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El “entrenamiento” que les dan a los docentes va desde manipular armas de alto calibre hasta tácticas militares. LA PRENSA

“Nos sacan de las aulas a tomar armas”. Régimen obliga a maestros a participar en curso de “policías voluntarios”

Los maestros son obligados a aprender a armar y desarmar armamento de alto calibre y tácticas militares. Un docente que participó contó a LA PRENSA cómo es el curso

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La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha comenzado a desempolvar sus ideas de Servicio Militar Obligatorio, tal como lo promovió en los años ochenta, cuando ordenó, con la aprobación de la Ley del Servicio Militar Patriótico (SMP), la movilización —durante siete años— de casi 150 mil jóvenes nicaragüenses para pelar la guerra de los sandinistas con la Contra.

Desde 2023, trabajadores estatales han denunciado que son reclutados por el secretario político de la institución en la que trabajan para obligarlos a pasar un “curso” de entrenamiento militar. Aunque los trabajadores del Ministerio de Educación (Mined) estaban en la lista, este año se intensificó la presión para que todos los docentes participen.

LA PRENSA habló con un docente de un colegio público de Managua y contó que a ellos les “suavizan” el nombre del entrenamiento, “Curso de Policía Voluntario”, le llama la dictadura. Consiste en dos sesiones por cada maestro, en las que los obligan a aprender a armar y desarmar armamento de alto calibre, ejercitar tácticas militares y en algunos casos incluso practicar puntería.

Bajo estricta solicitud de anonimato, el docente —llegando a sus 50 años de edad— detalló cómo tuvo que participar de dicho curso para evitar represalias de la dictadura y mantener su plaza, que lo ayuda a sobrevivir económicamente.

Explicó que las sesiones son impartidas sábados y domingos en los distritos de la Policía de Managua, para “los viejos, de 35 hasta 50 años”. Pero afirmó que a los jóvenes e integrantes de la Juventud Sandinista los mandan “al cerro Mokorón, donde no solo son entrenados por policías, sino por miembros del Ejército de Nicaragua”. Ahí —contó el maestro— van 15 días seguidos y reciben un Curso Básico de Infantería.

Incomunicación total

“La dinámica es que llegan con buses a cada colegio, con el que previamente se coordinó, a traer a los docentes, a los que antes de todo se les pidió su cédula, que fue enviada escaneada a la Policía. Después, se nos quitan los celulares, nadie puede tener acceso para que no se filtre nada, y luego nos llevan a los distritos policiales donde inician el curso”, relató.

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Resaltó que los encargados de obligar a los docentes a participar, bajo argumentos de posibles despidos en caso de “no apoyar la revolución”, son los delegados de cada Distrito del Ministerio de Educación (Mined) junto con los secretarios políticos distritales.

El curso empieza a las 8:00 de la mañana y termina a las 5:00 de la tarde. Al inicio se presentan el secretario político, el delegado de Distrito y el jefe de la estación de Policía.

Están en “reserva”

A los participantes les dicen que “uno está en reserva, que a la hora de un intento golpista, de un vergueo, estos no pasaron ni pasarán. Luego te echan todo un discurso sobre que viva Daniel, la revolución, la paz y empiezan con enseñanzas básicas de armado y desarmado de armas, pistolas, AK, sobre cómo desplazarte sobre el terreno, cómo emboscar, más que todo una preparación militar básica”, detalló el docente.

Apuntó que dicha preparación, aunque es intensiva por la cantidad de horas que los obligan a disponer, en realidad “es floja, porque es solo de dos días, de 8:00 a 5:00, porque para alguien que no ha estado en el Ejército o en la Policía queda crudo con eso. Y prácticamente, en caso de que a uno lo usen como reserva, que es lo que nos dicen ellos, nos mandarían a dar el cacaste”.

Quienes pasen ese primer curso de dos días serán notificados por los delegados cuándo deben ir a la siguiente parte del entrenamiento, que se trata de “formación continua” y se realiza en el Polígono de Tiro.

En el colegio en el que labora este docente, según su denuncia, todos los maestros tuvieron que asistir, es decir más de 30 trabajadores. “Nos sacaron de las aulas para tomar armas y muchos nunca, ni siquiera habían tocado alguna. Fue denigrante y todos coincidimos en que fuimos porque no queremos que nos procesen con delitos falsos, no queremos hacer sufrir a nuestras familias y porque tenemos necesidad”, afirmó.

La Unidad Sindical Magisterial (USM) a inicios de este mes denunció justamente que delegados y directivos de los diferentes colegios públicos del país, todos operarios políticos de la dictadura Ortega Murillo, abusan y violentan los derechos humanos y laborales de los docentes, revelando en ese momento la obligatoriedad que se ha impuesto a la participación de dichos “cursos de policías voluntarios”.

Amenazados con leyes de “traición”

El docente entrevistado por LA PRENSA también denunció que todos —durante el curso— son amenazados con posibles criminalizaciones, pues constantemente se les habla sobre la aplicación del delito de “traición a la patria”, recordándoles que “lo que pasa en el curso se queda en el curso”.

“Solo te saben decir que la Ley de traición a la patria, que se aplica a los que anden ahí hablando con quienes no deben, que lo que se hace en el curso se queda en el curso, que el que nos paga es Daniel Ortega, que él es el Estado, y que el que no lo apoye no debe trabajar con el Estado”, denunció el docente.

La Asamblea Nacional —controlada por la dictadura orteguista— en enero pasado aprobó una reforma a la Constitución Política de Nicaragua, en la que autoriza el despojo de  la nacionalidad a todo ciudadano nicaragüense que sea sentenciado o condenado por traición a la patria.

Previo a esta reforma, cuatro años atrás, el orteguismo aprobó la Ley 1055, Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a Independencia Soberanía y Autodeterminación para la Paz, conocida como Ley de traición a la patria, que ahora se utiliza para condenar a nicaragüenses por motivos políticos, en caso que se nieguen a someterse a los abusos y violaciones del orteguismo, y despojarlos de su nacionalidad.

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COMENTARIOS

  1. Hace 4 meses

    No, el Trompudo no te paga por tu puesto en el gobierno. Son los impuestos de todos los nicaraguenses los que les paga su salario como trabajadores en el sector público. Esto es positivo en el sentido de que ellos mismos estan entrenando militarmente al pueblo para la próxima rebelión con el objeto de liberar a Nicaragua de la tiranía Chamuca.

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