Para quien no conoce la historia contemporánea de Nicaragua, los recientes ataques del régimen sandinista contra dos sacerdotes católicos son algo nuevo. Mas, basta asomarse a la primera década del régimen sandinista (1979-1989) para descubrir cómo sus dirigentes siguen utilizando el mismo tipo de trampas y montajes para atacar a clérigos opositores. Ver los casos actuales y repasar los anteriores permite ver las similitudes.
El primer caso reciente es el del padre Manuel García, de Nandaime. Había denunciado desde el púlpito la represión del 2018, lo que le valió sufrir un ataque de turbas que casi le ciega un ojo. Este 1 de junio el Gobierno le acusó de haber golpeado deliberadamente a Martha Candelaria Riva y mostró su rostro moreteado como evidencia. Grande fue el bochorno para el Gobierno cuando la supuesta víctima declaró que se trataba de un accidente, y que el padre no la había agredido. Encolerizada, la Fiscalía la acusó entonces de falso testimonio y le recetó prisión. Luego, empeñada en perseguir al sacerdote, se valió de un video en que este, ante una lluvia de piedras e insultos de turbas amenazantes, les mostró un machete. Entonces le acusó de “haber puesto en peligro la vida” de ellos y le recetó dos años de cárcel.
El segundo es aún más burdo. El padre José L. Urbina, de Boaco, otro opositor vocal del Gobierno, fue acusado el 7 de julio por violación de una menor de 14 años. Lo raro es que, según el libelo acusatorio, el 3 de diciembre del 2021 el padre, tras invitar a salir a la niña en su vehículo, intentó violarla, pero esta se resistió. Mas luego, en abril del 2022, volvió a invitarla a que lo acompañase y ella, con el permiso de la abuela, aceptó. Entonces fue cuando el sacerdote la violó. Surge entonces la pregunta lógica: ¿cómo es posible que la niña, sabida del primer intento de violación, no le haya dicho nada a su abuela ni a su madre y que aceptara volver a salir con semejante sacerdote? Luego vino la otra parte del melodrama cuando dos meses después la madre de la niña aparece en el proceso judicial atacada en llanto e insultando al sacerdote, en violación de las normas legales que exigen mantener en sigilo la identidad de las víctimas.
Vayamos ahora a tres casos del pasado entresacados de mi libro Buscando la Tierra Prometida, historia de Nicaragua de 1492 a 2019. 11 de agosto de 1982: los medios estatales conmocionaron al país al difundir que habían sorprendido al padre Bismarck Carballo, asistente del arzobispo Obando —entonces opositor del FSLN— en flagrante adulterio. Los televidentes vieron atónitos cómo un hombre sacaba a empellones al sacerdote desnudo a la calle, tras supuestamente sorprenderlo con su mujer. Lo extraordinario del caso es que tanto la policía, como las cámaras y fotógrafos de los medios, se encontraban en el lugar “por causalidad”. Miguel Bolaños, exagente del Servicio de Inteligencia, reportó que Tomás Borge y Lenin Cerna vieron todo el episodio en medio de grandes carcajadas, desde un vehículo que habían aparcado frente al lugar.
Junio, 1984. El padre Luis Amado Peña acostumbraba a viajar a dedo en las calles. Un desconocido le dio “ride” pero antes de llegar a su destino le pidió que le pasara su maletín a un señor que esperaba en la acera. En el momento que lo hacía apareció la policía junto con la televisión sandinista. Le exigieron que lo abriera y ¡bingo!, estaba llena de explosivos. El incidente provocó una marcha de protesta en la que participaron varios clérigos. En represalia el gobierno expulsó a diez de ellos.
Agosto, 1984, narrado por el obispo venezolano Baltasar Porras Cardoso, amigo de monseñor Obando: “El 6 de agosto, fui con tres sacerdotes a la laguna de Xiloá, a nadar. Mientras estábamos allí, de repente, tres mujeres bien vestidas, aparecieron ante nosotros y se desvistieron completamente en obvia provocación. Uno de los sacerdotes comprendió que esta era otra ‘extraña coincidencia’ y nos fuimos inmediatamente. Justo entonces, una patrulla policial arribó al sitio”.
Jesús había advertido a sus discípulos que fuesen “prudentes como serpientes” pues Él los enviaba como ovejas en medio de lobos. Hoy su clero nicaragüense sigue caminando en medio de ellos.
El autor es sociólogo e historiador. Autor del libro En busca de la tierra prometida. Historia de Nicaragua 1492-2019.