La invasión de Rusia a Ucrania ha provocado sanciones de la comunidad internacional en contra del régimen de Vladímir Putin y ha generado efectos negativos en la economía rusa, lo que vendrá a frustrar las intenciones de Daniel Ortega de usar a Rusia como su salvavidas político y económico, consideran expertos.
La socióloga y experta en temas de seguridad, Elvira Cuadra, comenta que de hecho Rusia ya estaba siendo un salvavidas para Daniel Ortega y quería lograr lo mismo con China.
“Los dos salvavidas con los que Ortega había previsto para lidiar con la crisis económica en Nicaragua, pero además con la sobrevivencia de su propio grupo económico, eran Rusia y China, pero esta invasión a Ucrania ha cambiado todo”, valora Cuadra.
China e Irán no van a arriesgarse por Ortega
“Rusia es muy difícil que pueda funcionar como salvavidas”, sobre todo después de las sanciones, considera la socióloga, por lo tanto, le queda China como una potencia aliada, e Irán que ha mostrado su cercanía con el régimen de Daniel Ortega.
Las relaciones diplomáticas que Nicaragua estableció con China tienen menos de tres meses de estar vigentes, pero contrario al régimen de Ortega, los chinos poco a poco han ido adoptando una posición de rechazo a la invasión rusa en Ucrania.
Por su parte, un experto en asuntos de Asia-Pacífico y que solicita anonimato, considera que la posición de China es una señal de que ese país se mantendrá al margen del conflicto, “sin adoptar una postura pro occidente, pero sin apoyar la invasión a Ucrania”.
Es por ello que cree que China no estará dispuesta a ser soporte de Daniel Ortega, quien ha expresado su apoyo a Vladímir Putin.
La socióloga Elvira Cuadra explica que la posición de China “quiere decir que tampoco va a arriesgarse a abrir nuevas relaciones con países que de alguna manera están mostrando su respaldo a Putin”, por lo que considera que China no estaría dispuesta a convertirse en el salvavidas del régimen de Ortega.
Otro de los países con que Ortega ha afianzado su relación es Irán, pero a criterio de Cuadra, esta relación ha funcionado más para hacer negocios que para sostener al régimen orteguista, y ese país tampoco podría ser utilizado como un punto de apoyo por Ortega.
En la toma de posesión de su cuarto período consecutivo, Ortega tuvo como invitado especial al vicepresidente iraní, Mohsen Resai, imputado por la justicia argentina por el atentado que ocurrió en 1994 contra la judía Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires, dejando como resultado 85 muertos, cuyos casos siguen impunes, lo que provocó la protesta oficial del país suramericano.

El experto en asuntos de Asia-Pacifico coincide con esta visión y explica que la razón es que, precisamente la invasión rusa a Ucrania, ha generado un cambio total en las posiciones y políticas de muchos países, “incluso en la de los regímenes autoritarios” como Irán y China, por lo cual ahora ambas naciones se encuentran en incertidumbre y expectantes a lo que suceda en Ucrania.
Rusia es “insignificante” para Nicaragua
El economista Enrique Sáenz indica que la alianza Rusia-Nicaragua no le deja muchos beneficios en materia económica al país, debido a que el principal destino de las exportaciones nicaragüenses sigue siendo Estados Unidos. “Más del 50 % de lo que vendemos al exterior tiene como destino Estados Unidos”, detalla.
En 2021, a Estados Unidos se exportaron 1,591 millones de dólares, explica Sáenz, mientras que las exportaciones a Rusia representan apenas unos 12 millones de dólares.
De igual manera, las remesas provenientes de Estados Unidos representan “más del 60 % de las remesas que ingresan al país. ¿Cuántas remesas vienen de Rusia? Nada”, indica.
Según datos oficiales, las exportaciones a China en 2021 significaron 11.5 millones de dólares, lo cual solo representó el 0.32 % del total de exportaciones del país. Para este año, no se prevé que haya mucha diferencia, indica Sáenz.
Ortega no planea distanciarse de Rusia
En la Asamblea General de Naciones Unidas celebrada la semana pasada, Nicaragua se abstuvo en la votación de una resolución de rechazo y condena por la invasión de Rusia a Ucrania.
Para la socióloga Cuadra, esto no es un distanciamiento en la relación que tiene Ortega con Rusia, “pero es significativo porque tampoco entró a formar parte del grupo de los países que sí apoyan abiertamente la invasión a Ucrania”.
Por su parte, el experto en asuntos de Asia-Pacífico comenta que los países que apoyan la invasión rusa como Nicaragua, Cuba y Venezuela, “están quedando más aislados” y en el caso del régimen de Ortega, mantener su apoyo a Rusia incrementa el riesgo de sanciones. “Por eso también se abstuvo en la Asamblea General de Naciones Unidas”, asevera.
Sin embargo, China e Irán también se abstuvieron en la votación de la Asamblea General de Naciones Unidas y sobre esto el experto comenta que más que para desligarse del tema, es para no ser vinculados con las intenciones invasoras de Rusia.
Sáenz comenta que Daniel Ortega todavía “piensa que puede recibir algún tipo de apoyo de Rusia”, pero con las sanciones impuestas a ese país, es mucho más complicado.
«Con su lealtad a Putin, Ortega más bien se arriesga a que los organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), limiten sus financiamientos a Nicaragua, y en el peor de los casos, los cancelen», indica el experto bajo anonimato, debido a que “el mundo le está cerrando la puerta a Rusia y eventualmente lo hará con los países que apoyan la invasión a Ucrania”.
Algo similar advierte el economista Sáenz: “De prolongarse el conflicto y de ampliarse sus repercusiones y de profundizarse la alianza de Ortega con Putin, obviamente vamos a tener repercusiones más directas o para la familia (Ortega Murillo), o para la empresa o para la economía nacional, o las 3 cosas al mismo tiempo que es lo más seguro”.
El principal socio de organismos como el FMI, BID y BM es Estados Unidos, de los que Nicaragua ha recibido 540 millones de dólares en los últimos años, estima Sáenz.