Alberto Brunori, Representante Regional para América Central del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) se refirió al rol de las Naciones Unidas en la situación que atraviesa Nicaragua desde el año 2018, la negativa del Estado a cumplir las recomendaciones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDH) y otros órganos internacionales de protección, y el papel del Mecanismo de investigación y rendición de cuentas establecido en la 49 sesión del CDH.
Las declaraciones de Brunori fueron brindadas durante una entrevista al Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos en el marco del cuarto aniversario del inicio de la crisis sociopolítica y de derechos humanos de Nicaragua.
En la sesión número 49 del consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución que establece un Mecanismo de investigación y rendición de cuentas para Nicaragua. Brunori calificó este mecanismo como inédito” y “supone un paso adelante hacia la rendición de cuentas por las graves violaciones de derechos humanos cometidas en Nicaragua”.
«Consistirá en realizar investigaciones exhaustivas e independientes de las violaciones de los derechos humanos cometidas en Nicaragua desde abril de 2018, establecer los hechos, reunir pruebas e identificar a los responsables, de manera que esta información pueda utilizarse también en futuras iniciativas de rendición de cuentas. También deberá formular recomendaciones que contribuyan a mejorar la situación de derechos humanos en el país y presentar un informe escrito al Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2023, entre otras tareas», afirmó Brunori.
Lea además: Naciones Unidas aprueba mecanismo de Derechos Humanos para investigar violaciones en Nicaragua
El mecanismo estará formado por tres personas expertas que serán elegidas por el presidente del Consejo de Derechos Humanos y confía que sean profesionales con conocimiento del país y la región, con un profundo dominio del derecho internacional de los derechos humanos, y con la experiencia necesaria para afrontar una tarea delicada que contribuya a que las víctimas de violaciones a sus derechos humanos en Nicaragua obtengan justicia y reparación.
La negativa de Nicaragua
«El Gobierno no ha contestado a las múltiples peticiones de la Oficina de acceso al país, de las que se han hecho eco también numerosos Estados miembros y organismos internacionales. Por nuestro lado, seguiremos reiterando nuestra petición, tanto en nuestros informes públicos como de manera bilateral», dijo y aclaró que «tener acceso al país nos permitiría tener un conocimiento aún más profundo sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua».
Lea también: Estos son los resultados que han obtenido otros países de los mecanismos de investigación de la ONU
Entre las tareas que podrían realizar si tuvieran acceso incluye la visita a personas detenidas arbitrariamente para mejorar esta situación, así como establecer una interlocución «franca y directa con el gobierno», «que no resulta posible cuando el intercambio se reduce a comunicaciones bilaterales que no son respondidas y, cuando son públicas, contienen consideraciones políticas sin entrar al fondo de las cuestiones de interés para los derechos humanos».
¿Qué pasa si Nicaragua mantiene la negativa de trabajar en el terreno? Brunoni explicó que la ONU cuenta con experiencia en el «monitoreo remoto» por situaciones de conflicto e inseguridad, donde no resulta el acceso físico y donde hay objeción de los gobiernos a permitir la entrada de oficiales de derechos humanos de la misma.
«Los gobiernos deben saber que bloquear el acceso de los y las investigadoras puede entorpecer su trabajo, pero finalmente no va a detener los avances hacia la rendición de cuentas. Por medio de entrevistas (físicas y virtuales) con víctimas y testigos, y el análisis de documentación, puede realizarse una labor exhaustiva de investigación. Pero, en todo caso, no debemos adelantarnos sobre este punto, pues deberán ser las y los propios expertos los que valoren la situación en su momento», explicó Brunori.
Crisis se está extendiendo por demasiado tiempo
Finalizó enviando un mensaje a las víctimas de la represión diciendo: «Admiro profundamente la resiliencia que han mostrado y el trabajo que siguen realizando, tanto dentro de Nicaragua como en el exilio, por mejorar la situación en el país. Esta crisis se está extendiendo ya por demasiado tiempo, y espero que no pierdan la esperanza por lograr que se haga justicia, se libere a todas las personas que están detenidas arbitrariamente y en situaciones inhumanas, y se tomen las medidas que aseguren que estas violaciones no vayan a repetirse».
Y al gobierno de Nicaragua le recordó las recomendaciones de diferentes organismos de derechos humanos y le remarcó: «Las profundas desavenencias que pueden existir sobre el modelo de sociedad que desean para Nicaragua y sobre su papel en el mundo, no pueden jamás justificar la privación de la vida y de la libertad, las torturas ni la exclusión de la vida social y política. El Gobierno debe saber que de esta crisis solo puede salir cesando inmediatamente la persecución contra aquellos sectores de la sociedad con los que discrepa, e incorporándolos al debate y a los ámbitos de decisión políticos.