CONTENIDO EXCLUSIVO.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, solicitó este jueves poner la situación de Nicaragua en la agenda de la próxima sesión del Consejo Permanente de este organismo, y luego rechazó la elección de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) y la aprobación de reformas electorales promovidas por el oficialismo. ¿Qué repercusiones tienen estas acciones en Nicaragua?
Dos analistas diplomáticos exponen cuáles serían las decisiones que podría tomar el organismo continental sobre la situación de Nicaragua.
El analista político, exembajador de la OEA e integrante de la Comisión de Buena Voluntad, Carlos Tünnermann, refirió que a nivel nacional e internacional hay «consciencia» de que las reformas orteguistas, en las que no se tomó en cuenta ninguno de los siete puntos que el organismo estableció en su resolución de octubre pasado, lo que hacen es favorecer la reelección de Ortega, incluyendo la elección de magistrados del CSE.
Le puede interesar: OEA rechaza elección de magistrados y reformas electorales del régimen
«La reforma electoral viene a ser como una ‘burla’ a la resolución de la OEA, entonces el organismo hemisférico tiene que protestar porque se apruebe una reforma electoral que incluya las exigencias del organismos especialmente la renovación del CSE con magistrados garantes para una elección justa y transparente, la necesidad de la observación nacional e internacional (…) en mi opinión Ortega está desaprovechando una oportunidad, la oportunidad que atendiera los siete puntos de la OEA, para darle al pueblo de Nicaragua una salida cívica y civilizada a través de un proceso electoral», señaló el doctor Tünnermann.

El exembajador de Nicaragua, Mauricio Díaz, coincidió con lo expuesto por Tünnermann y añadió que lo que puede hacer la OEA, es «continuar cumpliendo y siguiendo la ruta conveniente que es la sesión del Consejo Permanente para que eventualmente se reúna la Asamblea General y tal vez, se retome la búsqueda de la aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana que se inscribe en la recta final de las presiones para que haya reformas que le de credibilidad al sistema electoral, porque hasta este momento lo que estamos viendo es que el gobierno de Nicaragua sigue desafiando a la comunidad aglutinada en la OEA que siguen demandando una salida pacífica para la crisis».
Además, señaló que la negatividad del régimen para ceder a las demandas de la comunidad internacional se debe «a la práctica del viejo estilo de hacer política de Ortega y su grupo, que ve la política como la continuación de la guerra, mientras los nicaragüenses queremos tener una ‘fiesta cívica’ el prepara su gente para la guerra, estas dos cosas se convierten preocupantes porque pareciera que nos quiere llevar a un escenario mayor de confrontación, conflictividad, aislamiento, sanciones, presiones, inestabilidad, y la consolidación de un régimen de terror, porque eso es lo que existe en este país».
Suspensión de Nicaragua y declarar «ilegítimo» al gobierno
Sobre la eventual suspensión de Nicaragua, como Estado parte de la OEA, el exdiplomático Díaz, dice que es un camino que se ha venido recorriendo y que no se ha llegado debido a que no se disponía de la votación calificada. Y a su criterio, «lo que viene eventualmente es la suspensión, porque la diplomacia de la OEA siempre habla de las gestiones diplomáticas pero realmente todo eso se está agotando, tenemos un gobierno que no oye, vienen más presiones y sanciones en escalamientos y se podría tocar aspectos muy sencillos para la economía nacional como la fiscalización de los financiamiento por ejemplo, el BID y el Fondo Monetario Internacional (FMI)».
El doctor Tünnermann coincide con Díaz y señala que el Consejo Permanente de la OEA podría decir que Nicaragua al no cumplir con los acuerdos de la OEA y la Carta Democrática Interamericana, podría tomar, es una posibilidad, de decir que «el Estado nicaragüense debería de salir del Sistema Interamericano».
Lea también: Eurodiputado José Bauzá presiona a la Unión Europea a que envíe un mensaje claro a Ortega
Pero que a su criterio «no creo que se tenga los votos para eso, no nos conviene, porque si se saca de Nicaragua de la OEA, la OEA no se volvería a ocupar de Nicaragua, nosotros necesitamos que ellos y la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) se sigan ocupando de Nicaragua, necesitamos tener siempre que la OEA esté al pendiente de Nicaragua y que tome medidas en ese sentido», mencionó.
Otra de las medidas más drásticas, según los exdiplomáticos, es que se declaré el gobierno que resulte electo, y si es el caso el de Daniel Ortega, como «ilegítimo».
«Se necesitaría muchos votos para ser efectivo sería declarar al gobierno que salga electo en noviembre como ‘ilegítimo’, eso lo había insinuado el secretario general de la OEA, eso lo requeriría una mayoría calificada de votos, en estos momentos lo que cabe es que la OEA reitere su llamamiento a que se revierta la reforma electoral aunque ya esté publicada en La Gaceta y que se haga una reforma electoral siguiendo los puntos contenidos en la resolución de octubre pasado por la Asamblea General», dijo Tünnermann.
Los siete puntos de la resolución de la OEA
Estas son las siete recomendaciones de la OEA, que a la vez advierte que de no cumplir con dichas demandas, el nuevo gobierno de Nicaragua que surja de unas elecciones sin cumplir con los estándares democráticos será declarado ilegítimo.
- 1- La modernización y restructuración del Consejo Supremo Electoral para garantizar que funcione de forma totalmente independiente, transparente y responsable.
- 2- Un proceso político pluralista que conduzca al ejercicio efectivo de los derechos civiles y políticos, incluidos los derechos de reunión pacífica y la libertad de expresión, y al registro abierto a nuevos partidos políticos.
- 3- Un examen técnico independiente, la actualización de los registros de votación y una auditoría independiente de las listas de votaciones.
- 4- Una observación electoral internacional independiente, fidedigna y acreditada.
- 5- Un registro de votantes transparente y efectivo, la distribución de tarjetas de identificación y la gestión de centros de votación.
- 6- Un recuento y consolidación transparentes de los resultados y la publicación de los resultados en tiempo real.
- 7- Procedimientos adecuados para la presentación de quejas sobre la conducción de las elecciones y sus resultados, así como procedimientos para resolverlos
CONTENIDO EXCLUSIVO.