La ausencia de la vicepresidencia designada de Nicaragua, Rosario Murillo, fue el aspecto que llamó más la atención en el acto conmemorativo del 41 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización, el cual fue presidido por Daniel Ortega la noche de este lunes 23 de agosto.
La aparición del mandatario nicaragüense se dio sin la acostumbrada compañía, no solo de su esposa, sino también de su hija Camila Ortega, quien normalmente asiste a la pareja. Entre los que acompañaron en la actividad a Ortega figuran el ministro asesor para Educación, Salvador Vanegas; la ministra de Educación, Miriam Raudez; Ramona Rodríguez, rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y presidenta del Consejo Nacional de Universidades, y Arturo Collado, de la Unesco.
El acto comenzó con la entrega de la Orden Augusto Sandino por parte de Ortega al profesor Orlando Pineda y la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío para el educador belga, Herman Van de Velde.
Carga contra la «cúpula religiosa»
Ortega nuevamente lanzó ataques contra la Iglesia católica, acusándola de «bendecir» a los gobiernos «neoliberales» que «celebraban el analfabetismo» y el «enriquecimiento» de los mismos durante los años 80. El mandatario también cargó contra Estados Unidos y Europa
«Se puso en práctica durante los tres gobiernos (Chamorro-Alemán-Bolaños), alimentados, mantenidos por el imperio yanqui, alentados, mantenidos y bendecidos por las cúpulas religiosas y otras personas que visten el hábito, como se ha dicho el hábito no hace al monje, todos ellos alegremente celebrando el crecimiento de la riqueza para los más ricos, el crecimiento de la pobreza para el pueblo pobre trabajador y el crecimiento del analfabetismo», señaló Ortega.
«Tuvieron más de 40 años a los Somoza, hasta que fortalecieron una capa que enriquecía con una venda en los ojos y sin corazón para tener el mínimo de compasión para con la gente que estaba en la miseria y pobreza, esa era la democracia impuesta por los yanquis y avalada por las potencias europeas», despotricó Ortega.
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El mandatario en su arremetida contra los religiosos también atacó a un «tío abuelo», que según él, fue el primer obispo de Nicaragua que «se unió al sistema del régimen (de los Somoza)», dijo Ortega sin ahondar en mayores detalles.
«Los conocí cuando era muchacho a esos señores obispos, porque incluso un tío abuelo, Marco Antonio Ortega, fue el primer obispo de Nicaragua, ¿y cuál es la hazaña de Marco Antonio, del obispo? ¿Cuál fue su primer hazaña? (repitió) fue hacerse cómplice del sistema, del régimen. No se promovía porque no habían condiciones, ni valores, ni principios que pudiesen partir que quienes tenían el poder de las armas, del gobierno, religioso, no podían», manifestó.

Promociona su régimen
En un repetido discurso Ortega aprovechó la fecha conmemorativa para promocionar su gestión durante los 14 años que lleva en el poder, destacando las obras de salud y programas educativos que su Administración ha logrado y que, según él, ningún otro gobierno ha conseguido.
«Que sepan todos que seguiremos haciendo estas inversiones, vamos a mantener estos programas, porque es un compromiso con el pueblo, porque invertir en los pobres no es botar la plata», dijo Ortega quien aseguró que con el triunfo de la revolución sandinista se redujo el analfabetismo.
«Es decir, del total de nicaragüenses, solo el 40 por ciento podía leer y escribir, y cuántos lograban llegar a la primaria, aprobar el sexto grado, si todo era pagado, cuántos lograban bachillerarse, eran muchos menos, cuántos lograban convertirse en profesionales, eso solo lo podía hacer una revolución llena de amor al prójimo, de amor a Cristo y de prácticas cristianas», agregó.
Además recalcó que con su retorno al poder, en el 2007, el sistema de salud fue fortalecido a través de inversiones de equipos y mejoramiento de las redes hospitalarias, sin embargo, especialistas independientes han señalado que el Ministerio de Salud no ha tenido la capacidad, hasta ahora, de manejar y controlar la pandemia del Covid-19.
«Cómo les molesta ver a los hermanos del sistema de salud inaugurando un puesto de salud, una casa de las mujeres embarazadas, inaugurando un hospital, incorporando al sistema de salud tecnologías que no existían en Nicaragua, esa tecnología nunca tuvieron la oportunidad de traerla, cuando esas tecnologías solo existían en Costa Rica, El Salvador, para combatir el cáncer (…) Es costosísimo ¿y quiénes podían ir a hacerse esos tratamientos? Solamente los que tenían dinero, los pobres no», manifestó Ortega.