Hasta hace poco, Berman Martínez, desde su puesto como secretario general administrativo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), era considerado «el segundo al mando» después del magistrado orteguista Marvin Aguilar. Sin embargo, el funcionario de la dictadura fue destituido por supuestas tercias de poder, lo que demuestra que ni los mismos orteguistas están a salvo de sus pares.
Martínez ostentaba su cargo desde 2010 y se consideraba uno de los leales dentro del poder judicial. Sin embargo, su caída en desgracia empezó a finales de septiembre, cuando Martínez fue destituido de su cargo político como secretario de organizaciones del Frente Sandinista en el poder judicial. Desde este puesto se encargaba del «control y movilización» del personal a las marchas y rotondas.
«De nada le sirvió tanto servilismo, y manchar sus manos financiando paramilitarismo. Sus más cercanos colaboradores penden de un hilo, entre ellos, su emisario Walter Sobalvarro, su ‘asistente’ Natalie Solórzano y Carlos Tinoco, eterno secretario general de los sindicatos», expresó el abogado Yader Morazán a través de la red social X (antes Twitter).
En el puesto que tenía Martínez se maneja gran presupuesto, lo que habría generado la tercia con otros funcionarios que buscaban manejar esta partida de dinero.
De acuerdo con Morazán, desde el cargo de secretario general administrativo de la CSJ, Martínez «amasó» millonarias cifras de dinero y es señalado de «extorsionar» a los licitadores que han construido casas de justicia en los municipios del país y complejos judiciales.
«Él extorsionaba a los licitadores con el 5 por ciento del costo total de las obras que se aprobaban bajo mandato. Solo el nuevo Complejo Judicial de Carazo costó 140 millones de córdobas. A eso súmenle el Tribunal de Familia, el Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones, el Registro Público de Managua y los laboratorios de ADN, Toxicología y Serología, más la Clínica de la Mujer y la Niñez, en el Instituto de Medicina Legal, etcétera», señaló Morazán.

Tras la destitución de su cargo político, Martínez fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), el Chipote, supuestamente investigado por actos de corrupción, acoso sexual, entre otros. Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron al medio digital Confidencial que fue liberado el lunes 25 de septiembre.
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Aunque todavía no hay una destitución formal, se supo que Pablo Corea sería su sustituto.
Corea es un coronel retirado del Ejército, de los allegados del exmagistrado Rafael Solís Cerda.