La gran hemeroteca de LA PRENSA
Al fondo de las instalaciones del Diario LA PRENSA, protegido en dos habitaciones herméticas y frías que tenían el olor dulcete del papel viejo, se hallaba uno de los mayores archivos de la historia de Nicaragua: la hemeroteca de LA PRENSA.
En uno de los cuartos estaban casi todas las ediciones del diario más antiguo del país, fundado el 2 de marzo de 1926. También se encontraba ahí el archivo de la revista Magazine y de suplementos como La Prensa Literaria, que fue de gran de importancia para la divulgación de la literatura, el arte y la cultura. Asimismo, la hemeroteca resguardaba colecciones de los extintos diarios La Flecha, La Noticia, La Tribuna, El Nuevo Diario, La Crónica y El Semanario.
En la segunda habitación, clasificadas en carpetas y archiveros debidamente etiquetados, había miles de fotografías de personajes y hechos históricos tomadas a lo largo de décadas por decenas de fotorreporteros. Había, por ejemplo, fotos inéditas de la familia Somoza y la Guardia Nacional; imágenes nunca vistas de Alexis Argüello en su vida privada; carpetas y carpetas con nombres como Herty Lewites, Dennis Martínez, Comandante 3-80 y Operación Danto.
Todo ese material, de incalculable valor tanto para LA PRENSA como para Nicaragua, se hallaba a disposición de periodistas e investigadores que buceaban en la historia para arrojar nueva luz sobre viejos casos. Sin embargo, el viernes 13 de agosto de 2021 la dictadura Ortega Murillo allanó el edificio de este rotativo, cuyos bienes fueron posteriormente confiscados, incluido el tesoro de la hemeroteca.
Se presume que todas esas joyas históricas pueden haber pasado al archivo personal de Rosario Murillo, consorte de Daniel Ortega.

Los tesoros del IHNCA
El Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), ubicado en el corazón de la Universidad Centroamericana (UCA), era casi un lugar sagrado, con la misión de preservar documentos valiosísimos para todos los nicaragüenses. Era el centro en el que convergían periodistas, historiadores, académicos, consultores y estudiantes nacionales y extranjeros que buscaban datos relacionados con la historia antigua y reciente del país.
Nació en 1997, producto de la fusión de la Biblioteca del Instituto Histórico Centroamericano y el Instituto de Historia de Nicaragua, fundados en 1934 y 1987.
El programa de búsqueda del IHNCA, instalado en varias computadoras facilitadas al público, arrojaba en segundos resultados precisos que permitían ubicar textos antiguos y nuevos en su inmenso archivo físico. A menudo las archivistas usaban guantes para no estropear las hojas quebradizas de los diarios viejos ni empañar las fotografías.
En el IHNCA se hallaban íntegras las colecciones de LA PRENSA, El Nuevo Diario, Barricada y Novedades. Pero también era posible encontrar ejemplares de periódicos que existieron incluso antes de la fundación de este Diario, hace más de cien años, así como libros antiquísimos sobre la historia de Nicaragua.
Contaba, además, con el depósito fotográfico del diario Barricada y la biblioteca del doctor Carlos Tünnermann Bernheim (q.e.p.d.), quien en agosto de 2021 donó más de diez mil libros y documentos elaborados o recogidos durante casi toda su vida.
En total, el archivo del IHNCA ascendía a más de 70 mil libros, sin contar otros recursos, como miles de fotografías, periódicos, mapas, grabaciones orales, videos y colecciones de máscaras y pinturas.
El miércoles 23 de agosto de 2023, una semana después de haber confiscado el campus de la UCA, la dictadura inauguró en una ceremonia partidaria el “Instituto de Historia Héroes de Nicaragua” en el edificio del IHNCA, donde también instaló el “Museo de la Cruzada Nacional de Alfabetización”.

Biblioteca de la UCA
La Biblioteca José Coronel Urtecho, bautizada en honor al gran poeta granadino, también pertenecía a la UCA y era el archivo más consultado por sus estudiantes. Al momento de la confiscación de la universidad, su biblioteca contaba con al menos 128,000 colecciones impresas y 1,100 revistas. Cada año atendía unas 100 mil solicitudes bibliográficas y cerca de 30 mil préstamos a domicilio.
Contaba también con una videoteca y una hemeroteca constituida por revistas, almanaques, mapas, boletines, periódicos, anuarios, manuales y las gacetas publicadas desde 1925, organizadas en orden cronológico. Aquí se hallaban también todas las tesis de graduación producidas por los estudiantes de la UCA a lo largo de su historia.
Al igual que el IHNCA, la biblioteca José Coronel Urtecho tenía su propio catálogo digital e incluso había dejado mucho material disponible para consulta y descarga en línea, como ediciones de La Gaceta, LA PRENSA y El Nuevo Diario.

Las reliquias del papa
El 14 de diciembre de 2016, el régimen Ortega Murillo inauguró el Museo Juan Pablo II, en honor al santo papa de la Iglesia católica, quien estuvo en Nicaragua en dos ocasiones: 1983, cuando fue irrespetado por turbas sandinistas, y en 1996. Se suponía que la ciudadanía podría observar reliquias como la silla que el religioso utilizó en una de sus multitudinarias misas y fotografías tomadas en sus visitas, pero durante siete años el museo permaneció cerrado al público.
Hace unos meses, el 22 de diciembre de 2023, el régimen lo eliminó oficialmente para instalar en su lugar el Parque y Centro Cultural Tino López Guerra, bautizado en honor al compositor nicaragüense.
El nuevo centro funciona como escenario de desfiles de moda y conciertos musicales organizados por los hijos más mediáticos de la pareja dictadora: los hermanos Camila y Laureano Ortega Murillo.
Se desconoce el paradero de los objetos que guardaba el museo.

Las cosas de Sandino
Dos meses antes de que el sandinismo perdiera el poder en las elecciones presidenciales de 1990, el director del museo situado en la casa donde vivió Augusto C. Sandino, en Niquinohomo, recibió la orden de sacar de ahí los bienes que habían pertenecido al llamado General de Hombres Libres.
Se trataba de muebles, armas, fotografías, cartas privadas, documentos oficiales, su anillo de bodas, una pluma, un estuche de cuerno de venado con dos dados dentro, una moneda de bronce acuñada en Las Segovias durante el levantamiento contra el ejército de Estados Unidos y la chaqueta y el pantalón con las que Sandino aparece en sus fotografías más conocidas.
Desde ese día esos objetos históricos pasaron a formar parte de una colección privada. Todos los dedos apuntaron hacia Rosario Murillo, de quien se dijo los guardaba bajo llave en una vitrina de su despacho.
El propio Daniel Ortega admitió, en septiembre de 2002, durante un mitin celebrado en Malpaisillo, que su pareja tenía las pertenencias del héroe nacional “a buen recaudo”.
En febrero de 2014 fue reinaugurada la Casa Museo de Niquinohomo, pero los únicos objetos originales exhibidos eran una silla, una mesa y seis fotografías. El resto de las reliquias eran solo réplicas.