El obispo de la Diócesis de Tilarán-Liberia, en Costa Rica, monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora, pidió este lunes a la Virgen María por su homólogo y preso político en Nicaragua, monseñor Rolando Álvarez, y colocó una fotografía del religioso junto con la Bandera de Nicaragua en solidaridad por la crisis que viven los nicaragüenses bajo el régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Hoy he pedido a los pies de la Santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de Fátima por mi hermano obispo, monseñor Rolando Álvarez, obispo de Diócesis de Matagalpa. He dejado una fotografía suya y una Bandera de Nicaragua para que la Virgen defienda a todos sus habitantes. Virgen de Fátima, ruega por todos tus hijos», se lee en la publicación que el obispo costarricense colgó este lunes en su cuenta de Facebook.

El obispo Salazar se encuentra en la Jornada Mundial de la Juventud 2023 que se celebra en Lisboa, Portugal.
Monseñor Rolando Álvarez cumplió el pasado 4 de agosto un año convertido en preso político de la dictadura orteguista.
En febrero de este año el obispo fue condenado a 26 años y cuatro meses de prisión por delitos ligados a traición a la patria, tras negarse a ser desterrado a Estados Unidos junto con 222 presos políticos.
El primer obispo detenido en Nicaragua
Álvarez, de 56 años, es el primer obispo arrestado y condenado desde que Ortega retornó al poder en Nicaragua desde 2007.
Álvarez fue nombrado por Benedicto XVI obispo de la Diócesis de Matagalpa el 8 de marzo de 2011 y tomó posesión el 2 de abril de ese año. Fue nombrado por el papa Francisco en julio de 2021 administrador apostólico de la “sede vacante” de la Diócesis de Estelí, tras la aceptación de la renuncia por edad de monseñor Juan Abelardo Mata, en el cargo de obispo.
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La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), el pasado 28 de junio ordenó la liberación inmediata de monseñor Rolando Álvarez, dando un plazo de 9 días para que el Estado informara sobre la situación del religioso. Sin embargo, el plazo se cumplió el pasado 7 de julio y la dictadura orteguista sigue sin acatar dicha resolución, manteniendo encerrado a monseñor Álvarez en La Modelo.
El encarcelamiento del obispo ha provocado olas de solidaridad a nivel internacional y cientos de condenas por el actuar del régimen contra el religioso y han exigido su liberación sin condición.