El periodista Wiston Potosme tiene tres años de vivir en el exilio en Estados Unidos. Foto cortesía

La historia de Winston Potosme, el periodista que salió del país en 2018 solo con su micrófono

Desde 2018, más de 100 periodistas han salido del país huyendo de la represión y amenazas del régimen de Ortega, según un conteo de PCIN.

El periodista nicaragüense Winston Potosme nunca pensó vivir en otro país. Él ni siquiera tiene familia en el exterior. Pero la censura y represión impuestas por el régimen de Daniel Ortega lo obligó a huir de Nicaragua, llevándose solo dos mudadas, y el micrófono y el cable que usaba al momento de informar en la marcha ciudadana del 23 de septiembre de 2018, cuando recibió un disparo en el brazo derecho.

Aunque él fue la víctima, tuvo que irse del país, porque el régimen orteguista quería callar sus acusaciones contra la Policía y los fanáticos sandinistas, quienes le dispararon, no solo a él, sino a decenas de personas que salieron a protestar ese día en Managua.

El periodista Winston Potosme denuncia la agresión armada que sufrió cuando daba cobertura a una protesta en Managua, en septiembre de 2018. LA PRENSA/ARCHIVO

Después de tres años en el exilio en Estados Unidos, Potosme ha logrado reunir poco a poco un nuevo equipo de comunicación, con el que ha podido continuar practicando el periodismo y las comunicaciones, a pesar de lo difícil que es para un nicaragüense trabajar en su propia profesión en otro país.

A Potosme lo ayudó mucho sus conocimientos tecnológicos, ya que desde sus tiempos de universitario lo apasionaba armar dispositivos radiofónicos, de comunicación y de entretenimiento. También siempre se interesó por las nuevas tecnologías de la comunicación, desde antes que se volviera común su uso en Nicaragua.

Además, ha aprovechado mucho los bajos precios de equipos de segunda, aunque muchas veces se quedó sin un centavo por invertir en estos. «Estaba buscando una laptop que necesitaba para trabajar, y en Facebook encontré a un muchacho que estaba vendiendo una. Yo tenía 250 dólares y me dijo que me vendía una computadora súper bonita por ese precio; la fui a buscar y así compré mi computadora y me quedé sin un peso», relató Potosme.

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En Miami, donde radica, el periodista se encontró con que el uso del Streaming no es una práctica tan explotada aunque había demanda. «El Streaming es la transmisión de audio y video por las redes de Facebook, YouTube, Instagram, por página web, por todo eso. Cuando yo estaba en Nicaragua todo eso me encantaba. Desde 2010 miraba tutoriales sobre equipo, sobre cómo conectar, sobre cómo hacer y la escuela que yo tuve para eso fue la Upoli (universidad), porque me dejaban que yo transmitiera los eventos, y los pocos equipos que llegaban a Nicaragua en ese tiempo, yo los buscaba como comprarlos», explicó el periodista.

Al comienzo hizo varios trabajos gratis, para que la gente lo fuera conociendo. Fue ganando fama con su trabajo de Streaming en iglesias evangélicas, y así pasó de una iglesia a otra, recuerda.

«Sí sabían transmitir por Facebook, pero con el teléfono. Muchas iglesias estaban transmitiendo con teléfono, pero se quejaban de que el audio no se les escuchaba bien, que se le cortaba la transmisión, que se le miraba muy borrosa».

Cuando salió del país tuvo que dejar todo el equipo que había comprado a lo largo de su trabajo de periodista en Nicaragua. No podía arriesgarse a que lo detuvieran por eso cuando salió por tierra a Costa Rica. Luego fue que se enrumbó hacia Estados Unidos, porque desde ahí seguiría trabajando con el Programa Café con Voz, que dirige el periodista Luis Galeano.

Sin embargo, diferentes situaciones lo hicieron separarse de ese trabajo y seguir solo. «Al separarme de Luis yo quedé sin nada, sin computadora, sin equipo, sin dinero»,

El periodista Winston Potosme haciendo su trabajo en Miami. Foto cortesía

«Ahí he ido abriendo camino, comprando equipo para ponerme a la par de muchos que están aquí, porque si te miran que no tenés nada, no te contratan. Si te miran con un telefonito no te contratarán», expresó.

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Aunque ahora tiene equipos más modernos, sigue guardando el micrófono y el cable con el que informaba en Nicaragua, y que fue lo único que se llevó en una pequeña maleta, junto a un par de pantalones y un par de camisas, cuando salió del país. «Cuando a mí me dispararon, ese era el micrófono con el que yo andaba y para mí era como un escudo, lo tengo aquí y lo sigo guardando, cerquita de donde ahora tengo mis cosas», manifestó Potosme.

El periodista Winston Potosme en una de las protestas de 2018 en Nicaragua, usando el micrófono que hasta ahora guarda porque fue lo único que se llevó cuando salió del país. Foto cortesía

Desde 2018, más de 100 periodistas han huido de Nicaragua por la represión y amenazas del régimen de Ortega, según un conteo de la organización Periodistas, Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN). Solo este año han salido 38, tras la escalada represiva del régimen de cara a las votaciones.

En abril de 2018 estalló el descontento social contra el gobierno de Daniel Ortega. Las marchas masivas bañaron las calles de diferentes ciudades y municipios de todo el país, además de otras manifestaciones de protesta como tranques en las principales arterias vehiculares, e incluso en cada barrio, cada calle.

La respuesta del régimen de Ortega fue aplastar las manifestaciones civiles con ataques armados de la Policía y de fanáticos sandinistas, que tenían permiso de disparar a matar. Más de 300 personas murieron por la represión policial y parapolicial en 2018, según un reporte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En las protestas, Winston Potosme era uno de los periodistas que salía a informar sobre el descontento ciudadano. El día que le dispararon, los sandinistas mataron a un adolescente de 16 años, Max Romero, y también hubo cinco más heridos de bala.

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Para la crítica, Potosme era otra víctima de la represión orteguista, pero para el régimen de Ortega su caso estaba llamando mucho la atención, porque se trataba de otro periodista baleado, que además acusaba directamente de su agresión a «paramilitares motorizados», vestidos de rojinegro, los colores de la bandera del partidos gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El primer caso fue el del periodista de Bluefields, Ángel Gahona, quien fue asesinado de tres balazos el 21 de abril de 2018, cuando reportaba una protesta ciudadana también.

Los días que siguieron para Potosme fueron de persecución y amenazas de la Policía y de fanáticos sandinistas, hasta que se vio obligado a salir del país con rumbo a Costa Rica, en medio de una ola de ataques dirigidos a periodistas y medios de comunicación críticos del país.

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