El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, informó este viernes al presidente del Consejo Permanente del organismo, Josué Fiallo, sobre las gestiones diplomáticas que realizó para que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo permitiera el ingreso de una misión de alto nivel al país.
Esa misión fue encomendada a Almagro en la resolución del Consejo Permanente de la OEA del pasado 8 de diciembre. Sin embargo, en su comunicación Almagro refirió que no recibió ninguna respuesta del régimen Ortega Murillo, y solicitó que se extienda el plazo.
“Es en este sentido que cumplo en informar al consejo permanente a través de usted, señor presidente, que hemos realizado las gestiones encomendadas a través de las vías pertinentes con la finalidad de obtener los resultados solicitados en la Resolución CP 1118 (2355/21) de 8 de diciembre de 2021”, expresa la misiva.
“No existiendo al momento de cursarle la presente comunicación una respuesta definitiva sobre el particular, y vista la circunstancia política y las fechas en curso, es que entiendo que sería oportuno y conveniente extender el plazo del 17 de diciembre (hoy) cómo fecha límite, prorrogándolo hasta mediados del mes de enero entrante para informar al Consejo Permanente el resultado final de la gestión, si existiera acuerdo del cuerpo que preside a partir de las coordinaciones necesarias que usted entienda a bien realizar”, refirió Almagro.


LA PRENSA había consultado a analistas políticos y conocedores de la materia sobre la demora en anunciar el resultado de esas gestiones, ya que hasta iniciada la noche de este viernes el secretario general de la OEA no se había pronunciado, y estos pronosticaron que probablemente las gestiones de Almagro no habían tenido un resultado positivo.
«Creo que sabremos hasta muy tarde (lo que pasó). Pero, lo más probable es que tuvo intentos fútiles y las excusas a la OEA quedan evacuadas», opinó el politólogo y analista del Diálogo Inter-Americano en Washington, Manuel Orozco.
El internacionalista y analista político, Pedro Fonseca, coincidió con Orozco: «No creo que haya habido avances y el secretario lo tiene que mostrar en su informe, porque eso también es parte del registro».
¿Desconocer o no al gobierno de Ortega?
El pasado 8 de diciembre, el Consejo Permanente de la OEA aprobó con 25 votos a favor, uno en contra y ocho abstenciones una resolución en la que afirma que Nicaragua incumple sus compromisos con la Carta Democrática Interamericana y pidió al régimen aceptar una misión de alto nivel que ayude a conducir la realización de reformas electorales integrales.
El experto en derecho internacional, temas de integración y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR), Carlos Murillo Zamora, opinó antes de conocerse la carta de Almagro que este podría haber pedido algún tipo de prórroga, y aseveró que «ya en el caso de Nicaragua no hay alternativa», porque la dictadura está consolidada.
«Si uno lo ve desde la perspectiva del régimen, Ortega no tiene por qué negociar. El 10 de enero va a argumentar que fue elegido y que toma posesión de un nuevo periodo para el cual fue electo en comicios, que él reconoce como válidos, aunque el resto de la comunidad internacional no reconozca», expresó Murillo Zamora.
Fonseca señaló que, si la respuesta de Ortega era negativa y se cierra a las medidas adoptadas en el seno del Consejo Permanente, esa instancia decidirá cómo proceder, ya sea «si hace otro llamado al gobierno de Nicaragua, si hace una reunión especial o si ya de una vez deciden tomar una decisión mucho más drástica».
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«A pesar de que el gobierno de Ortega ya haya decidido renunciar al sistema interamericano, todavía esa renuncia no es efectiva, por lo tanto, lo contenido en la Carta Democrática todavía tiene validez, esto quiere decir, que la OEA puede todavía suspender a Nicaragua», argumentó Fonseca.
Mientras que Murillo Zamora, considera que «lo que ocurra antes del 10 de enero de 2022 no tiene mayor relevancia, la clave está en qué van hacer los gobiernos latinoamericanos a partir de esa fecha, cuando tengan que desconocer el gobierno (de Ortega)».
Y reiteró que «hasta ahora nadie puede desconocer el gobierno de Ortega, desconocen el resultado de las elecciones del 7 de noviembre, pero a partir del 10 de enero, en que inicia un nuevo periodo gubernamental tendrán que desconocer al gobierno para ser consecuente con lo que han hecho hasta el momento».