En los tres meses que lleva vacunándose el país contra el Covid-19, el departamento de Managua es donde más se han concentrado las jornadas de inoculación con las vacunas Covishield y Sputnik V. Le sigue León, Chinandega, Matagalpa y el Caribe Norte. En el resto del territorio ha sido baja la cantidad de veces que han habilitado jornadas, esto con base en el calendario cumplido por el Ministerio de Salud (Minsa) desde la primera semana de marzo hasta la fecha y que ha sido revisado por LA PRENSA.
Para categorizar la vacunación entre baja, media y alta, se contabilizó las veces que el sistema de salud repitió la jornada en un mismo municipio y se enfocó en su departamento o región autónoma.
Sobre los datos obtenidos por LA PRENSA, el epidemiólogo nicaragüense Álvaro Ramírez explicó que concentrar las vacunas en la capital evidentemente está relacionado con su densidad poblacional porque de los 6.5 millones de habitantes aproximadamente a nivel nacional, según proyecciones del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), 1.5 millones residen en Managua.
Por la política de secretismo estatal es imposible conocer la cantidad de personas vacunadas por cada municipio, departamento y región autónoma.
«Vos vas a concentrar más recursos donde tenés más población, más población vulnerable y la población mayor del país está en Managua. Pero tampoco sabemos el número de dosis aplicadas por cada zona, no sabemos si por ejemplo aplicaron 50,000 dosis en una población de 1.5 millones de habitantes. Que de ser así no significa nada», manifestó Ramírez, quien considera oportuno que las autoridades del Minsa informen el número de dosis aplicadas por día y dónde lo han hecho para tener una mejor aproximación en cuanto al avance de la vacunación.
Puede interesarle: Estas son las compras y contrataciones que oficializa el Minsa para atender el Covid-19
Los riegos del secretismo
La vacunación contra el Covid-19 comenzó el 2 de marzo con dosis Sputnik V, donadas por la Federación de Rusia. Los hospitales Cruz Azul y Lenín Fonseca, ambos ubicados en la capital, fueron los lugares donde se aplicaron las primeras inyecciones. Los primeros en recibirla fueron pacientes con enfermedades crónicas.
La infectóloga Carmen Torres, con doctorado en Salud Pública, lamenta la falta de información pública referente al avance de la vacunación y enumera las posibles repercusiones por esta política de secretismo del Minsa.
«Ya no te van a entregar vacunas y la población es la que sufrirá, porque no puede darte la Organización Panamericana de la Salud vacunas y no saber dónde están, quién las recibió. Cuando no das información sobre la vacuna te estás exponiendo a aislar a la población en el país porque ya en muchos lugares te dirán que si estás vacunado es que te dejan entrar, te permiten viajar. Si no presentás esos datos te van a declarar país de riesgo», advirtió la doctora Torres.
Ambos médicos recuerdan que para lograr la inmunización masiva de rebaño, Nicaragua debe aplicarle la vacuna al 80 por ciento de la población, que sería llegar a unos 5.2 millones de personas con ambas dosis para completar el esquema de inmunización de estos fármacos. Asimismo, miembros del Comité Científico Multidisciplinario (CCM) han insistido en la importancia de acelerarla para reducir la tasa de mortalidad, porque hasta ahora el ritmo ha sido demasiado lento, dejándonos en el penúltimo lugar en la región centroamericana.
Falta de estrategia sanitaria
Aunque el Minsa inició la vacunación priorizando personas con características específicas —con enfermedades crónicas y mayores de 60 años— el epidemiólogo Leonel Argüello, miembro del CCM, aclara que no es suficiente para sostener que en el país existe un plan. Segmentar la vacunación «es apenas uno de los criterios», agrega.
«Cuando hay un plan de vacunación vos ves la lógica, cuántas vacunas tengo, dónde las voy a poner, cuándo las voy a poner, cuándo me vienen más vacunas, cuándo pongo la primera y segunda dosis, cómo acompaña esas medidas de vacunación, las otras medidas de prevención, cómo controlo los casos vacunados a ver si se me infectan o no. Todo ese tipo de situaciones», enumeró Argüello.
Vacunación es insuficiente
Ramírez indica que pese a desconocerse el avance de la vacunación en el país, está claro que la cantidad de dosis aseguradas hasta ahora por el país es mínima porque apenas llega a 411,000, que da para inmunizar a 205,500 nicaragüenses, representando un 3.1 por ciento de la población total. «La vacunación en Nicaragua es incipiente e insuficiente», finaliza.
Lea además: Estados Unidos deja por fuera a Nicaragua de la lista de países a los que donará vacunas
El Minsa reporta un acumulado de 7,481 contagios y 187 muertes por Covid-19, cifra que está por debajo de los números que asocia el Observatorio Ciudadano al virus, al elevarlo a 17,302 de casos sospechosos y 3,341 fallecidos por neumonía o sospecha de Covid-19.