Doña Gloria y doña Mercedes —nombres ficticios para proteger la identidad de las nicaragüenses—, de 66 y 70 años respectivamente, están preocupadas porque hace 39 días que les aplicaron la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V y hasta ahora no saben con exactitud cuándo recibirán su segunda dosis. Están ansiosas por completar el esquema de inmunización contra el Covid-19.
El día que se presentaron al puesto de vacunación Centro Familiar y Comunitario Elena del Carmen Lau, en el Distrito I de Managua, —el 2 de julio— el personal de salud les dijo escuetamente que estuvieran pendientes de lo que se comunicara en los medios oficialistas, que quizá les iban a llamar, o bien, que esperaran unos dos meses para buscar la segunda dosis. Tres versiones distintas, según a quien le consultaron. No dijeron nada concreto, no les quedó nada claro y la espera incierta empezó.
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«Nos dijeron que nos iban a llamar pero eso es mentira. La gente que llegó a vacunarse ese día dijo que avisan por los noticieros. Yo le pregunté a unas enfermeras (de la aplicación de la segunda dosis) y me dijeron que no sabían, que estuviéramos atentas a los noticieros, otra dijo que esperáramos dos meses, pero el doctor dijo que nos iban a llamar», declaró doña Gloria, quien refirió que ella pregunta a sus vecinos o pide información a su vecino sandinista por si sabe algo nuevo sobre este tema.

Minsa no da explicaciones
Los casos de estas dos nicaragüenses puede ser la situación de cientos o miles de ciudadanos que fueron a inocularse la primera dosis de la Sputnik V o Covishield para esas fechas. El hermetismo del régimen de Daniel Ortega para manejar la pandemia, así como la centralización de la poca información que brinda —a través de sus medios oficiales— respecto a esta situación sanitaria, crea incertidumbre entre la población.
El Ministerio de Salud (Minsa) anunció el pasado 2 de junio por medio de los medios oficialistas que ampliaba el intervalo de aplicación entre la primera y segunda dosis de 21 días a un máximo de 90, justificándose en un comunicado que compartió el Instituto Gamaleya de Rusia, donde plasmó que ese incremento de tiempo «no afecta la fuerza de la respuesta inmune».
Sin embargo, esta decisión no fue explicada a las personas que llegaron a inocularse la primera dosis aquel 2 de julio, o al menos, no fue notificada a doña Gloria y doña Mercedes.
«Yo entiendo que es a los 21 días que se pone la segunda dosis, pero nosotros llevamos más de un mes y nada (que la aplican), al rato ya no tenemos el efecto (de la primera dosis)», expresó doña Mercedes.
Cuando se le preguntó a ambas ciudadanas si manejaban la información de que el intervalo de aplicación entre ambas dosis de la Sputnik V es de hasta 90 días, ellas contestaron que no estaban muy claras y que tampoco se lo explicaron al momento de inocularse, aunque habían escuchado de ello en los medios de comunicación.
Vacunación a ciegas
El Minsa no informa cómo avanza el proceso de vacunación o las negociaciones para adquirir nuevos biológicos anticovid. Tampoco realizan un manejo responsable de dicho proceso, como lo es compartir información clara, confiable y veraz a la población, consideraron médicos nicaragüenses.
«Hay muchísimas cosas para un manejo profesional y responsable que no se están cumpliendo en Nicaragua. Creo que la población tiene muy poco por hacer porque depende de la importación de vacunas. El programa de vacunación de Covid en Nicaragua es un programa hecho para la foto política en año electoral», consideró Álvaro Ramírez, epidemiólogo nicaragüense radicado en Irlanda.
Los encargados de responder la línea telefónica 132 del Minsa le informaron este lunes a doña Mercedes que llame entre el miércoles y jueves de esta semana para informarle si hay vacunas disponibles para la segunda dosis en Managua.
«Todavía no tenemos información de la segunda dosis, ahorita estamos iniciando la jornada de la primera dosis con los de 45 años. Recordemos que la Sputnik V tiene una cobertura de 90 días, pero puede llamarnos el miércoles o jueves para verificar cómo estamos con la jornada, porque ahorita no tenemos segunda dosis aquí en Managua», anunció la trabajadora del Minsa.
Ante esta noticia, doña Mercedes compartió que se siente un poco alegre porque puede ser que la inoculación de la segunda dosis de la vacuna rusa está más cerca, pero luego reflexionó y dijo: «A ver con qué me salen (los del Minsa)».
«El problema es la cantidad de vacunas»
Los médicos avizoran que una vez que inicie la jornada para la aplicación de la segunda dosis anticovid, se volverá a crear el caos por los «molotes» de personas y la larga espera debido a que en un mismo día se reunirían a demanda varios grupos de pacientes que se vacunaron en diferentes fechas. Como ninguno tiene fecha o cita, llegarán sin control y todos querrán completar su esquema, pero ¿está preparado el Minsa para suplir?
A criterio de un médico independiente, «el problema no es el orden» sino la falta de vacunas para cubrir la alta demanda. «Desde que empezaron a aplicar la vacuna Sputnik V, ya se han cumplido diferentes periodos de espera y cuando vaya a aparecer el segundo componente, toda esta gente estará aglomerada», expuso el doctor en condición de anonimato.
Y agregó: «El Ministerio de Salud tiene una amplia experiencia en campaña de vacunación, este sistema tiene la capacidad, según los especialistas en epidemiología e infectología, de vacunar hasta 150 mil personas por día. ¿Cuál es el problema? Si este gobierno no hace una buena gestión de las vacunas, solicitar la cantidad adecuada, la inmunidad no se va a lograr».
El doctor Ramírez también señaló que se requiere tener una alta cantidad de biológicos y un plan de vacunación intensiva para alcanzar las metas, es decir, cubrir la demanda; además de fortalecer la red de cadena de frío para asegurar la viabilidad de las vacunas «hasta el último rincón de Nicaragua».
Deben mantener las medidas
El médico independiente destacó, bajo anonimato, que es necesario que la población mantenga y hasta refuerce las medidas de bioseguridad por la posible circulación de variantes de preocupación del Covid-19. El doctor recordó que aunque se gane cierto nivel de inmunidad con la primera dosis, esto no significa que está libre de enfermar por el virus.
«El problema aquí es la necesidad de acelerar y cumplir el esquema de inmunización, porque la variante delta está tomando fuerza (de contagio), se puede presentar con mayor cantidad de casos, incluso en los pacientes que han completado el esquema de vacunación y mucho más en los que no han terminado con la Sputnik V», insistió el doctor.

«El secretismo de la información es lo que está provocando que la población nicaragüense disminuya las recomendaciones y medidas de protección individual, y mientras no exista una vacunación masiva e intensiva, las únicas medidas de protección son el distanciamiento social, uso de mascarillas, lavado de manos y desinfección con alcohol», agregó el médico.
Actualmente la institución sanitaria está aplicando la vacuna AstraZeneca al grupo de personas mayores de 45 años y con enfermedades crónicas. Una ciudadana que ya recibió la primera dosis de este biológico señaló en anonimato que el personal de salud tampoco programó la cita para la segunda dosis, pero le dijo que esperara dos meses para completar el esquema de inmunización.