Un día después de que el juez orteguista Luden Martín Quiroz García condenara a entre 7 y 13 años de prisión a cinco miembros de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), entre ellos a la exprecandidata presidencial Cristiana Chamorro Barrios, el padre Edwing Román reaccionó a través de sus redes sociales, señalando que siempre han existido «jueces corruptos que condenan a inocentes».
En su breve mensaje, el religioso también expresó que los jueces «son incapaces de pedir perdón y rectificar, porque no pueden contrariar a Caifás». En las últimas semanas varios jueces han venido dictando sentencias de condena a los presos políticos del régimen de Daniel Ortega, encarcelados en las redadas ocurridas entre mayo y noviembre de 2021.
«Siempre ha habido jueces corruptos que condenan a inocentes, como los del Sanedrín (Consejo de sacerdotes que fungían como jueces y aplicaban la ley judía en los tiempos de Cristo), que son incapaces de pedir perdón y rectificar, porque no pueden contrariar a Caifás (el sumo sacerdote). Exigimos libertad para los presos políticos de Nicaragua. Son inocentes!!!.», escribió este martes el «sacerdote nicaragüense en el exilio», como se describe en su perfil de Twitter.
El padre Edwing Román dejó su cargo como párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, de Masaya, desde agosto de 2021, se encuentra en Estados Unidos. La Arquidiócesis de Managua informó el 16 de enero de este 2022 que en lugar del padre Román quedó el presbítero Ramón López.
En cuanto a su retorno al país, el padre Román ha expresado que por ahora no contempla volver porque considera que no hay condiciones, y ha dicho que la misma feligresía le pide no regresar.
Durante la represión de 2018, el padre Román ayudó y albergó desde la parroquia a la población violentada de Masaya. Desde entonces, el líder religioso sufrió asedio, hostigamiento y hasta amenazas.
En el 2019, un grupo de madres de presos políticos realizaron una huelga de hambre dentro de la iglesia y con el respaldo del padre Román. La Policía orteguista aprovechó la protesta ciudadana para aislarlo por varios días de sus familiares y la comunidad.