CONTENIDO EXCLUSIVO.
En los primeros cinco meses del año, el Ministerio de Salud (Minsa) reconoce 105 procedimientos en el Sistema de Compras y Contrataciones del Estado (Siscae) que corresponden a la atención del Covid-19. Esta cifra supera a los 63 ítems reflejados en todo el 2020, cuando la pandemia llegó al país y al igual que en el resto del mundo, provocó una emergencia sanitaria. Actualmente el país enfrenta un rebrote del virus, pese a contar con la vacuna o invertir en insumos relacionados con la atención de la pandemia, ya que el Gobierno no desarrolló ni promovió campañas de educación y prevención del nuevo coronavirus.
Las cifras de compras y contrataciones fueron constatadas por LA PRENSA luego de revisar los 9,550 procesos publicados el año pasado por el sistema de salud y los 4,082 que lleva hasta el 26 de mayo de 2021. Estos números podrían ser mayores, porque se detectaron compras y dotaciones que no fueron reconocidas oficialmente para enfrentar la pandemia, pero todo apunta que lo son. Un caso puntual es la adquisición de un millón de tabletas de ivermectina de 6 miligramos a un costo de 400 mil córdobas.
De los procedimientos oficializados como atención a la emergencia sanitaria, en 2020 la mayoría de los gastos consistieron en el acondicionamiento de salas para personas con Covid-19 (conocidas como área de respiratorios), adquisición de insumos médicos y productos de limpieza para estas zonas; además de combustible para traslado de los pacientes, alimentación para capacitaciones al personal de salud y equipos de protección personal. Su inversión total fue de 183.3 millones de córdobas.
En 2021 los gastos han sido para medicamentos, rehabilitación de algunas salas Covid-19, reposición periódica de materiales para el laboratorio de biología molecular del Centro Nacional Conchita Palacios, combustible para capacitaciones, utensilios desechables domésticos para pacientes positivos y toda la logística que demandan las brigadas de vacunación contra el virus: transporte, alimentación y hospedaje. Los fondos van por los 51.2 millones de córdobas hasta el 26 de mayo.
Lea: ¿Qué pasa si da positivo a la prueba Covid-19 en el Conchita Palacios?
¿Gastos justificados?
Este año entre transporte, alimentación y hospedaje suman 28 procesos. Por ello, el epidemiólogo Leonel Argüello, miembro del Comité Científico Multidisciplinario (CCM), cuestionó la movilización de las brigadas para vacunar a la ciudadanía. Explicó que las mismas unidades de salud podrían hacerlo, porque tienen capacidad y la red es amplia en todo el territorio nacional.
«Todas las unidades de salud en el Minsa, rurales y urbanas, sin excepción, tienen la capacidad para poner la vacuna y son parte de la cadena de frío (necesaria para mantener las dosis de vacunas). No tendrían que estar mandando brigadas. Las brigadas de salud exclusivamente se arman para cuando no tenés capacidad en el lugar, cuando no hay centros de salud, pero en este país desde los años ochenta tenemos como 600 unidades de salud en diferentes partes del país», sostuvo Argüello.
Además de no incrementar los gastos, distribuir las vacunas en los centros y que su personal las aplique, explicó Argüello, agilizaría el proceso de inmunización de la población, que inició en marzo pasado y fue con la rusa Sputnik V. «Avanzás mucho más rápido y lográs tu objetivo, que es evitar que la gente se muera. La vacunación es de urgencia, no es de estar almacenada. Tiene que estar en el brazo de la persona y en este país sobra la capacidad, el asunto es voluntad política para hacerlo», agregó Argüello.
Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), hasta el 5 de mayo Nicaragua ha vacunado contra el Covid-19 a 166,350 ciudadanos y se aspira llegar a los cinco millones, priorizando a los más vulnerables, como los que padecen enfermedades crónicas y de la tercera edad.
¿Por qué camuflar algunas compras?
Respecto a camuflar algunas compras en el Siscae, que son para la pandemia pero están reflejadas como adquisiciones de cada año, el doctor epidemiólogo Álvaro Ramírez indicó que podría estar relacionado con hacer creer una realidad que no existe: demostrar que el Covid-19 está controlado en el país, cuando se vive un rebrote.
«Recordemos todas las estrategias que ellos (las autoridades) siguen para tratar de engañar a la gente. Manejan todo en secreto. Nicaragua es el único país en América que maneja los datos de manera secreta, que no deja que se sepa la verdad, de que la gente se está muriendo en los hospitales, en las comunidades. Esos datos son ocultados intencionalmente para presentar una vista internacional y nacional completamente fuera de la realidad», destacó Ramírez.
Puede interesarle: Covid-19: lo que debe saber de las variantes de preocupación que acechan a Nicaragua
CONTENIDO EXCLUSIVO.