En medio de la expectativa que existe a nivel global por los efectos que provocará el establecimiento del fenómeno climático El Niño, las autoridades locales confirmaron el establecimiento de la temporada lluviosa con un Niño de intensidad moderada, que ya proporcionó la humedad suficiente en los suelos para que los agricultores comiencen la siembra del subciclo de primera, del ciclo productivo 2023-2024. Para este ciclo, que podría ser afectado por un déficit de lluvias, las metas oficiales son relativamente similares a las del año pasado.
«Nos informaron también los compañeros del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) que ya se encuentra establecido (el invierno)… Entre el 60 y el 80 por ciento de humedad se ha alcanzado a nivel nacional y está distribuido. La buena noticia es que nos informaron que ya se puede hablar de que ya comenzó (el invierno) y las tierras están aptas para los cultivos», anunció recientemente a través de los medios oficialistas el presidente del Banco Central (BCN), Ovidio Reyes.
De acuerdo con la información incluida en el Plan Nacional de Producción Consumo y Comercio 2023, se prevé que este año la producción de granos básicos sea similar a la del ciclo anterior. Solo se proyectan incrementos de entre 3 y 5 por ciento. Para el frijol rojo la meta es producir 4.9 millones de quintales, arroz 6.3 millones, maíz 8.8 millones de quintales y sorgo rojo 453,600 quintales. En el subciclo de primera se siembra especialmente maíz.
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Incertidumbre climática y falta de financiamiento
En el caso de los cultivos agroexportables, la meta oficial para el café es producir 3.8 millones de quintales, 4.9 millones de quintales de maní, 179,200 quintales de tabaco en rama; 85,800 quintales de ajonjolí, 220,500 quintales de cacao y 155,250 toneladas de aceite de palma africana.
Este ciclo productivo se desarrolla entre la incertidumbre climática, pero también política, ya que además de las presiones y el acoso fiscal que enfrentan los grandes empresarios, el sector privado en general ya no cuenta con las organizaciones que los representaban. Pues en enero pasado el régimen Ortega Murillo ordenó la eliminación de las personerías jurídicas del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y cerca de treinta organizaciones gremiales que lo integraban.
A esta pérdida se suma la escasez de financiamiento que tradicionalmente afecta al sector agropecuario y de manera especial a los pequeños y medianos productores, a los que según el régimen financia a través del programa Adelante, que es un complemento del Usura Cero.
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Financiamiento oficial para el 2 % de productores
En el informe del avance del ciclo agrícola que presentó recientemente el presidente del Banco Central, dijo: «A la fecha se han atendido 5,368 protagonistas, de los cuales 2,139 son mujeres y 3,209 son hombres. Y el total de crédito que ya se ha otorgado a través de este programa asciende a 351.4 millones de córdobas (unos 9.7 millones de dólares al cambio oficial actual)».
En promedio los créditos que otorga este programa, según Reyes, son de unos 65,279 córdobas (unos 1,800 dólares al cambio oficial) a un plazo de entre 12 y 24 meses, con una tasa del 15 por ciento. Y aunque Reyes presentó este dato como un gran logro, la verdad es que la cifra de beneficiados representa solo al 2 por ciento del total de productores del país.
Según el Cuarto Censo Nacional Agropecuario 2011 (Cenagro, 2011), que es el más reciente que se realizó, en el país hay 261,321 productores agropecuarios. De ese total, 122,147 son pequeños productores que cultivan en pequeñas parcelas de menos de cinco manzanas. Eso significa que en el actual ciclo agrícola, el financiamiento oficial a través del programa Adelante solo le ha llegado al 4 por ciento de los pequeños productores de subsistencia, que en pequeñas parcelas cultivan sus alimentos y venden el excedente.
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El Niño llegó y puede causar daños
Y mientras sortean la falta de recursos para financiar sus siembras, los productores enfrentan la amenaza de posibles sequías provocadas por el fenómeno El Niño, que según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ya dio señales consistentes que oficializan su surgimiento.
«Los resultados de los modelos de predicción del fenómeno indican que, muy probablemente las condiciones del evento El Niño persistirán durante el período lluvioso de 2023. Conforme a la intensidad del evento, la mayoría de los modelos predicen que podría alcanzar valores de anomalía mayores a más un grado Celsius. Es decir con probabilidades de un evento El Niño de intensidad moderada», dice el pronóstico de Ineter para junio.
Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) El Niño es un fenómeno climático natural marcado por temperaturas de la superficie del mar más calientes que el promedio en el Océano Pacífico central y oriental cerca del Ecuador. Dependiendo de su intensidad, puede causar una variedad de impactos, como elevar el riesgo de fuertes lluvias y sequías en ciertos lugares del mundo. De manera especial, se teme que en los próximos meses El Niño genere nuevos récords de temperatura, especialmente en áreas que ya registran cifras superiores al promedio.
Hasta ahora las autoridades locales no emiten ninguna recomendación para enfrentar las posibles afectaciones que puede provocar El Niño, de manera especial en el llamado Corredor Seco Centroamericano, que incluye comunidades de: Nueva Segovia, Madriz, Boaco, Carazo, Chinandega, Chontales, Estelí, Granada, León, Managua, Masaya, Matagalpa y Jinotega.