En las últimas semanas los cortes de energía eléctrica generados en el país, en distintos horarios, se han sumado a la preocupación por el incremento de precios de la mayoría de los ingredientes para la elaboración de panes.
La Panadería Morales, ubicada en el barrio San Judas, sufrió dos días de pérdida de su materia prima. Alrededor de cuarenta mil córdobas se fueron a pique por desconocer el horario de los cortes energéticos. Las finanzas se han visto afectadas y muestra de ello es que en los últimos años este negocio pasó de tener más de treinta empleados a diez.
“Fueron dos días los que se perdieron. Lastimosamente este problema se nos suma a las alzas constante de los productos. Lo que están haciendo es acelerando el proceso a que la micro y pequeña empresa como las nuestras quiebren y se mande a la gente al desempleo, padecemos una muerte lenta”, se lamentó su propietario Roberto Morales, quien tiene más de 24 años de experiencia y es representante del gremio panadero Ermis Morales.
Don Alejandro Gómez tiene más de quince años de ser panadero y dice que el “amor por el pan” es una herencia familiar, pero se queja de las constante alzas de la harina y otros insumos necesarios para la elaboración del pan. “Yo trabajo solo porque ya no me da la bolsa. En la mañana horno el pan y por las tardes agarro mi bicicleta, le coloco una cajilla y salgo a entregar el pan a las pulperías. Para garantizar que no lo voy a traer de regreso, lo dejo fiado para el siguiente día”, dijo este hombre de 61 años.
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Roberto Morales explica que al estar de manera formal en este gremio cada día es más difícil cumplir con todas las obligaciones por la carestía de los productos y el estancamiento del precio del pan. “Nosotros queremos que haya un reajuste en el valor del pan porque estamos con el pendiente de pagar agua, luz, seguro social. Además pagamos a la Dirección General de Ingresos y a la Alcaldía de Managua. Tenemos una contabilidad básica y ahí nos damos cuenta que la verdad solo estamos sobreviviendo. No hay ganancias, pero estamos prologando el cierre”, expresó.
Antes del 2018, en Panadería Morales tenía más de treinta trabajadores, sin embargo, ahora cuentan con una planilla que no supera los diez colaboradores. “Si esta situación sigue de la misma forma en que estamos, para en diciembre, solo llegaremos cinco trabajadores”, lamentó.

Más pérdidas
Roberto Morales explica a LA PRENSA que a diario surgen nuevos gastos que se deben enfrentar y cita de ejemplo el incremento en el valor del combustible.
“Nosotros tenemos una ruta de entrega y usamos nuestro propio transporte para salir a entregar el pan y cada vez la gasolina está más cara. También debemos invertir más dinero en el funcionamiento de los hornos ya que se ha experimentado un alza del 120 %. “El gas (o querosén) lo comprábamos en enero en 12 córdobas el litro, ahora nos cuesta 28 córdobas. Es una barbaridad”, catalogó con disgusto.
Este panadero explica que extrañamente con el cierre de una panadería formal se abren dos informales. Los mismos exempleados usan esta estrategia que a su juicio es de “sobrevivencia”. Narra que estas personas se van a su casa y contrario a las empresas formales que se les exigen todos los impuestos y permisos, las nuevas competencias los saltan. Y como gremio obtienen más perdidas de las que ya existían.
Aunque para las actuales panaderías el futuro es incierto, Roberto Morales aclara que mientras haya una crisis sociopolítica en el país, para el sector panadero no hay oxígeno. “La grasa es otro de los ingredientes que ha afectado y nos golpea fuerte. En enero la caja de manteca de 24 unidades valía cuatrocientos córdobas. Ahora la compramos en ochocientos córdobas. Lo mismo nos pasa con la margarina, pasó de valer setecientos a mil trecientos córdobas y se nos suman los cortes repentinos por supuesta reparación o mantenimiento, sin previo aviso”, se lamentó.
Morales dice que antes al menos se podía leer en la versión impresa de este periódico los anuncios de suspensión de energía, pero ahora ante el cierre de LA PRENSA le toca ir al sitio web de la empresa distribuidora de energía y teme que de continuar la suspensión del servicio de luz se dañen sus equipos de trabajo.
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Cortes de luz dejan grandes pérdidas
Para Rubén Arriola, representante de Consultoría del Gestor al Consumidor (CGC), el problema del gremio panadero se ha recrudecido en los últimos años. Coincide con Morales que muchos de los exempleados forman su propia panadería porque es una “economía de sobrevivencia”, sin embargo estas personas alteran los costos de su hogar cuando deciden emprender con su micropanadería y pasan de empleados a jefes.
“El sector panadero en Nicaragua tiene rato de estar sufriendo las consecuencias de la crisis sociopolítica y económica porque muchos de los insumos se gravaron con impuestos. Les ha perjudicado también el encarecimiento de la energía eléctrica, vital para el trabajo que realizan las panificadoras”, dijo este defensor de los consumidores.
En las últimas semanas el equipo de CGC ha recibido varios reportes de “apagones” frecuentes hasta de seis horas en el Distrito Cinco de Managua y Carretera a Masaya. En este sentido, Arriola, señala que tanto las panaderías grandes como las medianas se ven afectadas porque algunas aunque trabajan con gas butano requieren energía eléctrica para mezclar y elaborar la masa en tiempo y forma, de lo contrario, se echa a perder su materia prima.
“Nos han reportado cortes inesperados en el Reparto Schick, nos dicen que la energía se va hasta un máximo de ocho horas y eso le provoca al sector grandes pérdidas «, critica Arriola. El especialista en temas de defensoría a los consumidores recomienda a los propietarios de panaderías que se tomen el tiempo para invertir y modificar su sistema eléctrico interno y evitar mayores pérdidas. Además sugiere a la empresa distribuidora de energía que utilice otras herramientas para difundir su mensaje de próximos cortes sorpresivos porque la mayoría de las personas no tienen la práctica de revisar los sitios web y prefieren informarse a través de los medios de comunicación de cobertura nacional.