Las violaciones a la libertad de prensa y el acoso permanente que sufren los periodistas independientes de Nicaragua, ha figurado en la agenda de la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), realizada en estos días de manera virtual debido a la pandemia.
La situación de la libertad de información en Nicaragua es tan grave y preocupante, que los organizadores de la Asamblea de la SIP decidieron realizar el foro denominado “Opresión gubernamental en Nicaragua”, programado para este viernes 23 de abril con la participación de la relatora para la libertad de prensa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Antonia Urrejola; Cristiana Chamorro Barrios, vicepresidenta del Diario LA PRENSA; y Carlos Fernando Chamorro, director de la revista Confidencial.
Pero no solo la SIP ha debido ocuparse una vez más de la deplorable situación de la libertad de prensa en Nicaragua. El organismo defensor de la libertad de prensa en el mundo, Reporteros Sin Fronteras, divulgó a comienzos de esta semana su informe de 2020, en el que Nicaragua es uno de los países peor evaluados del planeta, al continuar deteriorándose las condiciones para el ejercicio del periodismo libre e independiente.
De hecho, en todos los países de las Américas, incluyendo a Estados Unidos (EE. UU.), se ha degradado el clima para el ejercicio del periodismo. Pero lo peor ocurre en Nicaragua, junto con Venezuela y Cuba.
En el ranking de libertad de prensa en el año 2020, presentado en el informe de Reporteros Sin Fronteras, Nicaragua ocupa ahora el puesto 121, cuatro puntos más abajo que el año anterior, Venezuela ocupa el lugar 148 y Cuba el 171. También hay que presentar lo bueno de la información y por lo tanto destacar que Noruega y Finlandia ocupan los primeros sitios en el campo del respeto a la libertad de prensa, y que Costa Rica subió el año pasado del séptimo al quinto lugar.
Es desagradable figurar entre los países que destacan por la falta de libertad de información —y de todas las libertades y derechos humanos—. En cambio, orgullosos se deben sentir los costarricenses, porque su país figura internacionalmente entre los de más libertad, funciona mejor la democracia y la justicia es independiente.
Pero también es causa de orgullo que Nicaragua sea un país admirado internacionalmente porque la mejor parte de su gente no se resigna a vivir sin libertad ni democracia y se mantiene en pie de lucha cívica y pacífica. Y porque tiene un periodismo independiente valeroso y resuelto. Por esos méritos morales Nicaragua se encuentra en los primeros lugares de la admiración internacional, junto a los pueblos de Rusia, Birmania, Bielorrusia y Venezuela.
Martin Baron, exdirector del periódico Washington Post, honrado 10 veces con el Premio Pulitzer y personaje de la película “Spotlight”, dijo al recibir el Gran Premio Chapultepec 2021 a la Libertad de Expresión, que en los momentos de dificultades y conflictos los periodistas no deben permitir que el miedo se apodere de ellos. “En la prensa tenemos responsabilidades particulares. Nunca podemos callar. Nuestros derechos a la libertad de expresión carecerían de sentido si no los ejerciéramos”.