Dos vendedoras ambulantes descansan en la acera de la avenida de carretera a Masaya a Managua, este lunes 19 de julio 2021. LA PRENSA/OSCAR NAVARRETE

¿Qué queda del 19 de julio? Sociólogos dan su punto de vista

El sociólogo Cirilo Otero valora que "lo que queda en el ambiente es un vacío político en Nicaragua". "Si vos vas a las calles parece que estás en un cementerio, no hay liderazgo, no hay esperanza, no hay relaciones políticas"

Después de 42 años, el 19 de julio en Nicaragua representa vacío, lleno de miedo y frustración por un cambio que no se logró tras la caída de la dictadura somocista, según el análisis de los sociólogos Óscar René Vargas y Cirilo Otero.

La conmemoración del 19 de julio se origina en 1979, cuando los guerrilleros sandinistas lograron sacar del poder al dictador Anastasio Somoza Debayle, lo que se conoce como el triunfo de la Revolución sandinista. Este evento es el mayor logro del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que hoy se encuentra en el poder, encabezado por Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

Lea además: Los militantes sandinistas verán a Ortega celebrar el aniversario de la Revolución a través de una pantalla

El sociólogo y economista Cirilo Otero valoró que el hecho ocurrido el 19 de julio de 1979 en Nicaragua quedó en el «limbo totalmente», porque no se cumplió con el objetivo de cambiar el sistema autoritario que se vivía con el somocismo, y se pasó a una nueva dictadura con los sandinistas.

«Toda la emoción y toda la alegría que pudo haber producido el hecho social, político y económico de la revolución quedó en el limbo, se diluyó totalmente, se desbarató y pasamos a un ambiente de capitalismo violento, de una explotación salvaje y de una actitud dictatorial y además de muy malas costumbres, de alterar el orden, de pegar fuego, de asaltar y de mantener en un ambiente de mucha preocupación a la sociedad», manifestó.

Las calles de Managua lucieron con pocos peatones y escaso tránsito vehicular este lunes 19 de julio. LA PRENSA/OSCAR NAVARRETE

Otero afirmó que actualmente «ya no hay nada de la Revolución sandinista, solo un viejo recuerdo». «Lo que queda en el ambiente es un vacío político en Nicaragua, hay un vacío total; si vos vas a las calles, parece que estás en un cementerio, no hay liderazgo, no hay esperanza, no hay relaciones políticas», agregó.

Otero considera que las personas que hoy participan en las actividades del 19 de julio, no lo hacen para celebrar ni para conmemorar algo, sino por ganarse la vida o para cuidar su trabajo.

Para el sociólogo y disidente del FSLN, Óscar René Vargas, la Revolución sandinista fue traicionada. «La esperanza que se dio por la caída de Somoza se frustró y por eso es una revolución traicionada, porque traicionaron todos los principios por los cuales luchó todo el mundo. La gente que luchó, luchó por otra cosa y no por poner otra dictadura en Nicaragua», dijo Vargas.

Los críticos e incluso la comunidad internacional ven a Ortega y a su esposa como los nuevos dictadores de Nicaragua, capaces de hacer todo para retener el poder. Este año cumplen 14 años en el gobierno de forma consecutiva y ya han advertido su nueva reelección en las elecciones del próximo 7 de noviembre.

Quedó en el pasado la multitud en la plaza

Desde el triunfo de los sandinistas en 1979, ese evento se comenzó a conmemorar los años siguientes con una acto masivo en la Plaza Juan Pablo II, en Managua. Este 19 se espera la llegada de Daniel Ortega de la mano de su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, a la Plaza de la Revolución. Pero ahora, tras dos años de la pandemia del Covid-19, ya no se prepara un acto masivo, sino un evento exclusivo, cerrado al público, con funcionarios seleccionados y un grupo reducido de los miembros de la Juventud Sandinista (JS).

Lea además: Sobrevivieron para contarlo: el relato de dos nicas que estuvieron en salas Covid de dos hospitales públicos

Vargas aseguró que 2017 pudo ser el último año en que Ortega logró llevar a toda su militancia a la plaza. Después de ese año, se ha incrementado su decadencia. 2018 y 2019 fueron años de convulsión social por las protestas civiles que fueron brutalmente reprimidas por la Policía y civiles armados afines a Ortega, llamados también paramilitares, lo que generó una crisis política, económica y social. Y estos dos últimos años han sido de temor por el contagio del Covid-19, que ha matado a más de un millón de personas solo en América Latina y el Caribe.

Para Vargas, la pandemia del nuevo coronavirus resulta conveniente para Ortega, como una justificación a la falta de concentraciones masivas.

«El FSLN siempre le ha gustado mostrar músculo a través de las concentraciones mayores, al no hacerlo significa que su músculo se ha debilitado y no quieren demostrar la debilidad que tienen. Ellos tienen conciencia de que no tienen la capacidad de llenar la plaza. Dado que existe esa realidad (pandemia), ellos actúan y dicen que no van a hacer la concentración por el tema del coronavirus, pero esa es una excusa que está trabajando ante sus propias bases», dijo Vargas.

«Crear el miedo con los paramilitares»

Este lunes 19 de julio no hubo caravanas de buses trasladando a la plaza a la militancia sandinista, pero sí se observaron grupos de motorizados, mostrando la bandera rojinegra del FSLN, recorriendo las principales avenidas de la capital.

LA PRENSA/OSCAR NAVARRETE

El sociólogo Vargas calcula que esos grupos no sobrepasan las mil personas. «Con mil personas no mostrás músculo, lo que mostrás es como crear miedo, porque las caravanas en la población está la lógica de los paramilitares, entonces las caravanas (de motorizados) están mostrando que los paramilitares están presente», dijo Vargas.

Por eso, Vargas asegura que la frustración por lo que no fue, se expresa en el miedo de la mayoría de la gente a hablar de política, que prefiere callar y que este 19 no sale a la calle.

«Esa frustración se expresa en un descontento larvado, porque hay temor. Es una situación que estamos viendo, porque hay un rechazo a lo que se ha establecido, pero también ese rechazo es subterráneo, por debajo, como los topos, por miedo a la represión, porque la represión es para crear miedo en la población», dijo el sociólogo.

Política 19 de Julio archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí