Franklin Fernando Juárez Mayorga, de 40 años, quien huyó hacia Belice después de matar por la vía del estrangulamiento a su pareja Jackeline Nohemy Soza Pérez, de 32 años, deberá pasar el resto de su vida en la cárcel.
Así lo establece la sentencia dictada por la jueza Especializada en Violencia de Siuna, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), Jazohara Zamora Rivera.
En la resolución condenatoria se indica que el sentenciado cumplirá la condena de prisión perpetua por femicidio en el penal de Waswalí, en Matagalpa.
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Los hechos por los cuales el femicida se declaró culpable acontecieron el 24 de agosto del 2021, en Rosita, otro de los municipios de la RACCN que conforma el llamado Triángulo Minero, compuesto además por Siuna y Bonanza.
El sentenciado fue capturado por la Policía Internacional (Interpol) el pasado 9 de abril en la zona de adyacencia, es decir en la línea imaginaria de la frontera Belice-Guatemala y fue recibido por la Interpol de Guatemala, quien lo expulsó hacia Nicaragua.
Odio hacia la mujer
En la sentencia notificada en fecha reciente, la jueza Especializada en Violencia de Siuna señala que el condenado Franklin Juárez al privar de la vida a su pareja —quien tenía 26 semanas y un día de embarazo— actuó de manera misógina.
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Franklin Juárez, antes de estrangular a la víctima, de manera cruel «demostró odio hacia la mujer», le dio puñetazos en el rostro y la golpeó con un objeto contuso (probablemente garrote) en la cabeza y en la cara, causándole deformaciones en esas partes del cuerpo, subraya la encargada de impartir justicia de género.
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«Esta forma cruel e inhumana demuestra desprecio por la vida de su pareja» por parte del sentenciado, señala la jueza Jazohara Zamora.
En otro de los considerandos, la autoridad judicial manifiesta que este femicidio pone de manifiesto la violencia de género. «El derecho a la vida es inviolable, nadie tiene el derecho de quitarle la vida a otra persona u otro ser humano», añade la jueza.
En otra parte de la resolución la jueza señala que el condenado como parte de su conducta de misoginia consideraba a la víctima como un objeto de su propiedad.