14
días
han pasado desde el robo de nuestras instalaciones. No nos rendimos, seguimos comprometidos con informarte.
SUSCRIBITE PARA QUE PODAMOS SEGUIR INFORMANDO.
Obispos Rolando Álvarez y Silvio Báez

Obispos Silvio Báez y Rolando Álvarez. LA PRENSA

Proponen a los obispos Álvarez y Báez al Premio Nobel de la Paz

La Sociedad Internacional de Derechos Humanos envió una carta al Comité del Nobel de la Paz, para hacer la solicitud

Miembros de la Sociedad Internacional de Derechos Humanos (ISHR, por sus siglas en inglés) enviaron sendas cartas al Comité del Nobel de la Paz para proponer a los obispos de Nicaragua, monseñor Rolando José Álvarez y monseñor Silvio José Báez, como candidatos para recibir el Premio Nobel de la Paz, por su valentía al enfrentarse al régimen dictatorial de Daniel Ortega en Nicaragua.

“Es con gran entusiasmo para nosotros, los suscritos miembros de la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos (ISHR) en EE. UU., Canadá y Nicaragua, dirigirnos a ustedes para considerar nuestro apoyo a Monseñor Rolando J. Álvarez y Monseñor Silvio J. Báez —ambos obispos de las ciudades de Matagalpa y Managua, en Nicaragua, respectivamente— para el Premio Nobel de la Paz 2024”, manifiestan las misivas, una firmada por Gail Marie Ruiz, de la Sociedad Internacional de Derechos Humanos de los Estados Unidos de América; mientras la otra es firmada por Haydée Marín, vicepresidenta para América del Norte y del Sur de la misma organización, así como Manuel Salvador Abaunza y Antonio López, miembros del capítulo Nicaragua.

Lea además: Nicaragua, el primer país de Latinoamérica en la zona “roja” por la persecución a la Iglesia católica

Valientes y ejemplares líderes de la Iglesia católica

La ISHR describe a los obispos Álvarez y Báez como valientes y ejemplares líderes de la Iglesia católica. “Sus vidas como hombres que han sido encarcelados y exiliados, hablan con valentía de su infatigable servicio a la causa de la libertad religiosa”, manifiesta ISHR.

El mensaje con fecha del 10 de julio fue dirigido a Berit Reiss-Andersen Chairwoman, al frente del Comité del Nobel de la Paz, que tiene su sede en Oslo, Noruega.

Nicaragua vive un contexto de persecución y encarcelamiento de críticos y opositores al régimen de Daniel Ortega y su esposa, la cogobernante, Rosario Murillo, del que no se han escapado sacerdotes y obispos de la Iglesia católica. En este contexto, el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, se vio obligado a salir del país en 2019, tras las amenazas de muerte de simpatizantes de régimen y los mismos ataques verbales de Ortega y su esposa. Báez ha continuado denunciando desde el exilio las injusticias, abusos y violaciones de la dictadura a los derechos humanos.

Lea además: Estos son los tres religiosos que la dictadura todavía mantiene como presos políticos

Persecución contra la Iglesia y los católicos

En 2022, la Policía orteguista detuvo a más 10 sacerdotes, entre ellos el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, uno de los más críticos contra el régimen de Ortega y que resistió la persecución y amenaza en el país hasta su detención. Tras negarse a salir del país junto con un grupo de 222 presos políticos, monseñor Álvarez fue condenado a 26 años de prisión por “traición a la patria” y otros delitos.

Tras cinco años de convulsión desde 2018, actualmente la dictadura Ortega Murillo prohíbe las actividades públicas de la Iglesia católica, persigue, amenaza, hostiga y encarcela a sacerdotes que manifiestan inconformidad con el régimen o piden oración por la liberación de los presos políticos en Nicaragua.

“Testimonios vivos, merecedores del Nobel de la Paz”

“En nombre del ISHR, y de la mayoría de los nicaragüenses, les pedimos que consideren a estas dos personas para el prestigioso Premio Nobel de la Paz; sus vidas y luchas son testimonio vivo de que son merecedoras del mismo. Ambos encarnan a una Iglesia presa del acoso constante de un régimen ateo que odia los valores occidentales y las libertades universales”.

La guerra de la dictadura de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí