Holver Zelaya, de 34 años, se encuentra en una silla de ruedas desde que un perdigón de escopeta impactó en su médula espinal en junio de 2018. La herida la sufrió durante una emboscada que paramilitares le hicieron a campesinos que se encontraban en un tranque en San Pedro de Lóvago, Chontales, protestando en contra del régimen de Daniel Ortega.
Iban caminando por veredas cuando les empezaron a disparar. De un grupo de casi 20 personas, solo sobrevivieron tres, Zelaya es una de ellas. Fue trasladado a un hospital de la capital, pero perdió la movilidad de las piernas y como no podía defecar con normalidad, tuvieron que hacerle una colostomía porque su recto estaba peligrando.
Hoy ya lleva más de tres años viviendo con una bolsa adherida a su cuerpo que tiene que estarse cambiando a diario. Pero asegura que no tiene los recursos para comprarla. Al principio, cuenta, recibió ayuda de diversas personas, pero desde hace dos años eso dejó de pasar.
“Estoy afligido, me siento abandonado, no hay un apoyo para mí. Aquí aguanto hambre, aguanto y nadie se me asoma para ayudarme, aunque sea para la alimentación. Ni silla tengo, está toda quebrada”, dice a LA PRENSA Zelaya.
Además de los problemas que ya tiene, ahora tiene una llaga infectada en el tobillo izquierdo que, asegura, ningún doctor le quiere revisar, por lo que teme las consecuencias que esta le pueda traer.
Pide ayuda para construir una casa
Zelaya vive con su esposa Elva María Ortiz, quien se dedica al cuido de sus tres hijas y de su marido. El hogar no tiene un sustento económico.
Por motivos de seguridad no pueden vivir en su lugar de origen y han estado posando. Sin embargo, las personas que le brindan hospedaje a la familia ya no pueden seguir haciéndolo y les dieron hasta finales de este mes para que busquen otro lugar.
A la familia le regalaron un pequeño terreno, pero por la falta de recursos no han podido construir una casa. “Nos dieron hasta este mes, por eso nos regalaron el terrenito y nosotros le dijéramos a la gente que nos ayudaran, pero pues qué va a hacer la gente, no puede. Eso me tiene afligido”, dice apesarado.
El campesino expresó que “si pudiera conseguir 10 mil córdobas bien nos da para conseguir unas láminas de zinc, unos pilares y pues para pagarle a alguien que nos apoye porque yo en esta situación no puedo hacerlo”.
Si usted quiere ayudar a esta familia, aportando su granito de arena, puede contactar a Zelaya al número de su esposa: 8446-8891.