El platillo nicaragüense Indio Viejo fue ubicado recientemente como el segundo mejor platillo de guiso en el mundo, en un ranking anual que realiza Taste Atlas, una revista especializada en gastronomía.
La selección fue hecha en el Taste Atlas Awards 2023/2024, donde aparece en primer lugar el Curry Phanaeng, un platillo de Tailandia y seguido el Indio Viejo, que forma parte de la cultura nicaragüense.
El ranking también lo componen los guisos Kare (Curry) de Japón; Legim de Haití y Bo Kho de Vietnam, respectivamente.
Lea además: El indio viejo, un platillo con historia precolombina
La selección, según TasteAtlas, se hizo basada en las calificaciones de 10,927 platillos y 6,119 productos e ingredientes alimenticios. «Estos alimentos han registrado las mejores calificaciones promedio, por categoría», se lee en su sitio web.
En el caso del Indio Viejo, este recibió una calificación de 4.58. La revista culinaria se dedica a reunir las opiniones de recetas y platillos en todo el mundo y prepara rankings de mejores platillos, lugares gastronómicas, productos alimenticios e ingredientes, restaurantes y libros de cocina legendarios.

Usuarios de las redes sociales y diferentes celebridades de la gastronomía han celebrado con orgullo la selección del platillo.
«Celebremos con alegría y orgullo patrio este premio que coloca a la gastronomía nicaragüense en el mapa culinario mundial. Hoy debería ser el día nacional del Indio viejo», dijo María Esther López, quien recordó que esta selección recoge las 100 mejores recetas del mundo.
Puede interesarle: Nicaragua: un lugar, un plato
La historia del Indio Viejo
López, la cocinera tradicional de Nicaragua, aseguró en una columna en el diario LA PRENSA en 2021 que el indio viejo «es una receta precolombina que se hacía con carnes producto de la caza silvestre. Una especie de guiso cuya consistencia, color, aroma y sabor son un reflejo del buen comer de los nicaragüenses, partiendo de nuestro grano por excelencia: el maíz».
«El indio viejo es también conocido como marol en la zona norte, o bien, como picadillo en Diriamba, con algunas variantes en el tratamiento de la carne que puede ser desmenuzada, picada o en trocitos. La mayoría de la población le pone hierbabuena, pero en algunos municipios como Sébaco, cocineras tradicionales como doña Angélica “la Yeca” Velásquez, le agregan además culantro. Otras diferencias a notar es la incorporación de componentes lácteos (queso, crema, leche, mantequilla) y que la consistencia del guiso puede ser más o menos líquida», agregó la especialista.