Estados Unidos (EE.UU.) continúa reaccionando a las maniobras políticas ejecutadas recientemente por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, relacionadas con la aprobación de la reforma a la Ley Electoral que obstaculiza la participación de los opositores en las elecciones generales del próximo 7 de noviembre y que no propicia un proceso electoral justo, observado, libre y transparente.
«Estados Unidos y la comunidad internacional están alarmados por la decisión del gobierno de Ortega de ignorar los pedidos del pueblo nicaragüense de reformas electorales significativas. El apoyo a la democracia significa celebrar elecciones libres y justas», consideró Edward «Ned» Price, portavoz del Departamento de Estado de EE.UU, en su cuenta de la red social de Twitter.
The U.S. and the international community are alarmed by the Ortega government’s decision to ignore the Nicaraguan people’s calls for meaningful electoral reforms. Support for democracy means holding free and fair elections. https://t.co/WawSwHgSCn
— Matthew Miller (@StateDeptSpox) May 7, 2021
Price manifestó este jueves en una declaración de prensa, compartida por la Embajada estadounidense en Nicaragua en su sitio web, que “Estados Unidos está profundamente preocupado porque el gobierno de Nicaragua al mando de Daniel Ortega ha rechazado los llamamientos de sus propios ciudadanos y de la comunidad internacional, incluida la Organización de los Estados Americanos, la Unión Europea y las Naciones Unidas, de generar confianza en el proceso electoral al aprobar reformas significativas para permitir elecciones libres y justas en noviembre” de este año.
Pero, señaló, que las reformas electorales aprobadas por la Asamblea Nacional de Nicaragua son contrarias a las solicitadas en la resolución de la Asamblea General de la OEA de octubre de 2020, y no prevén la presentación oportuna y transparente de los resultados ni la observación independiente de elecciones nacionales o internacionales.
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“En cambio, el martes 4 de mayo, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una legislación que negará al pueblo de Nicaragua unas elecciones genuinamente libres y justas”, declaró el portavoz del Departamento de Estado estadounidense.
La nota del país norteamericano también hizo referencia al poder que le otorga la reforma impulsada por el orteguismo a la Policía de prohibir las reuniones de los partidos políticos y las actividades de la campaña electoral; y el nombramiento de nuevos magistrados del Consejo Supremo Electoral leales al dictador Ortega.
Reacción internacional
Este jueves, el portavoz de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, Peter Stano, también declaró que el bloque de países europeo «toma nota» de la reforma de la Ley Electoral aprobada por la Asamblea Nacional y del nombramiento de los nuevos magistrados del CSE. Por ello, reiteró que seguirán comprometidos en apoyar el estado de derecho y elecciones creíbles y transparentes en Nicaragua.
«Desafortunadamente, ambos (reformas electorales y elección de magistrados) no cumplen con las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la UE de 2011 y las recientes resoluciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y del Consejo de Derechos Humanos», indicó la declaración.
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Asimismo, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó la elección de magistrados y reformas electorales del régimen, este jueves, por la mañana. Mediante un comunicado, la Secretaría General del organismo, señaló que los pasos de Ortega van en contra de los principios y las recomendaciones realizadas por la comunidad internacional, incluida la Misión de Observación Electoral y la resolución del Consejo Permanente y de la Asamblea General en octubre pasado.
Régimen no escucha los llamados de la comunidad internacional
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mandó a juramentar este jueves a los 10 (ocho electos por primera vez y dos reelectos) magistrados del CSE. Posteriormente se designó a Brenda Rocha y Cairo Amador como presidente y vicepresidente del CSE (ambos reconocidos como fichas del Frente Sandinista) y convocaron a las elecciones del 7 de noviembre, dando una semana para que los partidos inscriban sus alianzas.
El proceso está siendo convocado cuando faltan seis meses para las votaciones. Los comicios serán dirigidos por un CSE que no goza de la confianza de la oposición política.