El régimen de Daniel Ortega avanza en su ofensiva contra el confeso paramilitar Marlon Gerardo Sáenz Cruz, mejor conocido como El Chino Enoc, a quien el 6 y 7 le realizó las primeras audiencias de juicio, en el que participaron como testigos cinco agentes policiales, quienes fueron los encargados de dar certeza sobre la droga y las armas encontradas, supuestamente, en un vehículo donde Sáenz viajaba junto con el ciudadano Franklin Salgado Amador, quien tiene antecedentes delictivos de narcotráfico.
El primero en colaborar en el juicio que el orteguismo montó contra el Chino Enoc, antiguo guerrillero sandinista, fue el perito criminalista José Armando Sequeira Gutiérrez, quien se identificó con el carné número 69216, quien trabaja para el Instituto de Criminalística de la Policía Nacional como perito químico desde hace ocho años.
En su declaración, Sequiera fue el encargado de explicar los resultados de laboratorio del peritaje químico de la droga y los explosivos. En el mismo, mencionó, que las armas que se le incautaron a los acusados son de fabricación rusa AK, así como otros artefactos explosivos, supuestamente encontrados en un vehículo Toyota Yaris, color blanco, en la comunidad Las Naranjitas, en Estelí.
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El segundo testigo policial fue el subcomisionado Rolando José Ortega, con carné 41315, quien se identificó como jefe del área balística de la Policía Nacional. Este se encargó de hacer las pruebas sobre las armas encontradas. Dijo que fueran examinadas armas tipo fusil AK-47, cada uno de ellos con cinco cartuchos envueltos en papel bond, así como revolver marca taurus calibre 38 con con tres cartuchos.
El agente dijo que las armas estaban funcionales, pero les habían borrado el número de serie, para ocultar el origen de las mismas. Dijo que fue imposible determinar el origen de las mismas, porque aunque se aplicaron los procedimientos químicos establecidos para intentar recuperar el número de serie, este fue bien borrado.
Un tercer agente fue el suboficial Jeferson Antonio Calero, con carné 69709, con chip número 25393. Tiene cuatro años de experiencia en escena de crimen. Su rol fue hablar sobre la supuesta escena del crimen, donde ambos enjuiciados fueron interceptados. En su declaración, Calero relató supuestamente cómo fue el proceso de captura de cada uno de los procesados.
Un cuarto testigo fue la inspectora Arlen Soveyda Urbina Zapata, quien se identificó con carné número 55267 y número de chip 18678. Ella es trabajadora de la Dirección de Auxilio Judicial, especialista de la escena del crimen y recolecta muestras en las escenas del crimen.
Específicamente dijo que ella recolectó muestras en la vestimenta y manos de ambos señalados y los resultados arrojaron que tenían rastros de cocaina.
En el juicio, también participó la oficial de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), María Concepción Palma Téllez, quien relató el proceso de recepción de la denuncia contra los procesados en el lugar de los hechos y además la movilización de un equipo técnico de cinco oficiales para realizar las investigaciones correspondientes.
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El Chino Enoc fue guerrillero sandinista en 1979, en Condega, Estelí, de donde es originario. Estudió derecho en los años noventa y ha trabajado durante años para el bufet del abogado Ramón Rojas, quien en varias ocasiones ha sido defensor de Daniel Ortega, como en el caso de la acusación por violación de su hijastra Zoilamérica.
En una entrevista con la revista Domingo de LA PRENSA, el Chino Enoc confesó que fue paramilitar a las órdenes del régimen Ortega Murillo, tras la explosión de las protestas iniciadas en abril de 2018.
A partir de esa fecha se tornó famoso porque desde las redes sociales comenzó a criticar la gestión de Rosario Murillo dentro del Frente Sandinista (FSLN), pero a la vez ensalzaba a Daniel Ortega. Los epítetos contra Murillo eran fuertes, lo que le habría costado su libertad y ahora estar bajo un proceso judicial que lo tiene al borde de una condena carcelaria.
El juicio contra el paramilitar continuará el próximo 27 de septiembre.