La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por la dictadura de Daniel Ortega, aprobó este jueves 21 de marzo un acuerdo entre Nicaragua y Rusia para que el Ministerio del Interior ruso capacite al personal policial nicaragüense en un Centro de Instrucción en Managua, bajo la dirección de personal ruso que tendrá los mismos privilegios de diplomáticos extranjeros acreditados en el país.
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El Centro de Instrucción ruso, que gozará de personalidad jurídica nicaragüense, realizará su actividad bajo la dirección general del jefe de la representación diplomática de Rusia en Nicaragua y la dirección práctica estará a cargo de la «autoridad competente de la parte rusa».
El acuerdo establece que los edificios, estructuras e instalaciones nuevas construidas para estas capacitaciones en territorio nicaragüense «serán propiedad de la Federación de Rusia».
«En caso de terminar este acuerdo, los bienes del centro de instrucción se quedarán propiedad de la Federación de Rusia, asimismo se conservarán por completo los derechos de la Federación de Rusia a los objetos inmobiliarios».
Rusos con inmunidad, exención de impuestos y más
La Federación de Rusia, las organizaciones rusas, el Centro de Instrucción gozarán de inmunidad de la jurisdicción de arbitraje, de las cortes de Nicaragua, de las decisiones de las autoridades competentes de Nicaragua respecto a sus bienes, de las medidas coercitivas tomadas a base de las decisiones de las autoridades competentes de la República de Nicaragua, respecto a cualquier derecho y reclamación de terceras personas, en cuanto a cualquier forma de intervención administrativa por parte de la República de Nicaragua.
Los objetos inmobiliarios así como los trabajos (servicios) que se realizarán por la parte rusa en el territorio nicaragüense se eximirán de los impuestos y tasas en Nicaragua.
La parte de Rusia se eximirá del cobro de todo tipo de impuestos, pagos aduaneros y otros cobros establecidos por la legislación de Nicaragua en la compra de mercancías (materiales y equipos), incluyendo la documentación científica, técnica de reporte y otra documentación, en la producción de trabajos y la prestación de servicios relacionados con su actividades en el marco de la realización del acuerdo.
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El personal de la parte rusa en el territorio nicaragüense se eximirá de los impuestos sobre los salarios y sobre otras remuneraciones pagadas por el Centro de Instrucción; se eximirá de los servicios públicos.
También se eximirán de la obligación de dar testimonio a las autoridades de Nicaragua sobre cuestiones del cumplimiento de sus funciones en el marco de la realización del acuerdo.
Además, gozarán de los mismos privilegios de repatriación como los empelados de representaciones diplomáticas de estados extranjeros acreditados en Nicaragua.
Se eximirá de las limitaciones de inmigración, del procedimiento del registro de extranjeros y de las tarifas de registro durante su estancia en Nicaragua.
Tendrán derecho a importación de un medio de transporte, muebles, objetos de uso doméstico y otros efectos personales sin pagar los derechos aduaneros, impuestos y tarifas en el curso del viaje de trabajo, entre otra serie de privilegios iguales a los que tienen los empleados de representaciones diplomáticas.
Obligaciones de la parte nicaragüense
Mientras que la parte nicaragüense tendrá la obligación de proveer «asistencia a la parte rusa en el registro de los títulos de propiedad de los terrenos adquiridos por la Federación de Rusia con el objetivo del funcionamiento del Centro de Instrucción y de los edificios, estructuras e instalaciones construidos en los terrenos pertenecientes a la Federación de Rusia, así como en la obtención de los permisos y aprobaciones pertinentes para la construcción».
También, Nicaragua «abastecerá al Centro de Instrucción gratuitamente del servicio de vigilancia, servicios básicos y servicios de traductores de acuerdo con el procedimiento y según las normas previstas para la instituciones gubernamentales».
«Lucha contra el delito, orden público, seguridad pública»
El ámbito de capacitación al personal policial nicaragüense será en la «esfera de la actividad policial», lo que significa, según la conceptualización del acuerdo: «La lucha contra el delito, el mantenimiento del orden público, de la seguridad pública».
La exposición de motivos expresa que «este acuerdo está orientado a ‘fortalecer’ la formación académica y profesional de la institución policial nicaragüense, con los conocimientos y habilidades que el Centro de Instrucción de la parte rusa puede brindar, mediante conocimientos, habilidades técnicas, experiencias y buenas prácticas; permitiendo un aprendizaje mutuo y una colación estrecha, afrontando así los retos y amenazas al orden y seguridad pública».
También manifiesta que se basa en la «cooperación en el ámbito de recapacitación y superación profesional del personal en la esfera de la actividad policial; el protocolo de cooperación entre la Policía y el Ministerio del Interior de la Federación de Rusia para 2024-2026 y el Memorando de Entendimiento sobre cooperación en el campo de regulación legal de las actividades de las organizaciones sin fines de lucro».
El denominado «Acuerdo entre el Gobierno de Nicaragua y el Gobierno de Rusia, sobre cooperación en el ámbito de recapacitación y superación profesional en la esfera de la actividad policial» se originó tras la visita del secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, el pasado 27 de febrero.
Desde que Ortega regresó al poder en 2007 ha afianzado sus relaciones con el régimen ruso de Vladímir Putin, quien es su aliado ideológico a nivel internacional. Nicaragua, bajo la dictadura orteguista es uno de los pocos países del mundo que apoya a Rusia en la invasión militar a Ucrania.
El partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza el dictador Ortega, tiene el control total de la Asamblea Nacional de Nicaragua, con una mayoría de 70 diputados, de los 91 totales, así que no tuvo obstáculos para aprobar este acuerdo.