El gobierno de Argentina liderado por el presidente Alberto Fernández —de ideología de izquierda— asumió este viernes 7 de enero de 2022 la presidencia pro tempore para este año de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), tras lograr el consenso necesario durante la XXII Reunión de ministros y ministras de Relaciones Exteriores celebrada en Buenos Aires, después de que a mediados de septiembre del 2021, el régimen de Daniel Ortega rechazara su candidatura, pero que hoy lo respaldó.
«Hay consenso», afirmó durante la sesión Marcelo Ebrard, el canciller de México, país que ostentaba la presidencia pro tempore de la CELAC desde 2020. En representación de Nicaragua, participó el canciller orteguista Denis Moncada aunque el canciller mexicano había mencionado la presencia de la viceministra general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua (Minrex), Arlette Marenco Meza.
Lea además: Convocan a cumbre de la CELAC en Argentina para elegir presidencia a la que el régimen de Ortega se opone
Tras el consenso el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Santiago Cafiero, aseveró que «para la Argentina, es un gran honor encabezar la presidencia pro tempore de este año 2022 (…) para Argentina haber recibido unánimemente la confianza es realmente un compromiso. Y así lo queremos plantear: como un compromiso de trabajo colectivo».
Moncada llega con cambio de seña
El enviado y representante del régimen de Daniel Ortega ante la XXII Reunión fue el canciller orteguista Moncada, el mismo funcionario que en agosto de 2021, a través de un virulento discurso atacó y rechazó la candidatura de Argentina para que asumiera la presidencia pro tempore de la CELAC, no obstante, este viernes 7 de enero, cambió de postura y dijo que Nicaragua «extiende su solidario apoyo a Argentina, para que asuma la presidencia pro tempore entrante de la CELAC».
Moncada durante su intervención en la reunión donde se abordó la elección de la presidencia pro tempore de la CELAC, leyó un discurso de más de cinco minutos, utilizando la retórica del oficialismo lo abanderó destacando la importancia de la «no intervención ni injerencia».
Lea además: Argentina asume la presidencia pro tempore de la CELAC con el respaldo de la región
«Saludamos a CELAC en su papel protagónico para fortalecer la Unidad en la diversidad. Unidad incondicional que no admite intervenciones ni injerencias», indicó Moncada.
El cambio de la postura del régimen se da de cara la toma de posesión de Ortega y Rosario Murillo, por un cuarto mandato consecutivo de cinco años, tras los resultados de las cuestionadas elecciones donde el Consejo Supremo Electoral le asignó el 75.87 por ciento de los votos y ante la confirmación de que Argentina enviará una delegación oficial este próximo 10 de enero.
«Nicaragua respetuosa de los DD.HH»
Continuando con su discurso en su afán de vender una buena imagen del orteguismo, contrario a las innumerables violaciones de derechos humanos que tanto organismos nacionales e internacionales han documentado como consecuencia de la represión ejecutada en abril 2018 durante el inicio de las protestas antigubernamentales, Moncada vociferó que «Nicaragua, por razón de principios es respetuoso de los derechos humanos en todo momento y circunstancia».
Añadió que «acompañamos la lucha por los derechos humanos en cualquier parte del mundo, respetando los asuntos propios de cada país» y alegó que «no podemos ni debemos dejar de reclamar por los crímenes, torturas, violaciones y desapariciones que se cometen cada día, en tantos países del mundo, y que constituye atropellos, delitos y violaciones de derechos humanos».
Le puede interesar: Cifra de muertes por la represión en Nicaragua, en 2018, sube a 355, según CIDH
Posterior a ello se refirió a la crisis sanitaria provocada por el covid-19 y aprovechó para agradecer la cooperación de diversos países, que «nos han permitido acceder a vacunas y acercarnos al 80 por ciento de la población nicaragüense ya vacunada, avanzando también en la recuperación económica».
OEA y el cese de «medidas coercitivas»
En junio de 2021 Ortega avaló la CELAC como organismo sustituto de la Organización de Estados Americanos (OEA), instancias de la que renunció el régimen el 19 de noviembre. «La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) va a enterrar a la OEA (Organización de Estados Americanos), va enterrar a ese instrumento del imperio», vociferó Daniel Ortega en cadena nacional de televisión y radio el pasado 24 de junio.
Y tras oficializar las relaciones con China Continental, el 10 de diciembre de 2021 reciente indicó que «ya existe un punto de encuentro entre los pueblos de América Latina y el Caribe que estamos en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la CELAC con la República Popular China, establecimos las relaciones con China».
Y tal como lo hizo el mandatario, este viernes Moncada mencionó la denuncia que interpuso Nicaragua ante la OEA con la que se inició el proceso de retiro de esa organización, dijo que la OEA esa «una organización que actúa de forma agresiva contra Nicaragua desconociendo las relaciones amistosas entre los Estados, el respeto a la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos, la obligación de no promover golpes de Estado, bloqueos, ni medidas unilaterales, ilegales y coercitivas».
A la vez, afirmó que en el nuevo período del mandato de Ortega que inicia el próximo 10 de enero de este año 2022, «continuamos fortaleciendo nuestras relaciones de amistad, intercambio y solidaridad, con todos los pueblos y gobiernos», en medio del aislamiento internacional por más de 40 países y por lo que el régimen ha acudido a fortalecer sus relaciones con la República Popular de China e Irán.
El canciller orteguista en su discurso también aseveró que el régimen denuncia y condena «el infame y criminal bloqueo imperialista norteamericano que lleva ya 62 años atentando contra la vida del pueblo de Cuba».
Y una vez más exigió «el fin de todas las medidas arbitrarias, ilegales, unilaterales y agresivas, que atentan contra los derechos humanos de los pueblos en todo el mundo, y en nuestra región se ensañan contra Cuba, Venezuela y Nicaragua», en alusión a las sanciones que ha impuesto Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea (UE) a funcionarios orteguistas señalados de ser violadores de derechos humanos.
La protesta del régimen de Ortega
El pasado 15 de septiembre del 2021, el régimen por medio de la cancillería, protestó en contra de la elección de Argentina para la presidencia pro-témpore de la CELAC al afirmar que ese gobierno «se convirtió en instrumento del imperialismo norteamericano, subordinándose a sus intereses hegemónicos».
En una virulenta carta firmada por el canciller Moncada, el régimen aseguró que Argentina «se ha prestado a violar nuestra dignidad y soberanía nacional, que, como dice nuestro Augusto C. Sandino, general de mujeres y hombres libres ‘esta no se discute, se defiende con las armas en la mano'».
El régimen orteguista además señaló directamente al presidente y al canciller argentinos de haber «contrariado» las bases de la CELAC al informar que «trabajan con Estados Unidos para resolver la situación de Nicaragua (…) Nosotros defendemos con orgullo nacional nuestro honor y decoro, que nos ha costado tanta sangre y que obviamente ha sido manoseado en inaceptables planes conjuntos del gobierno de la República Argentina con el gobierno imperialista de los Estados Unidos», afirmó el régimen.
En ese momento, los ataques al Gobierno de Argentina eran constantes desde que ese país decidió llamar a consultas, en junio, a su embajador en Managua, Daniel Capitanich, para que respondiera sobre los ataques del régimen de Ortega a la oposición. Sin embargo la tensión diplomática escaló el pasado 1 de septiembre cuando la Administración de Ortega, a través de la Misión de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) protestó contra el Gobierno de Argentina, acusándolo de «indeseable intromisión», «injerencia» y «acosos sostenidos».
Canciller argentino: Respeto y consenso
Cafiero destacó que la tarea principal de integración regional es «a partir del respeto y el consenso, utilizando herramientas de diálogo. La búsqueda de coincidencias será nuestro mandato principal, el respeto de la diversidad nuestra guía rectora. La CELAC es un foro a medida de nuestra región, una región de paz, tenemos mucho para mostrarle y decirle al mundo, mecanismos de integración y respeto, pueblo de paz».
El ministro argentino durante su intervención presentó los 15 ejes de acción que propone discutir la Argentina, entre ellos: la recuperación económica post covid-19; estrategia sanitaria regional; cooperación espacial; ciencia, tecnología e innovación para la inclusión social; gestión integral de desastres; educación; fortalecimiento institucional y agenda CELAC contra la corrupción; seguridad alimentaria; diálogo con socios extrarregionales; integración de infraestructura latinoamericana y caribeña; cooperación ambiental; desarrollo y perfeccionamiento de la operatividad de la CELAC; mejora de la situación y condición de las mujeres en los países miembros; transformación digital y cooperación; y cultura.

De acuerdo al resultado, el régimen de Daniel Ortega quien durante la cumbre de México de 2021 celebrada en septiembre de 2021, fue el único Estado que anunció que no respaldaría a Argentina y acusó a ese país de convertirse «en instrumento del imperialismo norteamericano», como resultado a los pronunciamientos del presidente Alberto Fernández en cuanto a la detención de políticos opositores en Nicaragua de cara a la celebración de las cuestionadas elecciones.
Aparentemente Nicaragua superó sus percepción y apoyó a Argentina. El país suramericano enviará una delegación oficial a la toma de posesión de Daniel Ortega el 10 de enero, en la que será su cuarto período consecutivo en el Ejecutivo, tras los resultados de las cuestionadas elecciones donde el Consejo Supremo Electoral le asignó el 75.87 por ciento de los votos.