El comerciante, a quien preliminarmente vecinos de su negocio han identificado como Pablo González Aráuz, de 63 años, murió esta mañana en un asalto a mano armada que sujetos perpetraron contra una agencia de remesas situada en el barrio El Progreso, media cuadra al este de la escuela especial La Amistad, en la ciudad de Matagalpa.
Testigos dijeron que los asaltantes se movilizaban en una motocicleta. Mencionaron que uno de los sujetos que bajó de la moto sacó una pistola y amenazó al cajero del establecimiento a quien obligó a acostarse en el piso.
Algunas personas que vieron el atraco, empezaron a lanzar piedras y fue cuando el desconocido disparó contra el trabajador del negocio quien fue identificado como Otoniel Rojas. Sus heridas eran graves, dijeron comerciantes.
«Aquí ya no se aguanta la delincuencia, la Policía no tiene planes preventivos, esto está pasando mucho», criticó otro comerciante quien no le daba crédito a la muerte de González Aráuz. «Esta mañana lo saludé, no lo puedo creer», dijo.
Lea también:Rosario Murillo, ausente en el acto del 41 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización

La Policía se presentó al lugar para investigar las circunstancias en que se originó el asalto y dar con el paradero de los responsables. Un testigo, que pidió anonimato, aseguró que este hecho se registró a las 9:30 de la mañana de este martes, cuando los trabajadores apenas abrían el local.
Según el consultado, la víctima mortal recibió un impacto de bala en el estómago, pero murió minutos después. Contó que uno de los asaltantes hasta le dio tiempo de hacer una llamada «como para reportar que ya lo habían hecho».
Lea también:Se enreda el secuestro de la niña de 11 meses de Matagalpa. Policía la envía a realizarse prueba de ADN

Aunque sin confirmación oficial se habla de que la Policía puede tener identificado a un sospechoso. Todavía se desconoce si los maleantes se llevaron dinero y de cuánto sería el monto. «Todo está bajo investigación», dijo una fuente a un medio local.
Lea también:Vicente Fernández sigue con ventilador; la familia pide segunda opinión médica
