Totoa

La lingüística, la glotocronología y la arqueología son ciencias que nos ayudan a encontrar el origen de los pueblos.

Los chorotegas de Nicaragua son pueblos de origen oto-mangue. De ellos aparentemente se originaron los huaves-zapotecas, grupos étnicos establecidos actualmente en el istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México, muy cerca de las playas del Pacífico porque por antonomasia, son seres del mar (Miguel León Portilla, México, Un mosaico de lenguas y culturas, pág. 20 ). 

Hay sospechas, y no sin razón, que pudieron haber llegado del sur, específicamente de Nicaragua o quizás de regiones más australes (los perépechas de la meseta de Tarasca, México, hablan una especie de quechua, suramericano) de donde a su vez llegaron después de cruzar el océano Pacífico navegando de isla en isla y traídos por las corrientes marítimas que lamen las costas del centro y sur de las Américas. 

Cuando Hernán Cortés llega a México se hablan allí aproximadamente 160 diferentes lenguas con aproximadamente 10 agrupamientos lingüísticos. 

Predominaban las de origen náhuatl moderno (el náhuatl antiguo había desaparecido hacía ya unos 500 a 800 años antes de la llegada del español, pero aún se hablaba en Ometepe, Rivas, al menos hasta mediados del S XVIII y el maya con sus diferentes derivados (quiché, cachiquel, totonaco, xinca, tepechua, mixe-zoque, chontal, chortí, etc.). 

Estos pueblos por su proximidad y comercio se mezclaban causando tremenda confusión entre los etnólogos y lingüistas.

Muchos historiadores afirman que la mayoría de los grupos étnicos indígenas de México, llegaron de las planicies y desiertos de lo que es hoy el oeste de los EE. UU. donde a su vez, habían llegado cruzando el estrecho de Bering unos 35,000 años a.C. (La presencia del ser humano en América se ha probado de seguro de 8 a 9 mil años a.C, en dos lugares en Tepexpán al noreste de ciudad México y en Lagóa Santas, Minas Gerais, Brasil (Ver documentos de Kriger Alex D. y Peter Wilhelm Lund).

En Nicaragua existió curiosamente un pueblo llamado Totoa que muy claramente Gonzalo Fernández de Oviedo lo menciona y lo dibuja en el Sumario de la Natural Historia de las Indias

Era un asentamiento humano existente muy cerca y posiblemente fundado desde antes de Imabite, pueblo a su vez importante chorotega encontrado por Hernández de Córdoba y donde se crea la primera ciudad nicaragüense de León, a los pies del Momotombo. 

Totoa estaba en las fuentes termales muy abundantes en ese territorio chorotega y muy alabadas por Efraín G. Squier quien las miró con un gran potencial de turismo sanitario (lamentablemente desperdiciado por Nicaragua), a orillas del Xolotlán (el segundo lago) y con una gran similitud a Rotorua (segundo lago en lengua māorí, porque está al lado de un segundo lago) pueblo situado en hervideros volcánicos iguales a los de Totoa que se encuentra en la isla norte de Nueva Zelanda y que fue fundado por el polinesio Kupe de la mitología Māori.

El término totoa es entre otros, māori. Su significado en esa lengua es: turbulento, revoltoso, señalando con ello la agitación y el revuelo que causan los hervideros. Asentamiento que además se encontraba igual a Rotorua, a orillas de un segundo lago. 

 ¿Coincidencias? 

E igual como lo hacían en Totoa e Imabite, los polinesios en Rotorua (y aún hoy estos lo hacen), cocinaban huevos, pescados, carnes y otras variedades de alimentos en esas fumarolas geotérmicas.

Si observan y estudian los mapas del océano Pacífico y localizan lo que se llama el triángulo de islas polinesias, es este casi equidistante de las costas de Nueva Zelanda y Australia con las del centro y sur de América. (Con la reciente erupción del volcán en Tonga pueden confirmar aún más estas relaciones geográficas).

Visitando las playas de Australia, se encuentran rótulos recomendando a los bañistas reportar a las autoridades de la presencia del mozote (triunfetta spp), planta silvestre de fruto erizo y pegajoso, que crece sin control en nuestras playas, muy enojoso porque se pega a la ropa y que, a pesar de sus propiedades curativas, los australianos la consideran una peste traída por las corrientes que llegan de la América Central. Esto sugiere la posibilidad de navegar hacia estos lugares con solo dejarse llevar por los vientos y movimientos marinos. 

Ya los incas conocían muy bien estas corrientes que aprovechaban para su navegación y comercio. 

Desconozco si totoa tiene algún significado entre los diferentes lenguajes de nuestros aborígenes. O, es un vocablo aislado que aparece sin sentido en las fumarolas nicaragüenses a la orilla del segundo lago. 

Hasta el momento el significado de esta toponimia no lo he podido encontrar en los escasos tratados de lingüística nicaragüense que he revisado.

¿Estuvieron los polinesios en Nicaragua? ¿Fueron estos el origen de los mangues?

Joaquín Matillo Villa (Hermano Hilderberto María) en su estupendo estudio sobre el arte rupestre isleño, (Ometepe isla de círculos y de espirales, pág. 202) sugiere la posibilidad de una migración polinesia al centro y sur del continente americano.

Quizás la repuesta está en Totoa, sus fumarolas y su segundo lago el hermoso y vilipendiado Xolotlán.

El autor es médico.

Leesburg, Florida

Opinión México Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 4 años

    Totoa es palabra náhuatl. Caliente: totonqui. Agua: atl.
    Totoa: agua caliente.

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