Con la reforma al Presupuesto General de la República (PGR), que fue aprobada este 12 de diciembre por la Asamblea dominada por diputados orteguistas, la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro, montada en el recinto confiscado a la Universidad Centroamericana (UCA), recibió por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo 47,493,893 córdobas, de los cuales surge la duda a qué han sido o serán destinados, ya que la universidad aún no está operativa.
La Casimiro Sotelo, inaugurada en agosto pasado tras la confiscación de la UCA por ser supuestamente un «centro de terrorismo», fue de las instituciones «premiadas» con la incorporación al Presupuesto de 18,893.4 millones de córdobas de recursos provenientes principalmente de la recaudación de impuestos.
Aunque la partida de los más de 47 millones se conoció oficialmente hasta hace unos días, la universidad pudo haber recibido desde hace meses este dinero, pero hasta ahora no se sabe en qué pudo haber sido gastado ya que las autoridades orteguistas de la universidad han demostrado no ser capaces de manejar el centro de estudios y han pospuesto en diversas ocasiones el inicio de clases, incluso se han contradicho sobre su gratuidad.
El catedrático y exrector de la Universidad Americana en Managua (UAM), Ernesto Medina, afirmó que el incremento al PGR resulta sospechoso y más aún la parte que le tocó a la Casimiro. «El régimen está jugando con el presupuesto, con la población y esto hace despertar sospecha de malos manejos a todos los niveles de las instituciones del Estado».
«La pregunta más importante que se deberían hacer las universidades y los movimientos estudiantiles como UNEN, sabemos que no lo harán, es que a estas alturas del año, ¿para qué es esa partida si ya se está terminando el año?», cuestionó Medina, también exrector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León).
Desorden, inoperancia y sin cubrir demanda
El pasado 21 de noviembre, luego de tres meses paralizada, las autoridades impuestas en la Casimiro Sotelo iniciaron el periodo de prematrículas y matrículas para nuevos ingresos y reingresos. En el acto de inicio se vio cómo la dictadura busca desesperadamente estudiantes. Con parlantes y música llamaban a los transeúntes para acercarse y recibir información sobre las carreras que impartirán.
Aun así, según los datos oficiales, la Casimiro Sotelo no logrará cubrir la demanda total de cupos que asumía la UCA en ese mismo recinto, ya que según las autoridades orteguistas, la universidad tiene espacio para 2,400 estudiantes. La Universidad Centroamericana atendía a unos 7,000 estudiantes en sus diferentes carreras y modalidades, incluyendo posgrados, de acuerdo con datos brindados por el sacerdote jesuita José María Tojeira, vocero designado de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús.
Medina se cuestionó si el dinero se usará para pagar salarios de maestros a quienes se les adeuda tras el cierre de la UCA, sin embargo, las autoridades jesuitas mencionaron en su momento que a pesar de que la dictadura congeló las cuentas bancarias de la UCA se logró indemnizar a los trabajadores y maestros.
Hasta ahora, lo más visible que hizo el régimen en la Casimiro fue cambiar las letras de la entrada principal del campus, pero no por unas similares a las que tenía la UCA, mandadas a hacer, sino que mandó a pintarlas sobre la fachada, con la tipografía oficial del orteguismo.
Insuficiente para mantenerla
La partida que se le otorgó a la Casimiro Sotelo solo representa el 19 por ciento del presupuesto máximo —de 251.8 millones de córdobas— que recibió la UCA hasta 2018, previo a las protestas sociales, cuando el régimen todavía no le aplicaba su plan represivo de asfixia económica.
Aunque lo otorgado no es el presupuesto anual de la Casimiro, es mucho menos de lo que en 2021 recibió la UCA cuando estaba siendo asfixiada por el orteguismo. En ese momento se le dieron apenas 100 millones de córdobas, es decir más del doble de lo que le están dando a la Casimiro a apenas semanas de terminar el año. «Si es producto de una sobrerrecaudación que tuvo el Estado que resulta sumamente sospechosa, cabe mencionar que la Casimiro es la única universidad que ha recibido este tipo de aporte», subrayó el catedrático.
Medina mencionó que «si ese fuese el presupuesto anual (47.4 millones) y el costo promedio por estudiante en 2021 fue de 4,145.76 solo se podría garantizar estudios a unos 350 estudiantes. Obviamente este sería un mero ridículo de estudiantes para la infraestructura de esa universidad».
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A su lectura, el monto que debe ser destinado a la Casimiro dependerá del número de carreras, del número de estudiantes que quieran atender, del tipo de contratación de los profesores, de que si van a mantener funcionando los centros de investigación y el Instituto de Historia, que también fue rebautizado por el orteguismo.
Asfixia económica a la UCA
El Consejo Nacional de Universidades (CNU), en 2019 redujo hasta en un 26.7 por ciento el presupuesto asignado a la UCA, otorgándole solo 184.5 millones de córdobas, afectando directamente las becas que dicha casa de estudios otorgaba a estudiantes de bajos recursos económicos.
Con los años, la dictadura redujo la partida presupuestaria que recibía la UCA. En 2020 solo le otorgaron 144.5 millones; en 2021, le asignaron 100 millones y ya para en enero de 2022 solamente le otorgó un millón de córdobas.
La UCA en 2020, tras una segunda reducción consecutiva a su presupuesto asignado a través del 6 por ciento constitucional, denunció la «drástica» y sistemática situación de recorte de su asignación, como represalia por su posición crítica hacia el orteguismo.
«Desde 2018 se han venido efectuando contundentes reducciones (al presupuesto) sin ofrecer justificaciones ni explicaciones válidas», apuntaron en un comunicado que divulgó la UCA en diciembre de 2020.
Pese a las denuncias de la UCA, en marzo de 2022, la dictadura orteguista terminó quitándole el presupuesto que recibía del 6 por ciento constitucional, luego de reformar la Ley 180, Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, en la que la apartaron del CNU y de los fondos.