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El nuevo Chipote, inaugurado en febrero de 2019, donde se han realizado los juicios contra los presos políticos. LA PRENSA

Defensa de Arturo Cruz pide valoración médica para el reo político, ante sospechas de síntomas de Parkinson

El miércoles, durante el segundo día de juicio contra ocho opositores, el exembajador Arturo Cruz presentó gestos de dolor insoportable. El maratónico juicio continúa este jueves

Por segundo día consecutivo, el juez Quinto de Distrito Penal de Juicios, Félix Ernesto Salmerón Moreno, suspendió el juicio que lleva en contra de siete opositores acusados de «conspiración para menoscabo a la integridad nacional», entre los que figuran tres precandidatos presidenciales, que aspiraban enfrentarse al régimen en las elecciones del pasado 7 de noviembre.

Uno de ellos es el exembajador Arturo Cruz, quien presentó durante el juicio gestos de dolor insoportable, según la versión de uno de los abogados defensores. La defensa ante esta situación ha solicitado que a Cruz se le haga una valoración médica especializada, pues sospechan que podrían ser síntomas de Parkinson.

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Por qué se ha alargado el juicio

La tercera jornada de este juicio continúa este jueves 17 de febrero, y según abogados vinculados al caso, el juicio podría terminar el viernes por la noche o el próximo lunes. La acusación contra este grupo de presos políticos se sustenta en su participación en un grupo de WhatsApp y el proceso se realiza a puerta cerrada en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como el nuevo Chipote.

Los acusados en este proceso son los precandidatos presidenciales Juan Sebastián Chamorro, Félix Maradiaga y Arturo Cruz; las activistas de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), Violeta Granera y Tamara Dávila; el exdiputado liberal José Pallais Arana y el expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri.

Los siete fueron secuestrados y luego trasladados a la DAJ, entre el 5 y 12 de junio del año pasado, donde permanecen bajo precarias condiciones que han deteriorado su estado físico y de salud. En el juicio se suponía que también sería incluido el politólogo e investigador de Diálogo Interamericano, Manuel Salvador Orozco Ramírez. Él aparece en la acusación, pero como vive en Estados Unidos nunca fue capturado y al final tampoco lo juzgaron.

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Según personas allegadas al caso, el proceso se ha alargado porque el Ministerio Público presentó a 26 policías y a dos peritos como testigos. Y los seis abogados defensores que participan en el proceso deben interrogar a esas 28 personas. «Eso lleva tiempo, entonces es posible que el juicio se extienda hasta al lunes», dice uno de los abogados que pide no ser citado.

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Para el abogado, la situación de Cruz genera preocupación, porque, además de verse extremadamente deteriorado, muestra dificultad para realizar movimientos. Su defensor solicitó una pronta valoración, porque padece al menos seis enfermedades. «Se levantó a firmar el acta y cuando regresó a su lugar su rostro reflejó expresiones de dolor y se le dificultó sentarse. Además, está extremadamente delgado. Su salud sí se nota extremadamente deteriorada», expresó el abogado.

Refirió que existe un deterioro del estado físico y la salud en todos los acusados, el cual es tan evidente que a varios de ellos cuesta reconocerlos. Por ejemplo, el exdiputado Pallais ha perdido unas 90 libras y eso lo hace lucir muy deteriorado, pero durante las audiencias ha estado bien. Lo mismo ocurre con Chamorro, Maradiaga, Aguerri, Granera y Dávila, que aunque lucen muy delgados han estado estables durante las dos jornadas de audiencias.

Es el primer juicio que se alarga

Desde el pasado 1 de febrero, cuando inició el maratón de juicios contra los 37 presos que permanecen en las celdas del nuevo Chipote y cuatro más que están bajo arresto domiciliario, es la primera vez que un juicio se alarga más de dos días.

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En las dos semanas previas se ha juzgado a cerca de veinte opositores y los procesos se han caracterizado por su celeridad. Todos han durado entre seis y nueve horas, y no los diez días que establece la ley. En los juicios previos, a los judiciales les bastaron esas pocas horas para declarar culpables a cerca de veinte presos políticos que han procesado.

Hasta ahora se desconoce la verdadera razón de la suspensión del proceso contra los ocho opositores estos dos días, ya que incluso los familiares se han adelantado a rechazar los resultados, porque consideran que ya se sospecha cuál será el fallo que dictará el juez Salmerón.

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