El encarcelamiento por motivos políticos que impone la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, además de privar a cientos de personas de su libertad y vulnerar cada uno de sus derechos, ocasiona graves afectaciones económicas a cientos de familias, pues cercena al menos uno de los ingresos económicos que percibían y les agrega un nuevo gasto mensual.
Dos veces al mes, con el saco de paquetería en hombros, los familiares de los presos políticos asisten a los diferentes centros carcelarios del país, donde el orteguismo mantiene a más de 119 personas encarceladas por motivos políticos.
«Joaquina», familiar de uno de los reos de conciencia del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, relató los sacrificios que hacen mes a mes como familia, desde hace más de seis meses, para sustentar las necesidades de su familiar, a quien la dictadura mantiene encarcelado arbitraria e injustamente.
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Explicó que dos paquetes mensuales, solo en provisiones y productos de aseo personal, sin incluir medicinas, pueden costar entre 5,000 y 6,000 córdobas, que se asume “haciendo de tripa corazón” con el ingreso de una sola persona que además no cuenta con un trabajo formal y en algunas ocasiones con el apoyo de “alguna que otra” remesa que reciben de familiares.
“Pedro”, otro familiar de reos de conciencia de La Modelo, concuerda con “Joaquina” y asegura que “muchas veces uno deja de comer por llevarle a su preso político, porque uno afuera puede rebuscar con la familia, pero ellos encerrados solo lo tienen a uno”.
Detalló que tiene más de un año llevando paquetería dos veces al mes y algunas veces, cuando los ingresos de su pequeño emprendimiento no generan lo suficiente, debe estirar lo más que puede, “rebuscando lo más barato”, con los 1,000 córdobas que fue lo mínimo que una vez tuvo para poder armar un paquete para su familiar.
Adicional a eso, intenta disminuir las preocupaciones de su reo político llevando cierta ayuda a sus hijos, que están a cargo de sus madres, pero que también quedaron sin el apoyo económico que él les facilitaba previo a ser encarcelado.
¿Cómo es entregar paquetes en La Modelo?
Los familiares explican que entregar paquetes en La Modelo, además de ser tedioso, cansado y costoso para familias cercenadas, tiene especificaciones que deben cumplirse para que puedan ingresar al penal, dependiendo si van a las galerías o a las celdas de máxima seguridad.
Las personas que tienen familiares presos políticos en las galerías pueden llevar alimentos en los envases que vienen cuando los compran, pero para los de máxima seguridad, al menos en La Modelo, se exige que vayan todos en bolsas transparentes, no importa si es avena, galletas, jabón o pasta dental.
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Adicional a estos gastos, los familiares deben pagar el transporte para llegar al centro carcelario, lo cual varía en dependencia de la zona desde la que se trasladan. Hay personas que viajan de departamentos del norte del país y otros desde municipios de la capital, pero en ambas situaciones se gasta entre 200 y 500 córdobas, pues deben asumir costos de taxis, abordar los primeros buses del transporte colectivo que salen desde sus comunidades, ya que salen de madrugada para ser de los primeros en llegar.
«Un día de visita se tiene que madrugar, porque algunas veces se le lleva comida preparada, ver que vaya en el empaque que piden, agarrar buses, taxis, son más de 200 córdobas, y además uno va desvelado, porque una noche antes uno ni duerme por pensar que si se despierta tarde puede perder la visita, llegar tarde, que te dejen de último o no te la den», apuntó «Josefa», otra familiar con un detenido político.
Por su parte, «Pedro» resaltó que aunque lleguen a las 6:00 o 7:00 de la mañana al penal nunca salen antes de mediodía, deben dejar de trabajar todo un día, pues siempre les toca esperar entre una o hasta tres horas para poder ver a su familiar preso político, en una visita de entre 40 y 45 minutos, vigilados por funcionarios, y los de máxima seguridad, a través de un telefóno, separados por un vidrio.
Penal se niega a elaborar carnet a hijos de presos políticos
Ambos familiares denunciaron que en La Modelo persisten situaciones, sobre todo en las galerías en las que los custodios golpean los barrotes a altas horas de la noche, afectando sobre todo a adultos mayores, pero hubo —según lo que les contaron sus familiares en las visitas de esta semana— novedades de «cambios positivos» en el trato, pues les comentaron que les han autorizado afeitarse día de por medio, y tomar sol en el patio durante 20 o 30 minutos, entre tres y cuatro veces por semana.
«Son derechos que deberían tener siempre, pero que sorprende que hasta ahora se los estén garantizando. Algunos custodios incluso les dicen a nuestros presos políticos que ahora tienen todos esos beneficios porque dentro de poco se van a ir, que deben estar listos para cuando los llamen, y nosotros siempre esperamos que sea verdad, pero también tenemos miedo que sea una forma de crearles falsas expectativas», afirmó «Josefa».
Señaló que además de los golpes en los barrotes de las celdas, también persisten situaciones, algunas desde hace más de 10 meses, que vulneran los derechos de los hijos de los presos políticos, sobre todo de los que tienen edades entre 13 y 17 años, a los que por estar en ese rango de edad les piden tener un carnet para ingresar, pero cuando las familias llevan a los menores se niegan a elaborarlos.
«Hay varios casos de niños en ese rango de edad, hijos de presos y presas políticas, a los que en los penales no les han elaborado ese carnet y varios de ellos tienen hasta más de seis meses sin ver a sus padres o madres. Algunos, incluso, cuando las familias los llevan para que les hagan esos carnet, con la ilusión que los dejen entrar a verlos, han entrado en depresión cuando se les niega ese derecho», denunció la familiar.