El nicaragüense se desvaneció al salir del tráiler. Su cadáver fue trasladado a la morgue. LA PRENSA/Tomada de Quadratin.com.mx/José Jiménez

Sigue en espera repatriación de nica asfixiado en un tráiler en México

"En La Paz Centro hay una migración masiva y el pueblo se está quedando vacío", dice una allegada a la familia doliente

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Dos semanas han transcurrido desde el fallecimiento de Javier Alexander Rodríguez Silva, de 38 años, quien se transportaba en un tráiler junto con otros migrantes en busca de llegar a EE. UU., pero falleció asfixiado.

Rodríguez era originario de La Paz Centro, en el departamento de León, donde su familia ya inició el proceso de repatriación, pese a que las autoridades no les dan fecha de la misma.

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Las imágenes divulgadas en redes sociales de un joven desvanecido y tirado en el pavimento de la carretera de Choapas-Ocozocoautla, al sur de Veracruz, en México, tienen con el corazón roto a la familia de Javier.

Coyote mintió

La familia ha declinado hablar con los medios de comunicación, pero algunos allegados han accedido a contar algunos detalles de la tragedia.

A Javier Alexander el coyote le prometió que le daría seguridad, comodidad y que todo el trayecto del viaje se haría «en carrito», a cambio debía pagar más del doble de la cantidad establecida.

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«El coyote mintió porque Javier Alexander no pagó para morir de esa manera y su historia no terminó con su muerte. Mucha gente llega a la casa de su familia a querer saber qué pasó o detalles que solo afectan a la mamá de Javier, quien era su única razón de vivir y desde que supo de la muerte de su único hijo, ella está muerta en vida», expresó una fuente cercana a la víctima.

El compatriota fue identificado porque portaba su cédula. LA PRENSA/Cortesía

«Pueblo vacío»

«Era un muchacho hermosísimo, alto, moreno, que no padecía de ninguna enfermedad. Jamás pensé verlo de esa manera, pero lo peor es que no será el último caso. En La Paz Centro hay una migración masiva y el pueblo se está quedando vacío. Se han ido familias completas, matrimonios con hijos», añadió la fuente.

Contó que los rumores corren de cuadra en cuadra cuando las personas ya se han marchado. Que el caso de Javier Alexander no ha servido de ejemplo, porque «se confían que a ellos no les va pasar lo mismo… La suerte de unos es la desgracia de otros y esos coyotes no tienen corazón ni compasión».

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Los vecinos de este joven no salen del asombro de su muerte y consideran que la pérdida de Rodríguez Silva fue una verdadera tragedia, y denuncian que los coyotes se salgan con la suya siempre, porque no tienen a quien denunciar ni a donde reclamar.

Una pobladora de La Paz Centro dice que varias personas han emigrado. LA PRENSA/Y.Blandón

«Estamos viendo el dolor de esta familia y es un verdadero golpe porque hoy les pasó a ellos, pero mañana me pasa a mí o a cualquiera, y como está la situación en el pueblo, estas tragedias se van a seguir repitiendo», lamentó un poblador que omitió su nombre.

«Nosotros solo queremos tener nuestro duelo en paz, recuperar su cuerpo y le pedimos a Dios que proteja a todos los que se enrumbaron como Javier Alexander, porque muchos son víctimas de los mismos coyotes que les prometen seguridad. Tristemente sus vidas están en constante peligro. Este dolor y sentimiento de culpa que sentimos no se lo deseamos a nadie», comentó un allegado a la familia.

Varios han emigrado

Varios pobladores de La Paz Centro confirman que los jóvenes se están yendo en grupos y poco a poco se está volviendo un pueblo fantasma.

“Aquí uno no puede hablar mucho para evitarse problemas. Un día uno platica con sus vecinos y al día siguiente nos damos cuenta que se fueron del pueblo. Muchos jóvenes asumen los riesgos y supimos que los siguen metiendo en ese furgón. Una vecina que ya está del otro lado dice que habían tramos que les abrían una verjita para que les entrara aire, pero se padece y ese sueño para muchos termina siendo una pesadilla americana”, cuenta un habitante que pidió anonimato.

Mario tiene 29 años, dice que en el pueblo la vida es muy difícil, porque no hay fuentes de ingresos y todo se resume al comercio informal que a veces da para sobrevivir, pero no para prosperar y la pandemia del Covid llegó a terminar de golpear el municipio de La Paz Centro.

Sus amigos de infancia y adolescencia se han ido algunos a Managua, León y otros a Costa Rica y Estados Unidos. “Yo si no tuviera hijos ni mujer también ya me hubiera ido con unos amigos que se fueron el sábado pasado. Estamos quedando pocos y contados con los dedos de la mano”, añade.

“Las noticias salen a luz solo cuando sucede una tragedia grande, pero para nosotros el tema de las migraciones en el pueblo no es nuevo, claro que del 2018 para acá es más evidente y para colmo la pandemia del Covid nos vino a fregar más”, dijo un habitante de la comunidad Momotombo, quien está reuniendo el dinero para migrar de La Paz Centro y dirigirse hacia San Francisco, Estados Unidos.

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