Los familiares de los presos políticos volvieron a lanzar un SOS tras las últimas visitas que se llevaron a cabo los últimos cuatro días, denunciando que hay una acción dirigida a torturarlos para «quebrar sus cuerpos y mentes».
Los familiares se expresaron con preocupación a través de un comunicado leído en una conferencia de prensa virtual la tarde de este lunes, en la que denunciaron que se mantiene la falta de acceso a la salud de forma oportuna, adecuada y especializada; persiste la política de aislamiento e incomunicación; acoso constante y falta de privacidad; agresiones sexualizadas durante requisas a familiares, tocamiento a genitales y senos, entre otras violaciones a los derechos humanos.
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Se denunció el caso particular del gerente general de LA PRENSA, Juan Lorenzo Holmann, y el periodista Miguel Mendoza, quienes han presentado cuadros de «agravamiento de problemas cardíacos y de presión arterial».
También se refirieron al caso de la salud mental del ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco, «quien estuvo tres semanas sin recibir su medicamento prescrito para la ansiedad, lo cual le causó crisis depresiva todo ese período».
Otro es el caso de la líder opositora Violeta Granera, «quien lleva 11 meses sin contar con su dentadura».
De la misma forma se denunció desnutrición en algunos reos, como es el caso de la política opositora Tamara Dávila, de 41 años, quien tiene un peso menor a las 100 libras, según denunciaron sus familiares tras verla.
«El Chipote es como una cárcel de máxima seguridad»
En la conferencia de prensa, Ana Lucía Álvarez, hermana de Tamara Dávila, manifestó que el nuevo Chipote se ha convertido en una «especie de cárcel de máxima segutridad», por las condiciones de aislamiento e incomunicación en las que se encuentran los opositores presos.
«De facto la Dirección de Auxilio Judicial está funcionando como una especie de cárcel de máxima seguridad. Casi todos nuestros familiares o todos están en una suerte de celda de castigos, es decir, están incomunicados por largos períodos de tiempo; están impedidos de comunicarse, de gesticular para poder comunicarse con las personas que están a su alrededor; hay personas en celdas selladas de dos por dos; hay personas en aislamiento, hay personas que solo pueden ver por una rendija», expresó Álvarez.
De manera general, los familiares señalaron la «aparición cada vez más reiterada de problemas en la piel en los reos, adquiridos por las condiciones de absoluta insalubridad en la que se encuentran, lo que provoca infecciones por hongos, eczemas y hasta despigmentación».
Igualmente denunciaron «problemas y lesiones en la espalda que van derivando en problemas crónicos por la falta de tratamiento adecuado, como es el caso de Ana Margarita Vijil y Suyén Barahona».
Son más de 180 personas que están presas por manifestarse en contra del régimen de Daniel Ortega, algunas desde 2018.

