Universidad de Costa Rica (UCR). Foto tomada del sitio web de la UCR

Matrícula de estudiantes nicaragüenses en Universidad de Costa Rica ha aumentado con los años

María José Cascante, vicerrectora de Vida Estudiantil de la UCR, confirmó que la matrícula de estudiantes nicaragüenses pasó de 80 en 2018 a 148 en 2023

En 2018, año en que estallaron las protestas estudiantiles en Nicaragua, Edgard Blanco cursaba su último año de la carrera Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). En octubre de ese año tuvo que huir hacia Costa Rica de la represión del régimen de Daniel Ortega por apoyar el levantamiento cívico.

En suelo tico y fuera del peligro de ser capturado, como ocurrió con decenas de universitarios, Blanco empezó a buscar oportunidades en las universidades públicas del país vecino para poder culminar sus estudios. Sin embargo, las autoridades universitarias de la UNAN-Managua le habían negado su historial académico, aunque en ese momento todavía podía ver sus notas en línea a través de su acceso estudiantil. «Solo tenía una captura de pantalla», recuerda.

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«Mi primera opción fue la UCR (Universidad de Costa Rica), un centro de estudios superior de prestigio, me enamoré en cuanto la vi y tenía una carrera muy parecida a la mía, en cuanto a currículum académico», cuenta a LA PRENSA.

El proceso de admisión en la UCR dura un año, por lo que Blanco no pudo aplicar de inmediato, ya que había ingresado al país en busca de refugio casi a finales de 2018 y el proceso para aplicar fue a inicio de año.

Edgard Blanco cursa el cuarto año de Ciencias Políticas en la UCR. Cortesía.

«Investigando fui a preguntar a las Oficinas Internacionales y Cooperación Externa de la UCR, y lo único que pudieron ofrecerme en ese momento fue una estancia internacional —como estudiante de intercambio— para entrar de inmediato, porque no tenía mis notas, acepté y paralelamente pagué el derecho al examen de admisión para poder hacerlo a finales de 2019», explicó.

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Mientras estudiaba como estancia internacional realizó un semestre en Ciencias Políticas y también se preparaba para hacer el examen de admisión para ser estudiante regular en la misma carrera.

El esfuerzo y dedicación dio resultado. «Hice el examen de admisión en octubre de 2019 y a finales de año me dieron los resultados. Pasé y en 2020 entré a la UCR como estudiante regular en la carrera de Ciencias Políticas, que es parecida a la carrera que estudiaba en Nicaragua», afirma.

Iniciar de cero

Para matricularse como nuevo ingreso en la UCR, Blanco fue al Ministerio de Educación Pública de Costa Rica para que le reconocieran sus notas de cuarto y quinto año de secundaria. Luego de matricularse, Blanco intentó convalidar algunas clases, pero dice que tuvo muchas trabas porque no contaba con una constancia e historial académico de la UNAN-Managua, por lo que tuvo que iniciar desde cero.

Edgard Blanco lleva 8 años estudiando Ciencias Políticas. Cortesía.

Actualmente está cursando su cuarto año de la carrera en la UCR. «Este es mi último de bachillerato en Ciencias Políticas, ya con esto puedo ejercer y me puedo integrar al colegio de Politólogos de Costa Rica. Solo me faltan algunas clases y el trabajo comunal», explicó.

Edgard Blanco tiene 24 años, estudia por las mañanas y trabaja en una clínica dental por la tarde. «Ha sido un proceso difícil, pero al final yo creo que cuando tiene la meta y el propósito de querer terminar la universidad la termina, a pesar de las complicaciones», expresa.

Más de 140 universitarios fueron expulsados

La feminista y activista social Alejandra Salgado, de 23 años, originaria de Managua, también se exilió en Costa Rica en octubre de 2021.

En 2018 cursaba en la UNAN-Managua su primer año en la carrera de Antropología Social. En declaraciones a LA PRENSA cuenta que se sumó a las protestas estudiantiles y recibió amenazas, por lo que estuvo en casas de seguridad y dejó sus estudios ese año.

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A inicios de 2019 intentó retomar sus estudios, pero meses más tarde fue detenida por la Policía durante un estudio de campo en el municipio de Nagarote junto a otros compañeros, por pegar stickers en demanda de la liberación de los presos políticos de ese momento. Fue expulsada y eliminaron su registro académico.

Hasta 2019, la cifra de universitarios expulsados era de 147, de la UNAN-Managua, UNAN-León, Facultad Regional Multidisciplinaria (Farem-Carazo), Farem-Estelí, Farem-Matagalpa, y Farem-Chontales, sin derecho a su historial académico, según estadísticas de la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ).

En 2018, Alejandra Salgado ingresó a la UNAN-Managua a estudiar Antropología Social, pero ese mismo año dejó sus estudios por unirse a las protestas estudiantiles. Cortesía.

En 2020 Salgado recordó que estuvo «peleando con el secretario de la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas y nunca me daban respuesta por lo que dejé de insistir y como no tenía las condiciones económicas para estudiar en la universidad privada no pude seguir mis estudios y mi opción era exiliarme porque además de correr riesgo en Nicaragua necesitaba continuar mis estudios y mi activismo», expresó.

Aplicó en la UCR y en la UNA

Cuando Salgado llegó a Costa Rica ya tenía varios amigos y excompañeros de la universidad que habían retomado sus estudios en las universidades públicas en ese país, quienes la guiaron en todo el proceso para su aplicación.

«Desde inscribirme virtualmente en las universidades en las que quería aplicar, (hasta) pagar el derecho de examen y prepararme para el examen», señaló.

Al igual que Blanco, Salgado llevó sus notas de cuarto y quinto año de secundaria al MEP para que se las reconocieran y luego presentarlas en la UCR y la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), donde buscaba aplicar.

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En este caso, las notas de Salgado no estaban apostilladas por la cancillería nicaragüense, lo que no fue un impedimento, ya que para las personas refugiadas o solicitantes de asilo no son obligadas a tener autentificados sus documentos.

En marzo de 2022 aplicó en las dos universidades y el 8 de octubre hizo su examen de admisión. A pesar que pagó por el derecho a dos exámenes de admisión para aplicar tanto en la UCR y como en la UNA, solo realizó uno porque ambas son públicas, explicó.

Alejandra Salgado es feminista y activista social. Cortesía.

En enero de este año conoció sus resultados, quedando en ambas universidades en las carreras que quería, Antropología Social, en la UCR, y Orientación, en la UNA. En febrero inició sus estudios en ambas facultades.

Para aplicar en la UNA el procedimiento es el mismo, señaló Salgado, aunque afirma que hay más estudiantes nicaragüenses en la UCR.

Más estudiantes nicas en la UCR

María José Cascante, vicerrectora de Vida Estudiantil de la UCR, confirmó a LA PRENSA que ha habido un aumento en la matrícula de estudiantes nicaragüenses al pasar de 80 admitidos en 2018 a un promedio de 115 nuevos ingresos en los años siguientes, hasta 2022. Mientras que este año lectivo 2023 registran otro aumento al llegar 148 alumnos.

«Los profesores, las autoridades universitarias han sido muy comprensivos y empáticos con los jóvenes nicaragüenses exiliados», asegura Salgado, quien reiteró que «es muy fácil» aplicar a las universidades costarricenses «siempre y cuando se asuma como un compromiso y te lo progongás».

«No ha sido difícil para mí aplicar, además esa era una de mis metas principales cuando vine a este país. Sé que a muchas personas se les complica porque tienen muchas más responsabilidades, como hijos, y les toca trabajar para sobrevivir acá, que el costo de la vida aquí es muy caro, pero nada es imposible y ahí está la oportunidad», dice Salgado.

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