Después de un primer episodio dominante en el que incluso propinó tres ponches, Jonathan Loáisiga se metió en dificultades y fue explotado con tres cañonazos seguidos en la entrada siguiente, mientras dejaba escapar una ventaja 3-1 del Scranton Wilkes-Barre sobre los Alas Rojas de Rochester, quienes lograron nivelar las acciones y ganar 5-3.
Loáisiga, quien está a punto de volver a las Ligas Mayores con los Yanquis de Nueva York, había estado intocable en dos salidas anteriores en su proceso de rehabilitación después de una cirugía artroscópica para removerle un exceso óseo en el codo, pero esta vez, aunque inició bien, fue luego agredido con tres hits consecutivos.
Al final, su trabajo este viernes fue de un episodio, cuatro hits, dos carreras limpias y tres ponches que probablemente no afecten en nada el proceso como está planificado. Lo único que puede detener los planes como los han establecido los Yanquis, que son reincorporarlo la próxima semana, es que haya alguna molestia en el brazo.
Jonathan entró en acción en el séptimo inning con el marcador 3-1 en ventaja para su club. Y el primer bateador, Jack Dunn dio rola que Loáisiga desvió hacia la tercera base para un infield hit. Pero el nica reaccionó enseguida con ponches sucesivos contra Cody Wilson, Richie Martin y Darren Baker para ponerle fin al episodio con 13 disparos, 11 strikes.
No obstante, en el octavo, Luis García le abrió con doble y después Travis Blankenhorn agregó sencillo y Jacob Nottingham otro más para mover la pizarra a 3-2 y para ponerle fin a la faena del nica, quien dejaba dos en base sin out. Uno de los corredores que dejó en las bases anotó ante el relevista Zack Greene y el juego se empató.
En su labor, Loáisiga realizó 21 disparos, 18 de los cuales fueron strikes, y más allá de lo que indiquen las cifras, lo esencial es saber si está saludable y cómo lo vio el personal a cargo. Lo más probable que sea agregado al equipo la próxima semana, de acuerdo a los medios que cubren a los Yanquis en Nueva York.