Henry Corvera, guitarrista Matagalpa.

Expulsión de guitarrista que acompañó a monseñor Álvarez en su encierro es violatoria del convenio CA-4, explican expertos

Henry Corvera fue uno de los laicos que acompañó en su encierro al obispo de la Diócesis de Matagalpa, Rolando Álvarez.

Henry Corvera, el joven músico miembro del coro de la Diócesis de Matagalpa, fue obligado a salir de Nicaragua hacia su país de origen El Salvador, en un acto que algunos no solo consideran arbitrario sino violatorio al Convenio Centroamericano de Libre Movilidad (CA-4).

El joven corista fue uno de los laicos que acompañó en su encierro al obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, luego que el régimen de Daniel Ortega le impuso una condición de «casa por cárcel» en la Curia Episcopal de Matagalpa, el pasado 5 de agosto, por denunciar las violaciones a los derechos humanos que ocurren en Nicaragua desde 2018.

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El 16 de agosto se conoció que Corvera y un camarógrafo, Flavio Castro, habían salido de la Curia Episcopal de Matagalpa. Estos no volvieron a aparecer en las transmisiones en vivo por las redes de la Diócesis de Matagalpa.

El 18 de agosto, la opositora en el exilio, Haydée Castillo, confirmó que Corvera y su familia fueron «desterrados» de Nicaragua por el régimen de Ortega.

«He conocido que la familia de Henry Corvera (corista que se encontraba secuestrado junto a Mons. Álvarez y que fue trasladado a la Policía) fue desterrado de Nicaragua junto a toda su familia con rumbo a El Salvador. Otra arbitrariedad», confirmó la opositora en el exilio, Haydée Castillo.

El 19 de agosto, la Policía orteguista invadió la Curia Episcopal para sacar a monseñor Álvarez, a siete sacerdotes y un camarógrafo que todavía lo acompañaban.

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Diferentres críticos, que pidieron no ser identificados por motivos de seguridad, recordaron el Convenio Centroamericano de Libre Movilidad (CA-4), que le permite a Corvera estar en Nicaragua, aunque sea de otra nacionalidad centroamericana (a excepción de Costa Rica).

El CA-4 es un acuerdo firmado en junio de 2006 por cuatro de los países del norte de América Central (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua). El acuerdo establece la libre movilidad entre los ciudadanos de los países firmantes sin restricciones adicionales más que sus documentos de identidad nacional. Solo a los menores de edad se les exige pasaporte para evitar el tráfico ilegal de niños.

Los críticos además explicaron que no hay razón fundamentada para sacar del país a un joven católico congregado, sin antecedentes delictivos y establecido en Nicaragua con su familia.

El abogado Eliseo Núñez Morales dijo que la expulsión de Corvera fue una deportación, aunque no se conoce bajo qué argumento la hace el régimen.

Otro crítico coincidió con Núñez en que si un extranjero centroamericano no está establecido legalmente en Nicaragua, el Estado los puede deportar, pero a la vez señaló que en este país no hay respeto a las leyes, así que no se puede esperar que sigan los procedimientos migratorios correspondientes.

«En Nicaragua no hay ley, te deportan estés o no estés legal. Si tienes doble nacionalidad te quitan la nica, allá todo es arbitrario», dijo la fuente.

En el caso de Corvera, poco se conoce de la situación legal que tenía en Nicaragua. Desde su expulsión, no se ha tenido noticias de él ni de su familia.

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