La depresión es un trastorno mental muy común, se estima que en el mundo el 5% de los adultos padecen depresión. También es la principal causa de discapacidad en el mundo, y según estudios afecta más a las mujeres que a los hombres. Si hablamos de una escala mundial, aproximadamente 280 millones de personas tienen depresión. Investigaciones recientes muestran que un 2% de los niños y un 4-8% de los adolescentes tienen depresión.
Vivimos en una sociedad en la que hablar de emociones y eventos desagradables no está bien aceptado, por eso las personas que sufren esta patología no se sienten en un lugar seguro y no comunican como se están sintiendo. Vivimos en un mundo en donde hacemos todo lo posible para que las otras personas nos vean bien, porque parece ser que a los demás les incomoda que alguien esté triste, deprimido o sin ganas de vivir.
¿Cómo nos damos cuenta si tenemos depresión?
Hay una gran diferencia entre estar sintiendo una emoción de mucha tristeza y a estar deprimido. Las emociones son adaptativas, eso quiere decir que, si estoy triste, lo esperado sea que esté un poco más lenta cognitivamente, que quizás se me cierre el estómago, que quiera llorar y estar sola. Esto puede durar unos días, pero luego, la tristeza por si sola se va y dejo de sentir todo eso.
Sin embargo, para que sea un episodio depresivo, la persona tiene que estar con los síntomas durante más de dos semanas, y quien lo esté experimentando puede sentirse de esta manera:
- Pérdida de interés por actividades que antes le gustaban: deja de interesarse por sus hobbies, por el ejercicio, por algo que disfrute.
- Dificultad para concentrarse: la persona tiene problemas para empezar y terminar una tarea, es como si su atención se estuviera perdiendo cada día más.
- Sentimientos de culpa: por sentirse deprimido, por pensar que es una carga para las demás personas, por no lograr cumplir con todas sus obligaciones. Sentimiento de inutilidad.
- Falta de apetito o mucho apetito: la depresión puede alterar la relación con la comida, hay personas que no tienen ganas de comer y otras que comen en exceso.
- Trastornos del sueño: existen personas depresivas que pasan muchísimas horas de su día durmiendo porque se sienten cansadas y otras que no pueden dormir por estar ansiosas.
- Fatiga o pérdida de energía casi todos los días: hay mucho cansancio físico y mental.
- Deterioro significativo en el área social y laboral.
- Ideas constantes sobre el suicidio: el pensamiento de suicidio es muy recurrente y puede provocar mucho malestar psicológico para quien lo está viviendo.
¿Cuáles son las razones de la depresión?
La depresión es causada por una combinación de muchos factores:
- Genéticos: quienes tienen padres o familiares de primer grado con antecedentes de depresión, tiene un riesgo de dos a cuatro veces mayor de sufrir depresión. Gran parte de la depresión es por la carga genética familiar.
- Ambientales: las experiencias que pudimos haber vivido en nuestra infancia también influye, si por ejemplo existió abuso sexual infantil o abuso de sustancias por parte de los padres o cuidadores.
- Acontecimientos estresantes: Las situaciones estresantes pueden ser una puerta para sufrir un episodio depresivo o desencadenar la depresión. Por ejemplo, la pérdida de un ser querido, despido laboral, ruptura sentimental, enfermedades físicas crónicas, la vejez, el divorcio y situaciones que generen cambios drásticos en la vida de una persona.
- Cambios hormonales.
¿Qué podemos hacer si sospechamos que tenemos depresión?
Lo primero y más importante, es que hay tratamientos eficientes para la depresión. Es necesario buscar ayuda de un psicoterapeuta y de ser necesario visitar a un psiquiatra para tomar medicación. Cada caso es distinto, cada cerebro también lo es.
Si estás viviendo depresión, no vivas esto solo. Sé que es difícil pedir ayuda, pero buscar alternativas para mejorar tu salud mental puede salvarte la vida.
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