María Teresa Sánchez: poeta, narradora, pintora, escultora y promotora cultural

Continuando la serie de semblanzas de personalidades nacidas en la ciudad de León, esta vez nuestro homenaje es para María Teresa Sánchez: poeta, narradora, pintora, escultora y promotora cultural, de quien muy pocas personas saben que nació en León, debido a que toda su trayectoria cultural tuvo lugar en la ciudad de Managua, donde se radicó su familia.

María Teresa Sánchez nació en León el 15 de octubre de 1918. En las letras nacionales ocupa un lugar muy singular.  Cuando Cuadernos Universitarios de la UNAN publicó, en 1975, una antología de la poesía escrita por mujeres, en la breve presentación de María Teresa Sánchez se dice: “Es la pionera de su sexo en la poesía nicaragüense”. En los años cuarenta, Luis Alberto Cabrales pudo afirmar, con toda razón, que María Teresa Sánchez compartía entonces la supremacía poética centroamericana con Claudia Lars y Clementina Suárez.

Daisy Zamora en su libro La mujer nicaragüense en la poesía la incluye, junto con Carmen Sobalvarro y Mariana Sansón Argüello, entre las “precursoras” y dice de ella: “Fue la primera mujer nicaragüense que, además de contar con su propia obra, se convirtió en promotora cultural propiamente dicho”.

Y es que María Teresa Sánchez fue la gran animadora de la cultura nicaragüense en las décadas de los años 40 y 50, junto con su recordado esposo, Pablo Steiner. El Círculo de Letras Nuevos Horizontes, que ambos fundaron, fue una especie de ministerio de cultura no oficial. Con la Editorial Nuevos Horizontes y la Revista del mismo nombre, que en su tiempo fueron los vehículos por excelencia para la divulgación de los nuevos valores de la literatura nicaragüense, llevaron a cabo una labor digna de encomio en aquellos años de tan limitadas perspectivas culturales.

El Círculo de Letras Nuevos Horizontes fue el lugar de encuentro por excelencia de los escritores e intelectuales de la época, escenario de animadas tertulias literarias, conferencias, recitales, exposiciones, etc… Muchos valores de nuestras letras, hoy en día consagrados, ofrecieron sus primeros recitales y conferencias en este sitio, sostenido gracias a los esfuerzos desinteresados de María Teresa Sánchez. Cabe recordar, entre otros, a Carlos Martínez Rivas, Ernesto Mejía Sánchez, Manolo Cuadra, Ernesto Cardenal y Pablo Antonio Cuadra.  También el Círculo auspició la histórica visita a Nicaragua del gran poeta republicano español León Felipe.

María Teresa Sánchez es, hasta ahora, el único intelectual que en Nicaragua ha ganado cuatro veces el PremioNacional Rubén Darío. En 1945, lo hizo con sus poemas Certeza, El Soldado del Amor Desconocido y Las Madres de Ellos; el PremioNacional Rubén Darío de Ensayo lo ganó en 1948, con su obra Poesía Nicaragüense-Antología; el Premio Nacional de Cuentos en 1957, con su obra El Hombre Feliz y otros Cuentos; y luego, en 1958, obtuvo el Primer Premio Centroamericano de Poesía Rubén Darío, con Canto Amargo. Finalmente, en 1985, recibió la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío.  Cultivó también, de manera sobresaliente, la pintura y la escultura.

María Teresa Sánchez es una de las grandes poetas intimistas de nuestra literatura. Su poesía, un canto que alcanza gran altura lírica y emotiva, tiene un sello muy personal y una reconocida calidad. En ella predominan los temas del amor, la pesadumbre, la tristeza y la soledad: «sumergida en un inmenso mar de saudades; / estanques grises de mis noches de insomnio / y como gigantes átomos destrozan mis palabras». / …»todo lo que tenía, lo que amaba, se alejó, se perdió». / «Nada tengo. Nada es mío. Sólo mi suprema tristeza»… / «el vacío desmedido conmoviéndome de vivir sólo de recuerdos». / «Hoy he pensado en qué parte del mundo ubico mi tristeza / porque para olvidarlo, ni dormir quisiera, para no soñarlo». / «soy una perfecta huésped del olvido».

La muerte de su esposo Pablo Steiner, y de su hijo Rolando Steiner, notable dramaturgo, le sumergieron en una profunda desolación. También el desencanto con los políticos y la realidad que le rodeaba dio motivos a su inspiración: “Pertenezco a este siglo desgarrado y desgarrador / Me tocó nacer en este país de golpes de Estado”. Sólo la salva de la consternación y el desaliento su fe en Dios: “La muerte no es el final / sobre el pasado se alza esplendoroso / un reventar de vida”.

Sobre la poesía de María Teresa Sánchez el poeta Fanor Téllez escribió lo siguiente en Cuadernos Universitarios N°15: “Inmediata y postrera a la generación vanguardista, recibió de ésta su influencia benéfica y nutricia, no sólo en el trato de la nueva literatura, sino también en la amistad con aquella gente. Su poesía de profunda e intensa intimidad, redondea una emoción severa y mediata, nos comunica en nostalgiosas tonalidades no peripatéticas ni lacrimógenas, sus interiores cuotas de experiencia humana”.

María Teresa Sánchez falleció en Managua el 21 de agosto de 1994, a los 75 años de edad.

El autor es educador y académico. Fue rector universitario y ministro de Educación.

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