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¿Piensa vacunarse en Honduras? Este es el dinero mínimo que debe reunir para cubrir los gastos durante la travesía hasta ese país

LA PRENSA te comparte la travesía que están emprendiendo los nicaragüenses para vacunarse en Honduras y los gastos que deben cubrir durante el viaje desde Managua. Estos gastos son solo si sale por puntos ciegos.

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A las 11:00 de la noche del lunes 25 de octubre, María Simons estaba lista para abordar el bus que la llevaría a territorio hondureño, con el propósito de vacunarse contra la covid-19 al día siguiente. Y de esta manera formar parte de los miles de nicaragüenses que han llegado desde hace días a la frontera de Honduras para poder inmunizarse, la mayoría cruzando por puntos ciegos.

Simons, de 20 años y oriunda de la región del Pacífico de Nicaragua, decidió emprender el viaje luego de conocer que el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, invitaba abiertamente a nicaragüenses para que se inmunizaran en suelo catracho.  LA PRENSA la acompañó en su travesía.

“La razón por la que vine hasta acá es porque desconfío de la (vacuna) que están aplicando en Nicaragua. Además, pronto viajaré y me puede crear impedimentos a la hora de ingresar a otro país, prefiero prevenir”, sostuvo Simons, mientras espera en una fila kilométrica a que llegue su turno.

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Ella no es la única nicaragüense que desconfía de los biológicos que ofrece Nicaragua. El pasado 25 de octubre, el Ministerio de Salud (Minsa) inició la jornada de vacunación destinada a personas cuyas edades oscilen entre los 18 y 30 años y se reportó baja afluencia de ciudadanos.

Se está inmunizando a este grupo de la población con la vacuna rusa Sputnik Light, que consiste en una sola dosis y aún no cuenta con la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por su parte, las autoridades sanitarias hondureñas están aplicando la estadounidense Moderna, que sí entra en la lista de la organización.

A pesar de que se enteró desde el primer momento en que se hizo pública la invitación del Gobierno de Honduras, Simons esperó un par de días porque no sabía cómo era la dinámica de movilizarse hacia el país vecino. Pero, luego comenzaron a surgir en las redes sociales testimonios de connacionales que emprendieron el viaje por puntos ciegos, y brindaban recomendaciones para hacerlo de forma segura. Algunos cruzan un río en balsa o caballo, otros caminan entre veredas.

Y aunque la joven pagó 450 córdobas porque viajó en un bus que alquiló con 23 amigos y tres padres de familia, (sin incluir alimentación ni otros gastos que se generan en el camino), lo cierto es que en los últimos días se han multiplicado los viajes expresos que cobran hasta 39 dólares por persona.

Parte de la fila de nicaragüenses esperando ser vacunados en el Policlínico. Foto tomada por LA PRENSA.

Por ejemplo, en las redes sociales circula un servicio que por 39 dólares cubre el costo del viaje de ida y vuelta en transporte privado, desayuno, 1 litro de agua, 1 bebida rehidratante, 1 barra nutricional, 1 mascarilla y también, pastillas para dolor de cabeza y fiebre, una vez aplicada la vacuna.

Bajo el eslogan “Nos fuimos a vacunar a Honduras”, el anuncio señala que la salida desde territorio nacional está programada a las 3:00 a.m., teniendo como punto de encuentro a la Gasolinera Puma, de la colonia del Periodista; mientras que el regreso puede ser antes de las 3:00 p.m. o bien, pasadas las 6:00 p.m. En ambos escenarios, se les brindará alimento a los pasajeros.

LA PRENSA se contactó con la persona que ofrece dicho paquete y esta indicó que realizarán viajes “solamente hasta el viernes de esta semana y lo único que se necesita es la cédula para que te dejen pasar”.

Para el sociólogo y economista, Óscar René Vargas, esta situación es un claro ejemplo del desempleo que se está experimentando desde hace años en Nicaragua, lo que está obligando a la gente a idearse formas de conseguir ingresos aprovechando situaciones como la que se está viendo con la vacunación de nicaragüenses en Honduras.

Según cifras oficiales, desde 2017 hasta el cierre del 2020, unas 190,990 personas perdieron su empleo a causa de tres años de recesión, la pandemia y la crisis sociopolítica. 

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“Eso es lo que se le llama el empleo informal. Es decir, la gente no tiene trabajo y de cualquier manera busca cómo sobrevivir, entonces ha encontrado esa venta de la vacunación en Honduras como un nuevo empleo informal, que se ha formado en Nicaragua”, mencionó.

Agregó que “la dictadura no puede seguir en el poder. El secretismo y la desinformación son tan grandes que la gente da vueltas por todas partes procurando saber dónde, cuándo y con qué se va a poder vacunar”.

Cabe mencionar que los ciudadanos nicaragüenses, hondureños, salvadoreños y guatemaltecos pueden transitar entre estos países sin ninguna restricción, más que sus documentos de identidad nacional, desde que los presidentes de dichas naciones firmaron el Convenio Centroamericano de Libre Movilidad o CA-4 en junio de 2006.

Pero, en época de pandemia donde el gobierno de Ortega exige el pago de 50 dólares para hacerse una prueba de la covid (si decide salir de manera legal) y poder ingresar el país, y ante el riesgo de que en los puntos habilitados en los puestos fronterizos (Guasaule, El Espino y La Fraternidad) no hubiesen suficientes dosis o evitar el cobro establecido por Nicaragua, algunas personas decidieron cruzar por puntos ciegos a suelo hondureño.

Nicaragüenses recibiendo la vacuna en el Policlínico, ubicado en El Triunfo. Foto tomada por LA PRENSA.

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En la madrugada, aproximadamente a las 3:40 a.m., Simons y su grupo llegaron a la frontera del Guasaule. Desde la carretera se pueden observar caravanas de vehículos, incluido buses, que se dirigen a la frontera con cientos de connacionales que buscan vacunarse. A medida que pasan los días, la cantidad de estos solo aumenta.

Viajar hacia ese país se ha convertido en una importante fuente de ingresos para varios nicaragüenses, pero el negocio no solo se percibe en Nicaragua… también en Honduras.

Otros gastos

Al llegar, el grupo que acompaña a Simons dobla a la izquierda y comienza a caminar por un camino de tierra, esquivando fangos y charcos producidos por lluvias pasadas. Se juntan con personas que van adelante con un guía, que cobra 500 córdobas para llevarlos al lado del puente. Luego de avanzar unos 10 minutos pasaron por una casa donde está un señor, presuntamente el dueño, quien cobra 10 córdobas a cada uno solo por pasar su propiedad.

Al llegar al punto de destino, se armó una fila, el grupo tuvo suerte de no quedar tan lejos del inicio, aunque luego otros nicaragüenses irrespetaron “la cola” y avanzaron a lugares cercanos del primero. Acción que causó indignación entre los demás presentes.

Luego de aproximadamente 45 minutos, y escalar un poco, el grupo logró pasar por un peligroso y estrecho espacio entre los barrotes del puente para luego encontrarse en Honduras. Entre las personas había mujeres embarazadas, adultos mayores y niños.

La gente cruza por zonas cargadas de obstáculos para llegar a lugares de vacunación. Foto tomada por LA PRENSA.

Luego de caminar un poco y observar una enorme fila de personas que se dirigían hacia otro lugar, una camioneta, por 100 córdobas, ofrece llevar al Policlínico ubicado en El Triunfo, que es un municipio del departamento de Choluteca.

La camioneta se llevó al primer bloque y 15 minutos después estaba de regreso para llevar al segundo, quienes llegaron a las 6:50 a.m. y obtuvieron un buen lugar en la fila de espera del Policlínico, el cual comenzaba a atender a las 9:00 a.m. Hay dos filas, una pequeña a la izquierda con padres de familia hondureños acompañando a sus hijos menores de edad, a los cuales les toca recibir su segunda dosis de la vacuna, y a la derecha, está la de nicaragüenses.

Pero, al abrir el lugar los padres de familia hondureños y los nicaragüenses comienzan a discutir sobre quién debía pasar primero, puesto que, según relatan varios nicaragüenses, en la fila entraron hondureños a los que les toca recibir su segunda dosis, pero en otro punto. La discusión se extiende por varias horas y atrasa el inicio de la vacunación. Los primeros nicaragüenses reclaman que tuvieron que quedarse a dormir desde un día antes para obtener su puesto.

El reloj marca las 11:30 del mediodía, las diferencias se resuelven, y las autoridades sanitarias del Policlínico comienzan a marcar números en los brazos de las personas que están esperando. Hacen bloques de 400 personas y al llegar a esta cifra, se reiniciará el proceso de conteo. Simons es rotulada en el brazo izquierdo con el número 273.

Entrada del Policlínico mientras nicaragüenses y hondureños discutían. Foto tomada por LA PRENSA.

Mientras, varios comerciantes se acercan al lugar ofreciendo sus productos que van desde botellas de agua o gaseosa, hasta sombrill|as. Además, ventas cercanas venden café por 10 córdobas y también alquilan el baño, por el mismo precio.

Luego de varias horas, y con el sol presumiéndose, entregan unos tiques oficiales que pedirán al ingresar al lugar. Mientras esperan, se observan carteles gigantes con publicidad sobre un partido político, lo mismo ven en la parte de atrás de las mototaxis que pasan por el lugar. Incluso, seguidores de otro partido llevan agua en bolsas. Las elecciones presidenciales están previstas a realizar el 28 de noviembre próximo en Honduras.

“Esto no se ve en Nicaragua”, expresa un nicaragüense que se encuentra esperando. Al pasar el tiempo, la fila avanza, pero es irrespetada y personas que acaban de llegar, ocupan los primeros puestos. El grupo que acompaña a Simons logra entrar a las 3:58 p.m. hacen otra pequeña fila, y todos salen ya estaban vacunados como a las 5:00 p.m. debido a que cada uno debía esperar 15 minutos por si tenían algún efecto negativo.

Nicaragüenses recibiendo la vacuna en el Policlínico. Foto tomada por LA PRENSA.

Al salir, una minoría se dirige a la frontera en una mototaxi, que les cobra 100 córdobas por persona, la mayoría hizo trato con una camioneta que los movilizó en 50 córdobas a cada uno. Al llegar, comienzan a caminar, temiendo que las autoridades migratorias les pongan trabas para ingresar a Nicaragua. Pero no fue así, estas no se encontraban.

Caminan más y entran al bus que los llevó. Una pasajera señaló que la discusión atrasó todo el proceso, “de lo contrario hubiésemos salido mucho antes”, lamentó. El bus arranca y llegan a Managua antes de las 11:00 p.m.

Por otro lado, según la Secretaría de Salud del país vecino, hasta ayer, habían vacunado a más de 35,000 nicaragüenses contra el virus.

“El subsecretario de Salud, César Barrientos, manifestó este día que la vacunación contra la covid-19 a los hermanos nicaragüenses que realiza la Secretaría de Salud es un acto de solidaridad de Honduras”, indicaron a través de su cuenta de Twitter.

La travesía de cruzar por el río

Una mujer de apellido López, quien prefirió omitir su nombre por temor a represalias, es otra de las connacionales que viajó a Honduras el pasado 25 de octubre por punto ciego para vacunarse, puesto que “no optaba por la Sputnik Light, que era la asignada (en Nicaragua) para el rango de edad de 18 a más años”.

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“Viajé con personas cercanas que me informaron del viaje que se iba a realizar, la persona que lo organizó nos indicó toda la información de precios, hora de viaje, vehículo en que se iría y punto de reunión. Salimos de San Marcos, Carazo a Guasaule a las 3:15 a.m. y llegamos a las 6:00 a.m. a la frontera en vehículo privado. El conductor se quedó cuidándolo todo el día”, relató.

Asimismo, compartió que una vez en la frontera “no se asomen a los puestos de control migratorio” e indicó que hay que tomar un camino a la derecha donde seguro habrá mucha gente. Luego de cruzar un par de calles y propiedades, en el camino se encontrarán motorizados ofreciendo llevar a las personas a la orilla del río por 50 córdobas”.

“Opcional si se van con ellos o caminan, cruzarán dos propiedades que cobran 10 córdobas cada una para cruzar, sí o sí debes pagarlo y luego de 15 minutos caminando desde la carretera por calles lodosas vas a llegar al río Guasaule”, señaló.

Siguiendo esta línea, indicó que para cruzar el río hay jinetes a caballo que te cruzan por 100 córdobas, si la persona no prefiere esta opción, también se puede cruzar con balseros en unos neumáticos inflables de tractor, y cobran el mismo precio. “Yo lo crucé en caballo, con un poco de miedo porque desconocía el camino y normalmente no me gusta cabalgar, pero conforme avanzamos me sentí tranquila. Pasando el río solo sentía que me iba a caer por no sujetarme bien, pero solo quedó en la imaginación porque al final fue seguro”.

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“Luego estás en Honduras y solo tenés que bajarte del caballo o balsa y caminar unos 5 minutos hasta el centro de vacunación hondureño en Guasaule. No te perdés pues solo hay un camino”, sostuvo.

Agregó que, si el plan no es quedarte en Guasaule, donde se forman filas de más de 4,000 personas, está la opción de buscar la carretera o pedirle a un motorizado que te lleve a ella, por 50 córdobas, para poder cambiar córdobas o dólares a lempiras y pagar un bus Coaster que se dirige hacia Choluteca, donde hay menos gente esperando ser vacunadas.

El viaje puede costar 44 lempiras. Este viaje a diferencia de los otros puestos más cercanos a la frontera con Nicaragua, sí se debe pagar en moneda hondureña. “Aunque siempre hay choferes que arman tratos preferenciales a grupos grandes. A nosotros nos llevaron de El Triunfo, donde buscamos vacunas sin éxito, hasta Parque Valle y de regreso a Guasaule por 120 lempiras, que son 6 dólares. Allá están vacunando en el Hospital de Choluteca, en Unimall o sino en el Parque Valle”, compartió.

Fila en un puesto de vacunación ubicado en El Triunfo. Cortesía/LA PRENSA

Al regreso, López ingresó por el puente de la frontera, donde estaban unos militares que le informaron que ya vacunados, solo debían presentar la tarjeta de vacunación. Entre los efectos que sufrió luego de la aplicación de la vacuna destacan: leve dolor en el brazo y cuerpo, alergia y un poco de irritación. En este viaje gastó, aproximadamente, 44 dólares y regresará por su segunda dosis el 22 de noviembre.

Detalle del gasto estimado:

-20 dólares el pasaje de Nicaragua a Honduras (ida y regreso).
-20 córdobas para pasar en dos fincas privadas (C$10 cada uno).
-100 córdobas para pasar en caballo por el río.
-5 dólares el traslado del puesto de vacunación de Guasaule a El Triunfo en moto de dos ruedas.
-6 dólares para tomar un bus del Tribunal a Choluteca y de Choluteca al Guasaule (esto es negociado con los conductores que viajan hacia ese puesto, pero se debe conseguir al menos un grupo de 30 personas. Esto si opta por ir más allá de la frontera a conseguir una dosis).
-10 dólares para alimentación y bebidas.

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