Fraile Damián Muratori, rector del santuario franciscano El Tepeyac y vicepostulador de la causa de beatificación del Siervo de Dios, Fray Odorico D’Andrea, en San Rafael del Norte, Jinotega, envió este miércoles 23 de marzo a la Congregación de la Causa de los Santos del Vaticano, a través de la Nunciatura Apostólica en Managua, la documentación y pruebas que dan fe sobre la santidad del padre Odorico.
«Toda la documentación se le entregó al padre Damián, vicepostulador de la causa. Hoy fueron enviados a través de la Nunciatura directamente al Dicasterio (Congregación de la Causa de los Santos)», confirmó a LA PRENSA, monseñor Carlos Herrera, obispo de la Diócesis de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

Esta sería la primera causa de beatificación introducida por la Iglesia nicaragüense, destacó monseñor Herrera, postulador de la causa.
Este domingo 20 de marzo, miles de peregrinos de todas partes de Nicaragua llegaron desde el sábado al Santuario El Tepeyac para celebrar al Siervo de Dios Fray Odorico D’Andrea, en el 32 aniversario de su muerte.
Los feligreses participaron de la misa en el campo Divina Providencia, en San Rafael del Norte, precedida por monseñor Herrera y a la que también asistió el cardenal Leopoldo Brenes y monseñor Rolando Álvarez, de la Diócesis de Matagalpa.
Culmina fase del proceso informativo
Para la Iglesia católica y la feligresía la celebración del domingo fue aún más importante porque celebraban de previo que este martes 22 de marzo culminó el proceso de recolección de documentos y pruebas que dan fe sobre la santidad del padre Odorico.
En el proceso de la comisión de beatificación trabajaron sacerdotes, religiosos y laicos, así como el postulador y vicepostulador de la causa, monseñor Herrera y fray Damián Muratori, respectivamente.
En febrero pasado, Muratori habló con LA PRENSA sobre la importancia del cumplimiento de esa fase y lo que sigue a continuación. De acuerdo con el religioso, la clausura de la fase diocesana quiere decir que se ha terminado todo el proceso de recolección de los testimonios escritos y verbales sobre las virtudes y la vida del padre Odorico, y explicó que después de la clausura se envía toda la documentación a Roma, donde se continuará el estudio.
Muratori dijo que el hecho de que se haya concluido esa etapa del proceso no quiere decir que ya el Siervo de Dios Odorico será beatificado, sin embargo, la calificó como una “fase importante” del proceso.
“Es una etapa importante, porque básicamente se le ofrecen a Roma, a la Congregación de la Causa de los Santos, todos los elementos para que después ellos puedan investigar. Después, será decisión del papa si acepta declararlo beato o menos, pero no hay nada de esto, de que algunos ya han publicado que van a beatificar al padre. Eso depende de Roma”, aseveró fray Damián Muratori.
Siguiente paso: investigar los presuntos milagros
Al padre Odorico D’Andrea se le conoce por una especial espiritualidad que transformó la vida de los habitantes de San Rafael del Norte, Jinotega. Además, porque se dedicó a abrir carreteras, edificar iglesias, viviendas y hospitales, y por su destacada participación en la pacificación del país en los años 80.
También se le atribuye un milagro, que según dijo Muratori el mes pasado, ya ha sido presentado a la Congregación de la Causa de los Santos.
El milagro ocurrió en un niño llamado Moisés Sequeira Herrera, a quien los médicos solo le habían dado cinco días de vida, pero su madre lo encomendó al padre Odorico y después de eso el niño tuvo una vida normal, hasta su deceso. De acuerdo con un reporte de la agencia EFE, ese niño falleció en agosto del 2021.
Monseñor Herrera dijo este miércoles a LA PRENSA que una vez la instancia correspondiente reciba la documentación, la estudien y den una respuesta «se convoca a un grupo de médicos, se les hace un juramento para que ellos hagan el trabajo con honestidad, se seleccionan muchas propuestas de las que han dicho laicos de posibles milagros o curaciones, eso es lo que se va a procurar cuando ya nos digan que fue aceptado».
¿Cuánto dura el proceso?
Según las normas de la Congregación para las Causas de los Santos se debe esperar cinco años después de la muerte de la persona afectada antes de introducir su causa. Con anterioridad debían transcurrir cincuenta años, pero el plazo se redujo para evitar la desaparición de prueba.
Monseñor Herrera explicó que es un proceso que dura mucho tiempo, «porque son muchas solicitudes, muchos procesos», aunque señaló que «ahí cada postulador tiene que estar gestionando ante la Sede de los Santos que no lo dejen de último, sino que lo estén trabajando».
El padre franciscano Odorico D’Andrea llegó a Nicaragua procedente de Italia el 26 de agosto de 1953, y a San Rafael del Norte llegó el 20 de febrero de 1954, donde permaneció alrededor de 36 años y, de acuerdo con testimonios de personas que lo conocieron tuvo una destacada participación en ese municipio. Murió en Matagalpa el 22 de marzo de 1990. Según un artículo publicado por LA PRENSA, sus restos reposan en una de sus obras más importantes, la Capilla del Tepeyac.
Sor María Romero, beata nicaragüense, fue postulada por Costa Rica
Cabe mencionar que Sor María Romero, una religiosa nicaragüense fue declarada Venerable por el papa Juan Pablo II el 18 de diciembre del año 2000 y el 14 de abril de 2002 el papa Juan Pablo II la proclamó Beata. La causa de beatificación se Sor María Romero fue introducida por las autoridades religiosas de Costa Rica.

La apertura del proceso diocesano de Sor María Romero se dio el 18 de noviembre de 1988. Durante los años 1988 y 1992 se llevan a cabo las sesiones declaratorias de los testigos citados por el Tribunal de la causa de canonización, teniendo como sede del Tribunal la Casa Provincial de las FMA en San José. Los testigos llamados a dar testimonio de la fama de santidad de Sor María Romero fueron 50 y seis testigos de oficio.
El tribunal realizó 90 sesiones. Se efectuaron, además, 40 sesiones de estudio de documentos relativos a la Sierva de Dios, presentados por el vicepostulador para ser incluidos en el proceso.