Mientras más de una docena de colegios privados suspenden las clases presenciales ante el repunte de casos de Covid-19 entre la comunidad estudiantil y sus familiares, en las escuelas públicas los docentes y alumnos viven una realidad paralela donde las clases transcurren como si no pasara nada. El régimen de Daniel Ortega ni siquiera valora la posibilidad de suspenderlas, pese a que los maestros han externado su temor de continuar asistiendo a los centros educativos debido al rebrote del virus que vive el país.
Desde marzo, médicos independientes auguraron un incremento de contagios que se verían en abril, como consecuencia de las aglomeraciones masivas durante las vacaciones de Semana Santa. Esta alerta rápidamente fue confirmada con la decisión de los colegios privados de trasladar las clases a modo virtual por la detección de casos positivos o nexos con los mismos dentro de la comunidad educativa y sus familias. Además, se refuerza con los datos del Observatorio Ciudadano que durante las últimas semanas registra un ascenso de contagios y muertes a causa del virus, y el Ministerio de Salud reconoció en su informe semanal un aumento del 30 por ciento en nuevos casos.
A pesar de esta realidad, ni el Minsa ni el Ministerio de Educación se han pronunciado respecto a mantener las clases presenciales con normalidad, aunque en las mismas escuelas públicas se han reportado casos de contagio en alumnos, familiares y el cuerpo docente.
«Se volvieron inhumanos»
Una docente de un colegio público de Granada confirmó a LA PRENSA que efectivamente la dirección del centro no ha dado nuevas orientaciones en el contexto del nuevo rebrote que vive el país, como las acciones preventivas que los colegios privados han implementado para el bienestar de los alumnos y docentes.
«Tristemente las autoridades del Mined se volvieron inhumanas, no les importa la salud de los docentes. La orientación es seguir con las clases normales y lo peor es que en algunos colegios de Granada —sobre todo los rurales— no tienen agua potable, y para la situación actual (de pandemia) esto es fatal. Aquí no nos proporcionan ningún equipo de seguridad, todo es autocuido», expuso la docente en condición de anonimato.
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La fuente aseguró que recientemente dos profesores estuvieron contagiados de Covid-19, pero ya se recuperaron. Sin embargo, reconoció que entre los padres de familias «sí hay varios casos, en alumnos también hay varios enfermos con síntomas asociados al Covid».
«Los padres, como que nada pasa, mandan a sus hijos (a clases) porque dicen que en casa nada aprenden. También muchos estudiantes prefieren estar en el colegio que en la casa. Es terrible estar luchando con la pandemia y con los alumnos», manifestó la profesora de Granada.
La educadora reveló que una madre de familia recientemente notificó al colegio la decisión de no mandar a su hijo a clases durante esta semana, debido a que el alumno tiene problemas crónicos en los pulmones y siente temor de que se contagie ante el rebrote del Covid que hay en esa ciudad. Este aviso no fue visto con buenos ojos por los docentes sandinistas.
«El problema es que si empezamos a dar guías a un estudiante para que trabaje en su casa, entonces otros se sumarán con la misma modalidad. Creo que hay que ser cuidadosos en eso», expresó uno de los docentes. «Lo más sano es no seguirles la corriente y dejar que ellos y sus padres actúen como quieran. Igual nosotros somos subordinados, no tomamos decisiones. En lo personal si no se me orienta trabajar o asignar guías, no lo haré», le respondió el otro docente en el grupo de Whatsapp donde discutían dicho tema.
En un colegio de la ciudad de Bluefields el panorama es el mismo. Una docente de esa localidad afirmó que hasta ahora no han recibido ninguna orientación. «Todo sigue normal, como si nada», pese a que en ese centro de estudios varios alumnos han presentado síntomas relacionados con el virus. «En mi centro, la directora nos comunicó que en el turno diurno sacó a seis estudiantes porque estaban con fuerte fiebre y dolor de cabeza», destacó la maestra.

Vender una falsa normalidad
La coordinadora de la Unidad Sindical Magisterial Nicaragüense (USMN), Lesbia Rodríguez, expresó que el objetivo del Gobierno —de no suspender las clases— es aparentar una «falsa normalidad» y, a su vez, no generar alarma dentro de la población y en los mismos padres de familia.
«Los contagios están en vivo en los colegios. Si las escuelas privadas, que tienen tanto cuidado, les está pasando esto, usted puede imaginarse cómo están en los públicos. Aquí está terrible pero el Gobierno se preocupa muy poco, hasta ahora que están viendo la emergencia ya están diciendo que se cuiden, que usen mascarillas, que se laven las manos, pero no son capaces de enviar a los centros públicos jabón y mascarilla para evitar contagios. Es preocupante», expresó Rodríguez.
Al respecto, el infectólogo Carlos Quant, integrante del Comité Científico Multidisciplinario (CCM), en una entrevista anterior con LA PRENSA explicó que el aumento de casos que se registra en estos centros de estudios no es más que el reflejo de lo que vive el país en cuanto al rebrote, que está siendo propiciado por el relajamiento de medidas en la temporada de verano.
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«Es obvio que hay un repunte de casos y hospitalizaciones tanto en el sector público como privado, entonces este reflejo lo vemos en el mayor número de casos de escolares (…) Esto obedece a un brote generalizado en el país», dijo el infectólogo.
Por otro lado, el especialista afirmó que si bien los colegios pueden ser un foco potencial de contagios por su naturaleza, el problema radica en el relajamiento de medidas dentro de los centros escolares y la falsa normalidad que desde un inicio de la pandemia el Gobierno viene promoviendo en el país.
Ni Mined ni padres quieren el cierre
Aunque la dictadura de Ortega maneja con secretismo y manipulación las cifras reales de la pandemia, una estudiante de un colegio público de Managua aseguró a este Diario que la semana anterior un docente, antes de iniciar las clases, brindó una serie de recomendaciones para evitar contagios entre los mismos alumnos.
«El jueves pasado uno de mis profesores nos dijo (a los estudiantes) que es obligatorio el uso de mascarilla, llevar alcohol gel y lavarse las manos constantemente, y que era totalmente prohibido que un alumno esté sin mascarillas dentro de las secciones», describió la adolescente bajo anonimato. Sin embargo, el Mined oficialmente no ha emitido ninguna comunicación con relación a reforzar las medidas básicas de bioseguridad.
A criterio de una maestra de Nueva Guinea, en este tipo de situaciones existe una doble responsabilidad, tanto del Gobierno como de los mismos padres de familia, porque aunque están conscientes de que hay un repunte de casos ninguna de las partes ve con buenos ojos el cierre temporal de las escuelas.
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«El Mined no ve bien las clases en línea, los escolares quieren estar en las aulas, y los padres no quieren clases en línea por el gran trabajo y responsabilidad que eso significa para ellos. Así que es una confabulación de irresponsabilidad. A nosotros no nos han dado ninguna orientación, aquí hay alarma, pero la gente no quiere cuidarse y las autoridades tampoco. Yo hago el esfuerzo con las medidas de higiene y mascarillas, pero la gente es dura, aunque saben que hay muchos enfermos», expuso la educadora.
Lo mismo opinó una profesora de primaria de un colegio del Distrito Cinco de Managua. «Sí, estamos al tanto de los casos, pero la decisión de mandar a su hijo (al colegio) es del padre; las clases el Estado no las va a suspender, los padres de familia ven todo normal, sufren si cierran la guardería, y los docentes tenemos que cuidarnos», aseguró.