El sacerdote nicaragüense exiliado Erick Díaz, quien este domingo dio su primera misa en la parroquia Santa María del Lago, ubicada en Chicago, Estados Unidos, pidió orar por la liberación del obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, que sigue preso en Nicaragua por manifestarse en contra de la dictadura de Daniel Ortega.
«La justicia brillará y la injusticia no tiene la última palabra», manifestó el padre Díaz, en esta misa dedicada a agradecer la liberación de 222 presos políticos que fueron enviados a Estados Unidos el pasado 9 de febrero.
Con brazos abiertos recibiremos este fin de semana al Padre Erick Díaz, sacerdote valiente de la @DiocesisdeMat y 3 de los 222 prisioneros politicos que fueron liberados el 9 de Febrero. Unase en oración con nosotros pidiendo la liberación de Mons. Rolando Álvarez. pic.twitter.com/jHIkHWHkXv
— Fr. Manuel Dorantes (@TweetingPriest) February 18, 2023
El padre Díaz era sacerdote de la Diócesis de Matagalpa, una de las sedes católicas de Nicaragua más golpeadas por la represión policial y censura religiosa que impone la dictadura orteguista. Varios sacerdotes han salido del país por la represión contra la iglesia católica y al menos doce estaban presos, entre ellos seis de Matagalpa.
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El padre Díaz agradeció a Dios por la liberación de los 222 opositores que estaban presos en Nicaragua por oponerse a la dictadura de Ortega, al igual que monseñor Álvarez. Sin embargo, el obispo Rolando Álvarez se negó a ser liberado bajo las condición de salir del país.
Los 222 presos políticos fueron enviados a Estados Unidos bajo condición de deportación, además que el régimen les quitó su ciudadanía nicaragüense a través de una reforma a la Constitución Política, que establece que «los traidores a la patria pierden su calidad de ciudadanos de Nicaragua».
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Tras la negativa de monseñor Álvarez a salir del país, el sistema judicial orteguista lo condenó a 26 años y cuatro meses de cárcel, acusado de ser «traidor a la patria».