En el marco del primer año del destierro y desnacionalización, ordenada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en febrero de 2023 contra más de 300 personas, algunas de las víctimas de dicha acción represiva dieron testimonio del sufrimiento que han vivido fuera de Nicaragua, la lucha que mantienen denunciando las graves violaciones a los derechos humanos que se siguen cometiendo en el país y los retos administrativos que enfrentan para poder retomar sus planes de vida.
Los testimonios fueron expuestos en el foro “Resistir para seguir defendiendo los derechos humanos; Reflexiones a un año del exilio forzado y despojo de la nacionalidad nicaragüense”, organizado por el Instituto de Raza e Igualdad, en el que participaron: Juan Lorenzo Holmann, gerente general de LA PRENSA y excarcelado político; Samantha Jirón, defensora de derechos humanos y excarcelada política; Medardo Mairena, líder campesino y excarcelado político; y Heberto Solís, familiar del preso político Lesther Solís.
También participó Eric Jacobstein, asistente y secretario adjunto para Centroamérica de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos; Eva Buendía, consejera de la Embajada de España en Estados Unidos; Sebastián Kraljavich, embajador de Chile ante la Organización de Estados Americanos (OEA); Haydée Castillo, defensora de derechos humanos, despojada de su nacionalidad por el orteguismo; Alberto Brunori, representante de la Oficina Regional para América Central y el Caribe de Oacnudh; Fiorella Melzi, coordinadora del Meseni; y Carlos Quesada, director ejecutivo de Raza e Igualdad.
El desterrado y desnacionalizado político Juan Lorenzo Holmann, gerente general de LA PRENSA, durante su intervención en la primera parte del foro titulada “Ni el destierro ni la prisión que sufrieron logró silenciarles”, moderada por Marcelo Azambuja, oficial del Programa Legal de Raza e Igualdad, recordó que estuvo 545 días secuestrado por la dictadura orteguista hasta que el 9 de febrero de 2023 abordó “el vuelo de la libertad”.
“No sé qué es más difícil o doloroso, si la privación de libertad, el secuestro o el destierro, acompañado de la apatridia a la que nos lanzó la dictadura. Muchos de nosotros no existimos ni aquí ni allá (…) nos robaron todo, nuestras identidades (…) pero una cosa no se la pudieron robar, ni la dignidad ni la voluntad de seguir adelante”, resaltó Holmann.
La dictadura orteguista excarceló, desterró y desnacionalizó —9 de febrero de 2023— primeramente a 222 personas, en un vuelo directo a Estados Unidos, y posteriormente, el 15 de febrero de 2023, volvió apátridas a otros 94 nicaragüenses, la mayoría de estos ya se encontraban en el exilio.
“Siempre imaginé mi vida en Nicaragua”
Samantha Jirón, de 24 años, otra de las excarceladas políticas, desnacionalizadas y desterradas, durante el foro también resaltó lo doloroso que fue para ella verse obligada a dejar su país.
“Yo siempre imaginé mi vida en Nicaragua, no pensé nunca verme forzada por el régimen autoritario de Daniel Ortega y Rosario Murillo a trasladarme de mi país. Las opciones eran volver a la cárcel o estar acá, por eso decidí subir al avión y sin pensarlo en ese momento, mi vida y mi existencia cambió, no lo pedí, no lo busqué, no lo deseé”, señaló Jirón al iniciar su intervención en el foro.
Detalló que cuando tenía solo tres meses de haber sido desterrada y desnacionalizada por la dictadura sufrió lejos de su familia la muerte de su padre y lo vio agonizar en una videollamada.
“No solo me arrebataron a mi familia, mi hogar, mi carrera universitaria, sino que en un acto de venganza y perversidad sin fin me despojaron de mi nacionalidad, fue ese día que me enviaron en ese vuelo”, resaltó Jirón.

Holmann y Jirón, en sus intervenciones, recordaron que entre los 222 desnacionalizados y desterrados por la dictadura también estaba Michael Healy, quien pereció el mes pasado, desterrado, apátrida, confiscado de facto por el orteguismo y lejos de su patria.
“Michael, al primero que abracé en el avión, falleció despojado de su nacionalidad nicaragüense, confiscado, lejos de su patria, con el deseo encendido en su pecho de regresar y con una esperanza intacta de una Nicaragua mejor”, indicó Jirón.
Además, dijo que como apátridas y desterrados siguen denunciando “la represión, el secuestro, el control total de nuestro país. Las violaciones de los derechos humanos, la persecución de la Iglesia y el deterioro total del sistema estatal. Por Michael, por Hugo (Torres), por Eddy Montes, por las más de 355 personas asesinadas por el régimen, y por los más de 100 presos políticos que continúan en los calabozos del régimen”.
Más de 100 apátridas solicitaron asilo en EE.UU.
El gerente general de este medio de comunicación reveló que pese a las dificultades que han pasado, hasta ahora hay 150 personas, de las más de 300 apátridas, que lograron someter sus casos de asilo político en Estados Unidos, y otras «25 que siguen gestionando para poder someterlo», aunque, resaltó, hasta ahora ninguno ha logrado tener entrevista para defender sus respectivos casos.
Recordó que el parole humanitario, figura bajo la cual fueron acogidos por el Gobierno de Estados Unidos tras ser desterrados por el orteguismo, tiene un período de dos años en que vence y no da «la seguridad emocional para poder verdaderamente concentrarte en reconstruir tu proyecto de vida».
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Indicó que hay al menos otros 35 apátridas que aplicaron al «generoso ofrecimiento de España», 10 que han sido pedidos por familiares que ya tenían un estatus regular en Estados Unidos, uno al que le regresaron su residencia y otro, Michael Healy, «que ya es ciudadano del universo, ya no tiene que preocuparse de todas las injusticias que vivió y ya descansa en paz».
Holmann resaltó que hay grupos de apátridas que son vulnerables por ser de la tercera edad, no tienen acceso a necesidades de salud o asistencia legal, campesinos que tienen limitaciones similares y jóvenes que perdieron todos sus récord y títulos de estudios, que no pueden estudiar porque tampoco el parole humanitario les permite estudiar y desarrollarse como profesionales.
Exigen libertad para más de 100 presos políticos
«La incertidumbre es abrumante, pero estamos libres, luchando, dando la batalla sin claudicar y digo, pero porque hay más de 100 hermanos nicaragüenses que se encuentran secuestrados por la dictadura, sufriendo circunstancias peores que las que sufrimos nosotros», indicó.
Medardo Mairena, líder campesino y excarcelado político, también recordó la situación de los presos políticos, llamando a la comunidad internacional a que mantengan firme la misma solidaridad que desbordaron por ellos previo a la excarcelación de febrero de 2023.
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Heberto Solís, hermano del preso político Lesther Solís, denunció que su familiar fue torturado, sometido a un proceso sin el debido proceso y actualmente se encuentra con afectaciones de salud encerrado en las celdas del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo.
«Son más de un centenar y viven expuestos a malos tratos, torturas, y son obligados a estar en condiciones que atentan contra la vida humana. Yo demando la libertad de mi hermano Lesther y de todas las personas que viven en prisión por motivos políticos en Nicaragua. Ellas, ellos, gritan en silencio. No nos olvidemos de ellos. Seamos una sola voz, un solo clamor, que reclame libertad para todas las personas que en Nicaragua están en prisión por motivos políticos», resaltó.
Apoyo de la comunidad internacional
Eric Jacobstein, asistente y secretario adjunto para Centroamérica de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos, durante su intervención en el foro en el apartado sobre «Solidaridad internacional frente al despojo de la nacionalidad», además de recordar todas las gestiones que hicieron para recibir al grupo de más de 200 nicaragüenses desterrados por el orteguismo reconoció que todavía tienen muchos desafíos alrededor de garantizar una vida digna para estas personas.

Reveló que alrededor de 30, de los 222 nicaragüenses que acogieron luego del destierro orteguista, «están en edad de jubilación y son particularmente vulnerables a caer en la indigencia» y «muchos otros enfrentan dramas físicos y psicológicos severos, debido a sus injustos encarcelamientos».
El funcionario estadounidense aseguró que se mantienen firmes en su apoyo al pueblo de Nicaragua y animó a las personas del grupo de los 222, que todavía no han aplicado, a someter sus casos al asilo político, pues resaltó que la mayoría de estos son elegibles.
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«Nos mantenemos firmes en nuestro apoyo al pueblo de Nicaragua y hacemos un llamado, de nuevo, al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo a que restablezcan el pleno goce de los derechos civiles y políticos de todos los nicaragüenses», agregó.
Eva Buendía, consejera de la Embajada de España en Estados Unidos, durante el foro también resaltó los avances que han tenido en materia de apoyo a los nicaragüenses desnacionalizados por el orteguismo, revelando que de las 125 solicitudes que recibieron, tras ofrecer la nacionalidad española a través de la carta de naturaleza, han concedido un total de 111, doce quedaron en desestimiento y las demás están en trámite.
Cabe mencionar que la excarcelada política Samantha Jirón es una de las apátridas que aceptaron la solidaridad del gobierno español, y en enero pasado recibió la aprobación a su solicitud de nacionalidad española a través de la Carta de Naturaleza.