"En Nicaragua, orar por un obispo encarcelado es considerado delito", denuncian opositores

Fotografía de archivo en la que se registró al dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro, al comparecer ante una comisión legislativa de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en Washington DC (EE.UU.). EFE/Lenin Nolly

Monteverde se convierte en una «alianza política a largo plazo»

Uno de los voceros del grupo, Juan Sebastián Chamorro, dijo que en Monteverde participarán distintos individuos y organizaciones de distintas índoles ideológicas

Los miembros del espacio de diálogo Monteverde, conformado por reconocidos opositores nicaragüenses que viven en el exilio, anunciaron la conformación de una «alianza política a largo plazo» entre organizaciones y personas a título personal.

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El opositor y ex preso político desterrado, Juan Sebastián Chamorro, uno de los voceros de Monteverde, dijo que en esta alianza priman sobre todo los temas en común, como empujar la salida de Daniel Ortega y su familia del poder y la liberación de los más de 100 presos políticos que aún quedan en Nicaragua.

Monteverde es un espacio que pronto cumplirá tres años desde sus primeros encuentros en el exilio en Costa Rica. Chamorro, que estaba preso cuando se realizaron estas primeras reuniones, recordó que nació de la necesidad de incidir en la liberación de los presos políticos de ese momento (más de 200), pero también como un espacio de diálogo, consenso y búsqueda de estrategias a seguir.

Chamorro dijo que en el último encuentro que tuvieron, el grupo decidió evolucionar a una concertación política.

«Efectivamente deja de ser un espacio de comunicación y se convierte en una concertación política, definida como plural. Es decir, que en esta concertación se acogen los distintos individuos, organizaciones de distintas índoles ideológicas, en concertar, es decir, en ponernos en un acuerdo específico de cómo continuar y actuar en esta lucha», dijo el opositor.

En esta alianza confluyen al menos 52 personas, la mayoría presentes en diferentes etapas de la lucha social que nació en 2018, entre ellos, ex presos políticos desterrados, de acuerdo con Chamorro.

Esperan respuesta de siete organizaciones

El abogado y exdiputado liberal exiliado, Eliseo Núñez Morales, también miembro de Monteverde, detalló que en el proceso de esta alianza aún están a la espera de que siete organizaciones validen con sus bases la participación en Monteverde, hasta entonces no pueden mencionar los nombres de estos grupos.

«Son siete organizaciones con presencia en el territorio y que en su debido momento ellas van a anunciar su decisión, cuando sus sistemas de gobernanzas aprueben la alianza», explicó Núñez.

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También dijo que 18 personas provenientes de estos siete grupos, participan en Monteverde a título personal, el resto provienen de organizaciones de la sociedad civil.

«Este es un proceso que lamentamos tener que llevarlo así de esta forma tan confidencial, pero es precisamente porque no podemos estorbar en las decisiones internas de cada una, puede ser no todas acepten», manifestó Núñez.

Requisitos para ser aliado de Monteverde

Los aliados de Monteverde tienen que tener capacidad de incidencia en la opinión pública, capacidad de incidencia internacional y capacidad de conectarse con estructuras en Nicaragua, según los requerimientos que mencionó Núñez.

«La gente que conforma Monteverde al menos tiene dos de esas características, evidentemente no todos las van a reunir», expresó Núñez.

Estos grupos tienen un plazo de entre dos y tres meses para decidir su participación en Monteverde. Núñez explicó que esto no significa que solo están esperando estas alianzas para tomar acciones, sino que están manos a la obra con diferentes acciones de incidencia. Dijo que la semana pasada un grupo de Monteverde estuvo en Washington incidiendo por la libertad de los presos políticos que aún quedan en Nicaragua.

«Hay 105 presos políticos en Nicaragua que no tienen la misma visibilidad que tenían los obispos, que tenían los excandidatos presidenciales, que tenían los líderes de oposición, que son menos visibles, pero no por eso son menos importantes», agregó Chamorro.

Quieren ser un interlocutor

Juan Diego Barberena, uno de los miembros jóvenes de Monteverde, remarcó que son un grupo que está empujando acciones para debilitar a la dictadura y también quieren ser un interlocutor legítimo a nivel internacional de lo que ocurre en Nicaragua.

«La principal fuente que tiene Monteverde, además de su pluralidad, son las distintas capacidades de personas, para construir alternativas válidas para el pueblo de Nicaragua; para reflejar que somos también un interlocutor legítimo ante la ciudadanía y ante la comunidad internacional, que somos suficientemente capaces de establecer propuestas sobre los cambios políticos y sociales que el pueblo de Nicaragua está demandando y necesita», dijo Barberena.

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