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Desde siempre, la lucha del hombre por mover fronteras y redefinir los límites de sus habilidades atléticas ha sido un tema fascinante. Así que eso explica el entusiasmo que genera un lanzador con velocidades extraordinarias.
El pasado martes ante los Orioles de Baltimore, el nicaragüense Jonathan Loáisiga volvió a realizar envíos de hasta 100 millas por hora y además de mostrarse como una pieza clave en el bullpen yanqui, también electrizó por la rapidez de sus disparos.
En cuatro ocasiones llegó al umbral de las 100 millas, en una jornada hermética de 1.1 inning sin carrera, antes de su inmerecida derrota de ayer. Pero además de desplazarse rápido, los envíos se le están moviendo con gran brusquedad, dejando a los bateadores sin chance.
Antes, el 21 de septiembre de 2019, Loáisiga había tirado a 100 millas por primera vez en su carrera. Lo hizo a 100.2 millas por hora ante Richard Ureña de los Azulejos de Toronto, en un triunfo 7×5 de los Yanquis en Nueva York.
De tal manera que no es la primera vez que el Pistolero de Las Sierritas alcanza ese nivel de velocidad. Quizás lo diferente ahora es que tiene mejor comando y variación, lo cual lo ha convertido en un lanzador más dominante.
Tampoco es el primer nica a 100 millas. Ante lo hicieron Vicente Padilla (2002) y JC Ramírez (2014). Aquí se habla de otros lanzadores muy veloces, pero medidos con un radar solo estos tres han alcanzado esas velocidades supersónicas.
Padilla lanzó a 100 millas con los Tomateros de Culiacán y los Filis de Filadelfia. Eso está registrado en una nota del Philadelphia Daily News. No obstante, de acuerdo con el propio Vicente, una noche alcanzó 101 millas ante los Cañeros de Los Mochis.
«Recuerdo que esa noche lancé a 100 millas varias veces y cada vez que lo hacía la gente se emocionaba. De pronto escuché más entusiasmo y cuando vi a la pizarra, decía 101 millas», afirma Padilla, extirador de Grandes Ligas.
Ramírez lanzó a 100 millas en Veracruz, México, durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en una actuación en la que tuvo 2-0 y 0.00 en 6.2 innings con diez ponches. La pizarra ahí marcó hasta 104 millas del nica, pero luego se probó que estaba alterada.
“Había hasta cuatro millas de diferencia”, habría dicho Mike Britto, el legendario scout cubano de los Dodgers, quien estaba con su radar detrás del homeplate aquella tarde en Veracruz, mientras Ramírez hacía estragos.
Otros lanzadores veloces en la historia del beisbol nacional tienen que ser Albert Williams, Porfirio Altamirano, René Paredes, Wilton López, Johnny Polanco, Osman Gutiérrez y Aubrey Taylor, pero no hay datos de todos.
Y esa limitación con los detalles no solo se da a nivel nacional. En Ligas Mayores, antes del 2008, no se tenía los datos y el análisis de ellos que proporciona Statcast. Pitch F/X lo cambió todo y luego se vio la llegada de Trackman, EyeHawk y Rapsodo, entre otros dispositivos.
De ahí que no se tengan los datos precisos de la velocidad promedio de Vicente Padilla en las Mayores desde 1999 a 2007, cuando probablemente tuvo su mejor época. Sí hay videos en los que lanza a 96 y 97 millas, y a veces a 98, lo mismo que los datos confirmados de sus disparos a 100 millas.
En cambio, con Loáisiga sí está el registro, por ejemplo en Fangraphs. Tiene un average de 97.6 millas en su recta este año, mejor que el 94.3 de Padilla en 2011, su penúltima temporada, que es lo que sí existe. A JC se le registró 97 millas en promedio en 2016.
De modo que Padilla, Ramírez y Loáisiga, son los nicas que han alcanzado las 100 millas en sus disparos de velocidad.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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