La Universidad Casimiro Sotelo funciona en el campus que la dictadura le robó a la Universidad Centroamericana (UCA). Tomada de El 19 Digital

Dictadura «corrige» en La Gaceta y afirma que la Universidad Casimiro Sotelo funcionará con presupuesto estatal

El Consejo Nacional de Universidades aclaró esto por medio de una fe de errata publicada este viernes en La Gaceta, sin embargo queda la duda de dónde saldrá el presupuesto si el de este año ya fue otorgado

La dictadura de Daniel Ortega «rectificó» este viernes 25 de agosto la certificación publicada un día anterior sobre el funcionamiento de la Universidad Casimiro Sotelo y afirmó que no será autofinanciada, como se dijo antes, sino que funcionará con el presupuesto del Estado de Nicaragua.

El Consejo Nacional de Universidades aclaró esto por medio de una fe de errores publicada este viernes en La Gaceta, diario oficial.

Sin embargo queda la duda de dónde saldrá el presupuesto para el funcionamiento de esta universidad —que fue montada sobre el campus robado a la Universidad Centroamericana (UCA)—, ya que el 6 por ciento constitucional del 2023 otorgado a las universidades públicas ya fue destinado y se encuentra al 50 por ciento de ejecución.

Lea además: El desorden y las mentiras de la dictadura para poner a funcionar la Casimiro Sotelo

¿Les quitarán presupuesto a otras universidades?

En declaraciones anteriores a LA PRENSA, el catedrático en el exilio Ernesto Medina cuestionó la forma en que funcionará la Casimiro Sotelo y dijo que «el Gobierno debe explicar cómo se va a financiar la universidad y qué va a financiar, porque la UCA es una universidad compleja, que tenía centros de investigación. La pregunta es ¿van a seguir abiertos o no?, porque eso se financiaba con los ingresos que tenía la UCA que era parte de lo que había quedado del aporte del 6 por ciento, y lo que se generaba por el pago de aranceles de los estudiantes”, señaló Medina.

Planteó además que “si (el presupuesto) va a salir del financiamiento de las universidades, del 6 por ciento, al punto al que se había llegado últimamente, significa de que todas las otras universidades que reciben financiamiento del 6 por ciento van a tener que poner una parte”.

El catedrático Adrián Meza, rector de la Universidad Paulo Freire (UPF), confiscada en Nicaragua por la dictadura, coincidió con esto y agregó que “lo que van a hacer es demeritar lo que invierten en las otras universidades públicas para poder nivelar”.

Parte del desorden e inoperancia

La información publicada este viernes se suma a una lista de mentiras y de muestras de falta de planeación para poner a funcionar la universidad Casimiro Sotelo, que van desde que la universidad sería gratuita hasta la fecha del inicio de clases del segundo semestre del año escolar.

Lo primero que se dijo y repitieron constantemente las autoridades orteguistas fue que el centro de estudios superiores sería gratuito. Posteriormente la directora del CNU, Ramona Rodríguez, afirmó que se harían cobros como matrícula.

Luego un funcionario orteguista dijo a los estudiantes de la UCA que no les regresaría el dinero que habían pagado a la universidad ya que «se lo llevaron los jesuitas». Pero no mencionó que la dictadura días previos a la confiscación le congeló las cuentas y los bienes inmuebles a la universidad. Es decir, que los jesuitas no se robaron el dinero, sino que este quedó en manos del régimen.

Otra muestra de la falta de planeación fue el retraso en el inicio de clases del segundo semestre, que inicialmente se había dicho sería el 28 de agosto; sin embargo este jueves el CNU se retractó y lo pospuso para el 25 de septiembre.

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