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Colombia, liderada por el presidente electo Abelardo de la Espriella, no tendrá embajadas en Nicaragua y Cuba, porque no quieren “apoyar dictaduras”, declaró el canciller designado de ese país, Omar Bula Escobar en una entrevista con Noticias Caracol.
Espriella, un abogado descrito como un outsider de la derecha, ganó las elecciones el 21 de junio y asumirá el poder el 7 de agosto, dejando atrás cuatro años del gobernante de izquierda Gustavo Petro. El nuevo mandatario tiene afinidades con figuras como Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele, y una posición crítica con las dictaduras de América Latina.
“No va a haber embajadas en Nicaragua y Cuba. Para mí una embajada en una dictadura, y he sido muy crítico desde que estaba en las Naciones Unidas, legitima a la dictadura”, declaró categóricamente el canciller designado Omar Bula Escobar, durante la entrevista este jueves con Noticias Caracol.
Bula Escobar es un reconocido profesional con dos décadas de trabajo en la diplomacia internacional y una carrera en organismos multilaterales, según un perfil publicado por el medio digital Infobae.
Colombia no apoyará dictaduras
Bula Escobar, exfuncionario de Naciones Unidas, agregó que el nuevo gobierno de Espriella no apoyará dictaduras como la de Nicaragua. Esta ha sido liderada por Daniel Ortega y Rosario Murillo en los últimos 19 años. Tampoco lo hará con Cuba, encabezada por Miguel Díaz Canel bajo la sombra de castrista. El comunismo ha regido los destinos de la isla desde el primero de enero de 1959.
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“Nosotros no queremos apoyar dictaduras, eso que quede muy claro”, enfatizó el canciller designado. Agregó que la prioridad del nuevo gobierno será con países “que compartan nuestro espíritu democrático, el espíritu soberano, la visión de los valores occidentales”.
Dictadura orteguista cada vez más sola
Las declaraciones del canciller designado de Colombia llegan en un momento en que la dictadura Ortega-Murillo se encuentra bajo presión internacional y aislamiento por los crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos que han cometido contra los nicaragüenses.

En América Latina, los Ortega Murillo han perdido aliados importantes como Argentina y Bolivia, estos por los giros electorales a la derecha de esos gobiernos. Cuba está en conversaciones con Estados Unidos, en medio de una crisis energética, mientras Venezuela ahora es dirigida por un gobierno supervisado por Washington, aunque lo encabece la chavista Delcy Rodríguez. Esto ocurrió luego de la captura de Nicolás Maduro en enero.
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El planteamiento del nuevo presidente de Colombia contrasta con el anterior. Si bien Petro tuvo relaciones tensas por sus críticas a las violaciones de derechos humanos con Nicaragua, el izquierdista mantuvo una representación diplomática en Nicaragua.
En diciembre de 2022, Petro pidió la liberación de la entonces presa política y exguerrillera Dora María Téllez. Luego, en febrero de 2023, se solidarizó con 94 de los nicaragüenses a los que el régimen Ortega-Murillo les arrebató la nacionalidad. En septiembre de ese mismo año, se solidarizó también con la escritora Gioconda Belli, desnacionalizada y perseguida por la dictadura.
El dictador Daniel Ortega durante un discurso tildó a Petro de ser “una vergüenza” para quienes lucharon y dieron la vida en el Movimiento (guerrillero) 19 de Abril, del que el mandatario colombiano fue parte. Además, lo acusó de haber convertido a Colombia en un Estado “al servicio de los ‘yanquis’ (Estados Unidos)”.