A menos de una semana para que en Los Ángeles, California, Estados Unidos se celebre la IX Cumbre de las Américas donde el gobierno del presidente Joe Biden, es el anfitrión, una de las grandes interrogantes qué persiste es ¿Quiénes asistirán?. En estos días altos funcionarios estadounidense han declarado que aún no tienen la lista oficial de los asistentes.
Cabe destacar que el caso particular de Nicaragua, Daniel Ortega desde el mes pasado aseguró su postura de no asistir a la Cumbre: «No nos interesa estar en esa cumbre, esa cumbre no enaltece a nadie… esa cumbre ensucia, embarra«, dijo el pasado 18 de mayo en cadena nacional de televisión y radio. Ocho días después EE.UU., confirmó la exclusión de los presidentes Ortega, de Nicaragua, y Nicolás Maduro, de Venezuela, de la cita política más importante del continente que pretende reunir a los jefes de Estado y de Gobierno.
Este año, Estados Unidos organiza la Cumbre de las Américas por segunda ocasión a desarrollarse en Los Ángeles, California del 6 al 10 de junio, la primera fue la reunión inaugural en Miami en 1994. Particularmente la presencia de mandatarios americanos ha sido y es el punto de controversias y el centro de las discusiones desde que se escuchó sobre la posible exclusión de Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Son varios los presidentes de la región, entre ellos Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que abogan para que no haya exclusión y que todos los países participen de la Cumbre, de lo contrario han condicionado su asistencia.
AMLO realizó a inicios de mayo una visita oficial por Guatemala, Honduras, El Salvador, Belice y Cuba.
La Cumbre de las Américas reúnen a los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados Miembros del Hemisferio para debatir sobre aspectos políticos compartidos, afirmar valores comunes y comprometerse a acciones concertadas a nivel nacional y regional con el fin de hacer frente a desafíos presentes y futuros que enfrentan los países de las Américas.
¿Quiénes sí y quiénes no asistirán de Centroamérica?
En cuánto a los mandatarios de Centroamérica conformada por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
Guatemala, gobernada por Alejandro Giammattei, anunció el 17 de mayo durante un evento de la Embajada de México en el municipio de Palencia, que no hará presencia en la Cumbre.
“No me van a invitar a la Cumbre, de todos modos yo ya mandé a decir que no voy a ir. Se lo dije y lo repito al embajador de esa nación (EEUU), que este país (Guatemala) podía ser de este tamaño (pequeño), pero que mientras yo fuera presidente, a este país se le respetaba y se le respeta la soberanía», sostuvo.
La decisión del mandatario llegó después de que Estados Unidos criticara la renovación de Consuelo Porras como fiscal general del país centroamericano por cuatro años más. En septiembre de 2021, Porras fue incluida en una lista de “agentes corruptos y antidemocráticos” por el Departamento de Estado de EE UU.
Honduras, por su parte, a decisión de la mandataria Xiomara Castro condicionó su participación a la invitación de todos los presidentes. «Asistiré a la Cumbre solo si están invitados todos los países de América sin excepción. ‘El estudio más digno de un americano es América'», escribió en Twitter.
El 27 de mayo, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, conversó con Castro vía telefónica, según el resumen de la conversación divulgado por la Casa Blanca, Harris «subrayó» a Castro «el compromiso» de EEUU con su país, «para avanzar en los intereses comunes» y le reiteró su apoyo a la «sociedad» que mantienen ambos países. No se oficializó si abordaron aspectos sobre la Cumbre.
Panamá, gobernada por el presidente Laurentizo Cortizo confirmó en abril al secretario de Estado, Antony Blinken que participaría del encuentro, según se lee en una nota publicada por el gobierno panameño en abril pasado.
No obstante, hace cinco días en una entrevista a la Agencia EFE, la canciller panameña, Erika Mouynes, aseguró que ese país se suma a la lista de países que abogan por tener una convocatoria “amplia” e “inclusiva” en el evento, para que continúe la “tradición” de tener una alta representación de todos los países del continente, como la que hubo en la cumbre celebrada en este país en 2015.
Costa Rica, cuyo presidente es Rodrigo Chaves, confirmó su asistencia: «Ir a la cumbre es lo correcto para nuestro país» y añadió en entrevista con la agencia de noticias Efe que «hemos decidido asistir, fue una decisión que pensamos bastante, pero en balance creemos que ir a la cumbre es lo correcto para nuestro país».
De acuerdo a Efe, Chaves, dijo que, irá para contribuir al debate sobre «la situación global, la inflación, la carestía de alimentos, los precios de los combustibles, y la necesidad de integrar a América Latina mejor para que trabajemos juntos, y no los unos contra los otros».
El Salvador, presidido por Nayib Bukele, por su parte no ha emitido su postura oficial si asistirá o no a la Cumbre. Cabe destacar que la Administración Biden ha sancionado bajo la Ley Magnisky a funcionarios señalados de haber encabezado las negociaciones entre el gobierno y al menos con dos de las mayores bandas criminales del país y a otros los incluyó a la Lista Engel, en diciembre y junio del 2021.
En los meses recientes Bukele ha hecho públicas sus críticas contra la administración Biden mediante mensajes en Twitter.