Miles de peregrinos de todas partes de Nicaragua llegaron desde el sábado al Santuario El Tepeyac, ubicado en San Rafael del Norte, Jinotega, para celebrar al Siervo de Dios Fray Odorico D’ Andrea, en el 32 aniversario de su muerte.
Los feligreses participaron de la misa en el campo Divina Providencia, en San Rafael del Norte, precedida por monseñor Carlos Herrera, obispo de Jinotega, y a la que también asistió monseñor Rolando Álvarez de la diócesis de Matagalpa.
Le puede interesar: Concluye fase de investigación del proceso de beatificación del padre Odorico D’Andrea
Para la Iglesia católica y la feligresía la celebración fue aún más importante porque el 22 de marzo culminará el proceso de recolección de documentos y pruebas que dan fe sobre la santidad del padre Odorico y luego será enviada a la Congregación de la Causa de los Santos del Vaticano.
En ese proceso de la comisión de beatificación trabajaron sacerdotes, religiosos y laicos, y el postulador y vicepostulador de la causa, monseñor Carlos Herrera y fray Damián Muratori, respectivamente.

«Este 22 de marzo concluimos la fase diocesana del proceso de beatificación del Siervo de Dios, Odorico D’Andrea y entregaremos a Roma toda la documentación, y pedimos a la Santa Trinidad para que el Siervo de Dios sea declarado santo, así sea», dijo monseñor Herrera al oficiar la misa.
El padre franciscano Odorico D’Andrea llegó a Nicaragua, procedente de Italia, el 26 de agosto de 1953, y a San Rafael del Norte, el 20 de febrero de 1954, donde permaneció alrededor de 36 años y, de acuerdo con testimonios de personas que lo conocieron tuvo una destacada participación en ese municipio. Murió en Matagalpa, el 22 de marzo de 1990. Según un artículo publicado por LA PRENSA, sus restos reposan en una de sus obras más importantes, la Capilla del Tepeyac.
«Este año nos visita fray Gerardo Moore Vicario Provincial de los Frailes Franciscanos de Centroamérica, quién en nombre de la provincia está con nosotros y se ha mostrado muy feliz por estar presente y viendo tangiblemente esta devoción al padre Odorico», manifestó a LA PRENSA Carlos Blandón, habitante de este municipio.

En una publicación reciente de LA PRENSA, el fray Muratori dijo que la clausura de la fase diocesana quiere decir que se ha terminado todo el proceso de recolección de los testimonios escritos y verbales sobre las virtudes y la vida del padre Odorico, y explicó que después de la clausura se envía toda la documentación a Roma, donde se continuará el estudio.
Lea además: Jornada de oración por la beatificación del padre Odorico…
Muratori dijo que el hecho de que se haya concluido esa etapa del proceso no quiere decir que ya el Siervo de Dios Odorico será beatificado, sin embargo, la calificó como una «fase importante» del proceso.